Andrés Mora.3 diciembre, 2017
Cuando está en la cancha, Edder Monguio se convierte en Hulk. Foto: Montaje La Teja
Cuando está en la cancha, Edder Monguio se convierte en Hulk. Foto: Montaje La Teja

Cuando el defensor Edder Monguio entra al terreno de juego es cuestión de que el rival lo complique un poco para verlo convertido en el Hulk del Santos de Guápiles, al estilo del famoso doctor Bruce Banner.

Edder no se vuelve verde como el personaje de las historietas, pero su rudeza aparece en cuestión de momentos cuando los guapileños están en peligro y no necesariamente porque Thor anda cerca (esto lo entenderán los conocedores que ya vieron la última película de Marvel).

"Hulk es de los míos", Edder Monguio.

El defensor es bueno para meter pata y no se deja de nadie, entrena para eso y a veces se sobrepasa usando sus superpoderes.

"Lo rudo viene en el ADN, recuerdo que chiquitillo veía mucha películas de Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallone, Rocky y todas esas, me llamaban mucho la atención. Era algo genético, algo mío y siempre me propuse ser un jugador que no doblaba rodilla, de mil batallas y me empecé a regir de esa manera", comentó Edder.

"Lástima que las películas han cambiado mucho, ya no hay un protagonista como Jean-Claude Van Damme, ahora son muy plásticos y muy sexis (risas). Se metió mucho Marvel y por eso me gusta Hulk, él es de los míos, también me gusta Gokú y Dragon Ball, porque tienen una historia parecida de superación, todavía me gusta la acción, pero hacen falta las de antes", agregó el capitán guapileño.

La fuerza de Hulk proviene de una exposición a la radiación gamma a la que fue expuesto el doctor Banner, pero en el caso del defensor su espíritu luchador lo sacó de familia, pues dice que su mamá y su abuela siempre han luchado duro por salir adelante, le han dado un ejemplo excepcional de trabajo. Además, su papá también jugaba fútbol y lo recuerda como un corajudo, así como es él en el cuadro guapileño.

La marca capitán santista no es jugando, que lo diga el morado David Ramírez, quien lo vivió en carne propia. Fotografía José Cordero
La marca capitán santista no es jugando, que lo diga el morado David Ramírez, quien lo vivió en carne propia. Fotografía José Cordero
Poder pasa factura

La fuerza del hombre verde que lleva dentro le ha permitido a Monguio recuperarse de duras batallas, como las cinco operaciones que registran sus rodillas.

"Me han operado de ligamentos cruzados en las dos rodillas, producto creo de mi forma de jugar y entrenar. A veces me paso de revoluciones y eso me pasa factura. Tengo un compañero que es así, Youstin Salas, el hombre es un monstruo entrenando y jugando y le he dicho: 'tenés que medirte, porque me recordás cuando yo era joven' y ahora con estas canchas las rodillas sufren mucho", recordó Edder.

Fue una racha dura hasta para Edder, quien empezó a lesionarse cuando tenía entre 18 y 19 años.

"Era muy joven, venía de Limón y me fui para las ligas menores en Alajuela. Llegué y me doblé la rodilla en un entrenamiento. Recuerdo que iba a marcar a (Pablo) Izaguirre y me hizo un quiebre de esos que uno llama el legítimo quiebra rodilla, por mi inexperiencia y mi inmadurez no me cuidé como era. Me dijeron: 'repose, póngase hielo' y yo estaba en un proceso sub-20 para olimpiadas con Carlos Watson y reposé un poco, se me bajó la inflamación y volví. El profe me preguntó que si podía jugar, yo dije que claro, y al segundo tiempo se me hizo un esguince", comentó.

"Las lesiones me han pasado factura en mi carrera, pero sé que puedo alcanzar grandes cosas, no tengo un tiempo para lograrlo, si era antes o después, porque porque yo no creo en el tema de edad, creo en el rendimiento" ,agregó el defensor de 32 años de edad.

Monguio contó que tiene la maña de hablarles a sus rodillas, les dice que no se mandan solas y que tienen que seguir para adelante, porque él tiene cosas que conseguir. Hasta dice que seguro, cuando deje una cancha, lo hará de rodillas, cuando no echen más.

"Hay que tener mucha perseverancia y fortaleza, confiar en Dios, saber que si Él te tiene en este trabajo es por alguna razón", indicó.

Edder reconoce que ha aprendido a llevar las cosas con más calma, pero de vez en cuando se le sigue saliendo el Hulk.