Sergio Alvarado.8 mayo
Pedro Leal marcó el que posiblemente es el gol más importante de su carrera.. Fotografía José Cordero
Pedro Leal marcó el que posiblemente es el gol más importante de su carrera.. Fotografía José Cordero

Las noches mágicas y remontadas no solo se dan en la Champions League, también se viven en Tiquicia y sino pregunten en San Carlos.

Los Toros del Norte derrotaron 4-1 al monarca nacional para darle vuelta al 2-0 sufrido en Heredia y seguir ilusionado a su afición con el título de campeón, del que se encuentra a solo dos partidos. Ojo, que si no saca la serie ante Saprissa, tendrá un chance más.

Desde antes de que el árbitro Cristian Rodríguez pitara el arranque de la mejenga, se respiraba optimismo en el ambiente en el Carlos Ugalde y la ilusión por una remontada que todos veían posible, más con los antecedentes de este martes y miércoles en la competencia europea.

Tal vez las vibras en el campo norteño no llegaban al nivel de Anfield, donde el Liverpool despachó 4-0 al Barcelona para meterse en la final, pero en el corazón del fiebre el sentimiento era el mismo.

Al igual que en Inglaterra, un gol tempranero encendió los ánimos de los fiebres norteños, cuando Álvaro Saborío la mandó a guardar en solo ocho minutos, después de un excelente pase largo de Roberto Córdoba.

Jafet salió con el rabo entre las piernas de San Carlos después de perder la ventaja que consiguió en Heredia. Fotografía José Cordero
Jafet salió con el rabo entre las piernas de San Carlos después de perder la ventaja que consiguió en Heredia. Fotografía José Cordero

El nuevo goleador del torneo, con 12 pepinos, aprovechó que el meta Daniel Cambronero se quedó clavado en el marco para abrir el marcador.

Animado por el gol, San Carlos siguió pulseando el segundo ante un Herediano que en el arranque salió desenchufado y que le costó un mundo meterse en el juego, idéntico a lo que le pasó al Barcelona.

En el momento que los Toros la pulseaban más por otro pepino para empatar la serie en el global, llegó la respuesta florense, el gol de José Guillermo Ortiz que cayó como una patada a la ilusión, porque si seguíamos la semejanza del juego europeo, eso no pasó en Liverpool y por ende no debía pasar en Ciudad Quesada.

El Chirriche aprovechó un centro de Keisher Fuller, bajó la bola de muy buena manera, la manejó un toque y con un remate de tipo barrida puso el 1-1 al 23. Un gol de visita que valía oro porque volvía todo como al inicio... San Carlos necesitaba tres goles otra vez.

La afición sancarleña festejó como pocos días el triunfo ante el Team. Fotografía José Cordero
La afición sancarleña festejó como pocos días el triunfo ante el Team. Fotografía José Cordero

A pesar del golpe y la situación tan negativa que se pintaba para San Carlos, la respuesta de los Toros llegó muy rápido porque al 25 se adelantó otra vez para retomar el espíritu de la remontada con el gol de Rachid Chirino.

Cuando la pecosa entró, Luis Marín se acercó a la malla con los aficionados a gritarles, “sí se puede, sí se puede, vamos", pidiendo que no dejaran de alentar y hacer su partido.

Terminar el primer tiempo 2-1 le salió baratísimo al Herediano, a como a los norteños les salió igual la mejenga de ida en el Rosabal Cordero, porque con las opciones producidas, era para que San Carlos se hubiera ido con uno más, al menos.

Para el arranque del segundo tiempo, el Team se olió la esencia de la remontada y apretó en los primeros minutos y tuvo por un rato incómodo al local, pero el Toro se pudo quitar el mal rato y se adueñó otra vez de las acciones.

Luis Marín no será Jurgen Klopp pero demostró que también sabe cómo aplicar una remontada. Fotografía José Cordero
Luis Marín no será Jurgen Klopp pero demostró que también sabe cómo aplicar una remontada. Fotografía José Cordero

A pesar de la pelada en el primero, Daniel Cambronero le quitó un par de goles a San Carlos, un remate lejano de Juan Vicente Solís y otro cabezazo picado de Saborío que llevaba veneno. Nada pudo hacer para el 3-1, una bola que Luis Díaz desvió al 63.

La ilusión norteña nunca acabó, la pulseó y la pulseó hasta que consiguió el anhelado cuarto gol para ganar la serie 4-3 con el pepino de Pedro leal que entró de cambio apenas tres minutos antes por Chirino.

En San Carlos tampoco caminaron solos, lo hicieron con valor, con un técnico que se la jugó todo por el todo a ir por el resultado y con una ilusión por demostrar que es el mejor equipo del torneo.