Yenci Aguilar Arroyo.9 mayo
José Pablo Córdoba celebró con todo su doblete. Prensa ADG.
José Pablo Córdoba celebró con todo su doblete. Prensa ADG.

Puntarenas y Guanacasteca nos regalaron un mejengón tan, pero tan reñido que al final todo se definirá la próxima semana en el partido de vuelta de la final del torneo de Clausura de la Liga de Ascenso.

La mejenga de este domingo, que terminó 2-2, dejó en evidencia que el próximo sábado el Lito Pérez será un hervidero de emociones y acciones de parte de ambos equipos, en su lucha por volver a la máxima categoría.

Los porteños visitaron el estadio Chorotega en busca del triunfo y lo intentaron a lo largo del encuentro, pero toparon con una muralla guanacasteca que hizo lo suyo y le metió garras al asunto, para poder sacar la serie.

Denuncia. Puntarenas denunció este domingo en la mañana que el sábado en la noche les quitaron el agua y la luz en el hotel El Regalo, en Nicoya, en donde se hospedaron previo al partido. El hotel envió un comunicando aclarando que la afectación en el fluido eléctrico fue de 9 p. m. a 10 p. m. del sábado y que se debió a una falla en los transformadores.
Los aficionados no se querían bajar de la tapia y por eso se suspendió el partido. Captura de video de TD Más.
Los aficionados no se querían bajar de la tapia y por eso se suspendió el partido. Captura de video de TD Más.
Gallardía costera

El juego de este domingo se las traía y así fue. Los equipos mostraron carácter, intensidad y no se dejaron vencer por el calor de la pampa.

Puntarenas abrió el marcador al 17′ con un cabezazo de Róger Jiménez.

Daniel Quirós, uno de los jugadores chuchequeros más destacados, fue el que inició la jugada, pues tocó la pelota con la derecha y se la envió al volante Jocyfer Castro, quien con buen toque la mandó hasta el área, donde Jiménez la esperaba y con buena definición de cabeza la envió al fondo.

Al minuto 31, los aficionados de la ADG se las ingeniaron para ver el partido desde las afueras del estadio; algunos de ellos estaban subidos en la tapia y otros apelotados en balcones y techos de casas, por lo que las autoridades advirtieron que si no se iban, se suspendería el partido.

La llamada de atención les entró por un oído y les salió por el otro porque ahí siguieron bien trepados.

Al minuto 36′, José Pablo Córdoba se mandó con un golazo de cabeza. Nada qué hacer para el experimentado arquero Carlos Díaz.

Centeno logró el empate al 51'. Captura de video de TD Más.
Centeno logró el empate al 51'. Captura de video de TD Más.

Córdoba, con mucho orgullo de sus raíces, celebró su tanto bailando el punto guanacasteco.

La igualada envalentonó a los locales, quienes rapidito volcarían la tortilla en el marcador.

Al minuto 41, Bolaños se echó al hombro la jugada, el porteño Carlos Monge no le pudo arrebatar el balón y el volante guanacasteco se la volvió a servir a Córdoba, quien de nuevo, de jupita, la cruzó picada para volver a celebrar a lo grande.

La primera parte cerró a favor de los guanacastecos, pero la alegría les duraría poco pues el empate caería recién iniciado el complemento.

El capitán porteño Mario Centeno dijo presente al 51. Jocyfer Castro envió la pecosa al área, hubo un desvío de la defensa local y Centeno recuperó para lograr la paridad.

Al minuto 75 por fin se suspendió el juego, debido a la majadería de los aficionados que rodeaban el estadio.

El comisario Eladio Carranza explicó en TD Más que la ministra del Deporte, Karla Alemán, solicitó que se detuvieran las acciones y que no se reanudaran hasta que la gente hiciera caso.

“Hemos sido insistentes para que los aficionados que están en los alrededores del estadio se retiren, pero a petición de las autoridades de seguridad que nos ayudaron para ordenar la situación”, explicó Carranza.

A las 12:50 de la tarde se reanudaron las acciones, a partir del minuto 75, y el juego cerró sin mayores contratiempos.

Lo único destacable, para mal, fue una fuerte acción de Centeno, al minuto 92, que le metió un codazo a un rival y el árbitro lo premió sacándole solo la amarilla.

Los pamperos no pudieron adueñarse de la victoria. Prensa ADG.
Los pamperos no pudieron adueñarse de la victoria. Prensa ADG.