Sergio Alvarado.24 octubre, 2019
Priscilla también conoce la satisfacción de irse con un doblete en la Cueva jugando como rojinegra. Fotos: Mayela López
Priscilla también conoce la satisfacción de irse con un doblete en la Cueva jugando como rojinegra. Fotos: Mayela López

El aporte de Harold López a la Liga es más grande de lo que muchos creen, el pequeño exvolante pulió dos joyas manudas: su hijo Anthony López y la goleadora de CODEA LDA, Priscila Chinchilla.

En su natal barrio Los Ángeles, en Pérez Zeledón aprendió a jugar bola a los seis años con sus amigos, incluido Anthony.

"A mí me entrenaba desde pequeña Harold López, es a alguien al que le tengo mucha confianza y sé que le puedo pedir un consejo y me lo va a dar. Es uno de las personas que me ayudó a ser la jugador que soy.

“Yo a Anthony lo conozco desde que estaba pequeñito, nos llevamos superbién, lo que ha crecido acá, que ahora es un jugadorazo me alegra y me inspira mucho, además que tiene un gran papá que también lo aconseja. Me alegra mucho que ambos vistamos esta camiseta”, indicó Priscila.

La jugadora de CODEA LDA se ha ganado a pulso que, a los 18 años, sus redes sociales estén reventando de saludos, que en la calle la paren para pedirle fotos y que cada vez más medios de comunicación quieran entrevistarla.

Sus goles fueron decisivos para la medalla de bronce que ganó Costa Rica en agosto en los Juegos Panamericanos Lima 2019, y a su corta edad ya se convirtió en una de las caras habituales de la selección dirigida por Amelia Valverde

Además, destaca como la goleadora de la primera división femenina con 25 tantos, incluido un doblete el sábado 12 de octubre que le supo a gloria en la victoria por 2-1 ante Saprissa.

Nada de esto es casualidad, ya ganó el título de goleo el año pasado.

“Estoy muy feliz y agradecida con la gente que valora nuestro esfuerzo, las personas que siempre están ahí, que me apoyan muchísimo, recibo muchos mensajes en Instagram de personas que me motivan, trato de responderle a todos”, comentó.

Es bajita, mide 1,55 metros, pero muy escurridiza y rápida, por lo que generalmente juega como extremo para sorprender a las rivales.

Anthony López es como un hermanillo mayor de Priscilla. Foto de Jorge Castillo
Anthony López es como un hermanillo mayor de Priscilla. Foto de Jorge Castillo
Muy manuda

La muchacha no esconde que es liguista hasta los huesos, desde las gradas del estadio Morera Soto, donde le hicimos esta entrevista, nos contó lo ilusionada que se siente al vestirse de rojinegra, los colores que soñó defender desde niña.

"Es lindo ver todo el apoyo que nos están dando ahora que pasamos a ser la Liga, yo ahora subo una foto y un montón de manudos me mandan saludos, para mí es algo muy lindo.

“Yo voy a los estadios a ver a la Liga o venía acá y veía esos estadios llenos y me ilusionaba un montón y pensaba: ‘que lindo sería ver que fuera así un partido femenino y que esté igual, que nos vean también como la Liga’”, indicó.

Chinchilla afirma que su sueño es jugar un partido a estadio lleno en el Morera Soto, llamado que hace a la afición manuda. Foto de Jorge Castillo
Chinchilla afirma que su sueño es jugar un partido a estadio lleno en el Morera Soto, llamado que hace a la afición manuda. Foto de Jorge Castillo

El día que le marcó el doblete a Saprissa afirma que sintió una emoción muy grande porque, aunque defiende que el clásico femenino es entre las moradas y Moravia porque así se lo han ganado, un Saprissa - Liga siempre será especial.

“De hace dos años a ahora todo es diferente en mi vida, he tenido momentos muy difíciles, pero también felices, anotarle a Saprissa en la Cueva, diay ¿cómo le digo?, que lo digan los jugadores que anotaron en el clásico masculino. Es un partido que tal vez con el tiempo se pueda volver un clásico”, explicó.

Duros momentos

Hoy por hoy, Pri no se cambia por nadie, se siente más feliz que nunca por el momento que está viviendo tanto ella, como el club y el fútbol femenino tico en general y súmele puntos extras ahora que será compañera de Shirley Cruz en la Liga.

Como la gran mayoría de jugadoras, las cosas no han sido fáciles para Pri, debió enfrentar el machismo, que la señalaran por practicar este deporte y hasta que la llamaran marimacha y de otras formas solo por su pasión.

"Hay un machismo que todavía se sostiene, ahora algunos papás dicen: ‘sí está bien, vamos al estadio solo porque la chiquita juega bola y bueno, qué queda, hay qué verla’, pero no van porque crean en el deporte, hay que cambiar eso.

"Yo recibí comentarios cuando era más chiquita como: ‘vean a la marimacha jugando bola’ y cosas así y no tengo que ser marimacha para ser futbolista. Creo que hemos demostrado que el fútbol no es solo para hombres.

En la selección nacional, Priscilla ha demostrado con creces que no le pesa la camiseta. Fotografía José Cordero
En la selección nacional, Priscilla ha demostrado con creces que no le pesa la camiseta. Fotografía José Cordero

“Viera que feo es que la gente vaya por la calle y nos vean y que solo por jugar fútbol digan: ‘ vean, vean seguro a esa le gusta la otra compañera’, eso todavía pasa mucho, toca vivir con esas cosas”, comentó de forma valiente y sincera.

Mientras ignora los prejuicios o las majaderías de muchos, tanto Chinchilla como sus compañeras se enfocan en aquellos que sí les apoyan en serio para desarrollarse en el deporte e ir acortando las brechas respecto al fútbol masculino.

¿Quién quita un quite y el anhelado título que quieren los manudos en el semestre de su centenario llegue con toque femenino? Con un proyecto que llegó para marcar una época en el club.

Conozca a Pri
-Se vino al Valle Central a los 13 años y debutó en primera femenina a los 16.
-Antes de jugar en Codea lo hizo con Arenal Coronado
-Debutó en la selección mayor femenina a los 17 años
-Es sobrina del exfutbolista de Pérez Zeledón, Marvin Chinchilla
-Sus ídolos en el fútbol son Shirley Cruz y la estadounidense Megan Rapinoe
-Vive en Heredia, en la casa de don Rafael García y sus hijas Andrea y Sara, a quienes ve como su familia.
-Andrea, su hermana postiza juega en Arenal Coronado.