AFP .19 febrero, 2020

Después de la desilusión vivida por el Paris Saint Germain en Dortmund, donde cayeron 2-1, los parisinos buscan culpables: desde Neymar hasta Thomas Tuchel, criticado por su apuesta táctica.

Debido a lo anterior, el PSG abordará el duelo de vuelta de octavos de Champions en medio de aguas turbulentas.

A Neymar le han tirado muy duro por su desempeño en el PSG. AP
A Neymar le han tirado muy duro por su desempeño en el PSG. AP

Y eso que el valioso gol del astro brasileño concede al PSG un 52% de posibilidades de clasificarse a cuartos, según el portal estadístico Opta. Pero para ello deberá reinar la unión en el vestuario, y corregir algunos errores que ante equipos de nivel suelen pagarse caros.

"Desafortunadamente no fue mi elección, fue la del club, de los médicos, fueron ellos quienes tomaron esta decisión, que a mí no me ha gustado": Neymar no perdió ocasión al término del choque en Dortmund para manifestar su descontento por no haber regresado antes a los terrenos de juego tras su lesión en las costillas.

Pese a su gol, a 'Ney' se le vio falto de ritmo, al igual que a sus compañero Thiago Silva, Marquinhos y Presnel Kimpembe, todos ellos de regreso de sus lesiones.

"Tuvimos muchas discusiones sobre eso porque yo quería jugar, me sentía bien, pero el club tenía miedo y al final soy yo quien lo sufre", declaró Neymar.

El brasileño, que se perdió los duelos de octavos el año pasado ante el Manchester United por una lesión en el pie, fue reservado las últimas semanas como medida de precaución.

La psicosis que rodea el estado físico del jugador más caro de la historia (222 millones de euros en 2017), ha llevado la cautela en ocasiones hasta el extremo en el equipo parisino.

"Si hubiese estado en mejor forma física seguramente habría jugado un partido mejor", confesó Neymar a medios brasileños.

Thomas Tuchel saludó a Keylor Navas después de la derrota. AFP
Thomas Tuchel saludó a Keylor Navas después de la derrota. AFP

La decepción en París está a la altura de las expectativas suscitadas, y las redes sociales dieron muestra del descontento, e incluso de la rabia, de la afición parisina. Ejemplo de ello fue un video del hermano del defensor Presnel Kimbembe en el que arremete contra el técnico Thomas Tuchel, antes de señalar que se trataba de una broma.

En su regreso a Dortmund, su antiguo club (2015-2017), Tuchel trató de sorprender cambiando su sistema 4-4-2 por un 3-4-3 experimental.

Resultado, un equipo desubicado, sin ideas y sin capacidad de hacer daño en ataque.

"Es fácil ser entrenador si tú no lo eres, si puedes ver el partido y analizarlo después. Yo tengo que tomar las decisiones antes del partido", se defendió Tuchel. "Nadie sabe lo que habría pasado de haber jugado con un 4-4-2", añadió tras el partido.

Aunque asume su "responsabilidad", recordó el cargado calendario de su equipo las últimas semanas, y señaló el "miedo" de sus jugadores, convertido en crónico en esta fase del torneo.

"Nos falta un poco de confianza (...), no se por qué", se interrogó. "Jugamos con demasiado miedo a cometer un error".

 Erling Braut Haaland vacunó en dos oportunidades a Keylor Navas. AFP
Erling Braut Haaland vacunó en dos oportunidades a Keylor Navas. AFP

Para desechar de una vez la maldición de los octavos dentro de tres semanas, Tuchel deberá encontrar una fórmula sin Marco Verratti ni Thomas Meunier, suspendidos por acumulación de amonestaciones.

Un quebradero de cabeza extra que podría haberse evitado, según señaló el lateral belga: "No sabía que estaba amenazado... Eso me enerva. Si lo hubiese sabido no habría cometido esa falta".

Imperdonable a este nivel, esta falta de rigor puede ser compensada por el amplio efectivo parisino.

Thilo Kehrer, Leandro Paredes, Juan Bertnat, Mauro Icardi o Edinson Cavani, que no jugaron la ida, ofrecen suficientes garantías para confiar en la remontada en caso de disputar la vuelta.