Merengues se dan a respetar en el momento preciso con victoria 3-1

Por: Agencia AFP 14 febrero
Cristiano Ronaldo celebra el 2-1 del Real Madrid ante el PSG. Foto: AFP
Cristiano Ronaldo celebra el 2-1 del Real Madrid ante el PSG. Foto: AFP

“Al Madrid nunca se le puede dar por muerto”. La frase, dicha por el capitán blanco Sergio Ramos sirve para explicar el triunfo madridista ante el París SG (3-1) en la ida de los octavos de final de la Champions League.

Con muchas dudas por su complicado paso en la liga española y eliminado de la copa del Rey por el modesto Leganés, la competición continental es donde el cuadro blanco afinó toda su artillería ante un cuadro francés cargado de estrellas.

La Copa de Europa está en el ADN del Real Madrid , un equipo en crisis esta temporada, en la que está a 17 puntos del Barcelona en la Liga, pero cuando suena el himno de la Champions, pareciera que todo cambia y se vuelve otro.

Por algo es doce veces campeón de la competición y en tres de las cuatro últimas temporadas. Ningún equipo ha ganado en tantas ocasiones la ‘Orejona’.

Keylor Navas estuvo a la altura de lo que se esperaba de él en un partido tan importante./AP
Keylor Navas estuvo a la altura de lo que se esperaba de él en un partido tan importante./AP

Zinedine Zidane, técnico blanco destacó que "ha sido una victoria merecida. Hay que felicitar a todo el equipo, cada uno en su papel ha hecho bien su trabajo".

Por el lado de los parisinos, pareciera que una vez más queda visto que la historia y la clase en Europa no se compran a base de chequera, la fórmula de comprar superestrellas le rinde frutos en la liga francesa, pero todavía no le genera nada a nivel europeo.

Los parisinos deberán ganar por 2-0 como mínimo en París para poder acceder a los cuartos de final, cosa que en los papeles no se ve tan sencilla por la potencia merengue.

Con polémica de por medio por la actuación del árbitro italiano Gianluca Rochi, a quienes los galos le achacan la derrota, lo cierto es que el cuadro blanco respondió a la hora grande, en un partido en el que prácticamente se jugaba su temporada.

El tridente de Neymar, Edinson Cavani y Kylian Mbappé, fue valiente en el Santiago Bernabéu pero se marchó del templo blanco muy castigado.

El francés Adrien Rabiot adelantó al París SG en la primera parte (33), pero el Real Madrid volteó el marcador con un doblete del portugués Cristiano Ronaldo (45 de penal y 83) y otro del brasileño Marcelo (86).

Durante el primer tiempo los galos fueron mucho mejores y pudieron aumentar la venta, pero con Keylor Navas en el marco pudieron soportar y tuvieron una ayudadita de Rochi cuando señaló un falta de penal inexistente sobre Tony Kross a los 45 minutos.

Unay Emery, tal como le pasó el año pasado en la serie ante el Barcelona no tuvo respuesta ante la reacción merengue y más bien pecó de conversador cuando a los 66 minutos sacó a Cavani por el defensor belga Thomas Meunier.

Ángel Di María se quedó con las ganas de jugar en el Bernabéu ante su exequipo y no salió del banco, movimiento que le valió críticas al técnico español.

Zidane por su parte, si quiso ir por el partido y le cambió la cara con los ingresos de Gareth Bale, Lucas Vázquez y, sobre todo, Marco Asensio.

Una veloz internada de Asensio por la banda izquierda terminó en un pase que interceptó Marquinhos y el balón muerto en el área pequeña lo tocó Cristiano a la red.

El tercero fue obra de Marcelo en el 86, tras otra combinación con Asensio y una entrada del lateral brasileño en el área pequeña que selló una valiosa victoria en el primer asalto de una eliminatoria que queda pendiente de resolución en París el próximo 6 de marzo.