Gianni Infantino se convirtió en el enemigo público del fútbol mundial, luego de que su plan para privatizar un porcentaje de los derechos comerciales de la Copa del Mundo y de los demás torneos de la FIFA, a través de la creación de una filial llamada Fifa Forward Enterprise (FFE) recibiera el rechazo casi unánime del mundo.
El martes anterior, el presidente de la FIFA reveló su proyecto para ingresar una gran cantidad de dinero por vender el alma del fútbol: la Copa del Mundo. Su idea era crear Fifa Forward Enterprise, una filial que se encargaría de comercializar los derechos de los torneos de la entidad, entre ellos el Mundial.
El gran problema con el proyecto es que la idea de Infantino era que inversionistas privados inyectaran cerca de 4.200 millones de dólares (cerca de ₡1.9 billones) para adquirir el 20 por ciento de la filial, cuya valoración total de capital se calculaba en $20.000 millones (unos ₡9 billones).
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El negocio de su vida
Infantino reiteró que con el proyecto que debía ser aprobado por las 211 asociaciones afiliadas a la FIFA, no se iba a enriquecer y que lo que en realidad buscaba era promover el fútbol mundial con una inyección de dinero calculada en 10 mil millones de euros (₡5 mil millones).
Pero Infantino quedó retratado. En un reporte publicado por el diario británico The Times, el presidente de la FIFA se iba a enriquecer si se aprobaba la idea y su salario se iba a multiplicar por seis.
En un reporte de la FIFA del 2025, se conoció que el mandamás recibía por sus servicios un salario cercano a los 3 millones de euros (₡1.500 millones), sin contar las bonificaciones que superaban los 2 millones de euros. Con el plan, Infantino iba a tener un salario astronómico de 30 millones de euros (₡15 mil millones), sin contar las bonificaciones, comentó el diario citado.
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El proyecto se fue a pique
La idea de Infantino de privatizar la Copa del Mundo y los torneos organizados por la FIFA se cayó por su peso el pasado viernes. UEFA lanzó una amenaza que surtió efecto; Concacaf se unió y la Confederación Asiática (AFC) siguió sus pasos. Todos se fueron contra el presidente, que quedó muy tocado.
Ahora la imagen de Infantino quedó muy debilitada después de pasar tan cerca del sol y de estar a punto de quemarse. UEFA estaría planeando bajarlo del cargo y su continuidad después del Consejo de la FIFA, que se celebrará en marzo de 2027, ya no parece estar garantizada.



