Sergio Alvarado.16 enero
David Ramírez debutó con gol en este torneo. Fotografía José Cordero
David Ramírez debutó con gol en este torneo. Fotografía José Cordero

¡Dios guarde Saprissa ganara todos los partidos como el que le sacó este jueves a Guadalupe! Los morados mostrarían un equipo muy efectivo, casi letal, que aprovecharía una muy buena cuota de las opciones que genera, con gran juego de conjunto

El 3-0 de los tibaseños ante sus vecinos lo realizó sin sudarse mucho, como si el anotar no fuera algo complicado, dando una lección de efectividad y variantes que se desearía cualquiera y de paso dejándose el primer lugar.

Con la dupla de Manfred Ugalde y David Ramírez, apoyada por la dirección de Marvin Angulo y Mariano Torres como este jueves, Saprissa ganaría muy fácil siempre.

Si el diez morado se vuelve el dueño de la bola como ante los guadalupanos para el Monstruo todo sería más fácil y si sus delanteros siempre se apoyaran entre ellos como esta noche, todo sería un amor para Wálter Centeno.

El Monstruo está sobrado en delantera, si saca a Ramírez tiene a Arierl Rodríguez. Fotografía José Cordero
El Monstruo está sobrado en delantera, si saca a Ramírez tiene a Arierl Rodríguez. Fotografía José Cordero

Por ratos hasta dio la sensación que los 98 millones que cuesta la planilla de Saprissa, como lo reveló su presidente antes del partido, están bien gastados.

Ahora, ya dejando de lado la miel y el mundo perfecto que les podríamos pintar a los morados, tampoco es para que se crezcan. Su equipo tuvo gran efectividad, pero todavía tiene mucho brete por delante.

Hay noches en las que a un equipo parece salirle todo y hasta se beneficia que las ganas y el esfuerzo de su rival no ven recompensados por su falta de técnica.

A Saprissa, por ejemplo, al menos en el primer tiempo, Guada le llegó con más facilidad de la que debiera, entrando sin mucha bronca al área morada, pero el centro en línea de fondo, el último pase, o el momento del remate se paseaba en la ilusión visitante.

Para un equipo meterse a la Cueva, moverle la pecosa al Saprissa, llegarle a marco, pero no anotarle es muy jodido, porque al frente tiene un equipo grande que en la mayoría de las ocasiones cobra y hasta con intereses, lo que no le pudo hacer.

Los errores se pagan caro

A Guadalupe no le pesó el arranque del partido, pero poco pudo hacer ante el rechazo al centro de su arquero Alejandro Barrientos en un remate de Manfred Ugalde. La pecosa le quedó apenas a Marvin Angulo para que matara con un toquecito fino arriba a los 13 minutos.

El gol no desorientó a los visitantes, que seguían en su idea de tocar la pecosa y jugar, y metiendo en problemas a la defensa del Monstruo, algo que tampoco es dificilísimo, pero que si no se aprovecha es como echar agua en un canasto.

Al 25 la S hasta se pudo quedar con diez por una falta de David Guzmán sobre Arturo Campos, al que le sacó mucho el codo, pero el réferi Allen Quirós apenas le mostró amarilla. Jugada para no perder la costumbre en el contención morado.

Mariano Torres está agarrando ritmo, algo que celebran los morados. Fotografía José Cordero
Mariano Torres está agarrando ritmo, algo que celebran los morados. Fotografía José Cordero
Bajados de la nube

En medio del momento tan foforón del rival, apareció de nuevo Angulo para poner todo en orden, tiró un centro de lujo a David Ramírez, quien con un gran cabezazo picado puso el 2-0 al 35.

Con el pepino, el Chicharito se lavó la cara de una opción clarísima que había fallado minutos antes, un remate en el que casi se pega a los miembros de la Ultra.

Cuando Saprissa quería construir jugadas, lo hacía fácil y mostrando que sabe muy bien lo que hace, así liquidó el partido con el tercer tanto apenas en el primer tiempo.

Esta vez fue el Chícharo el del centro casi en línea de fondo. Manfred lo pescó pasado el segundo palo, cabeceó hacia atrás y al centro del área como un pivot para que entrara solo sin marca y sin joderse mucho, Cristhian Bolaños a poner el 3-0 al 42.

A Guadalupe le estaban dando un baño de efectividad. En seis remates en el primer tiempo le metieron tres, como enseñándole que se hace cuando se llega al área.

Para el segundo tiempo, el encuentro ya estaba liquidado y Saprissa lo manejó a lo que le servía, manejando la pecosa, sin sufrir mucho atrás ahora, el buen toque del primer tiempo de Guadalupe eran más ganas que otra cosa.

Fuera de paja, esta nueva versión del Saprissa deja claro que es un equipo pesado en ofensiva. En el segundo tiempo ingresaron Johan Venegas y Ariel Rodríguez, mostrando que tanto en cancha como en banca el equipo tiene buena artillería.

Los morados también tienen que poner los pies en el suelo y ver que este jueves a su rival le costó y parece que se gastó sus goles el domingo pasado ante la U, cuando ganaron 5-0.

Un rival con más técnica y pegada hubiera provocado que el mundo perfecto en el que vivieron en la Cueva este jueves, una vez más apenas quedara en sueños.

La familia morada está feliz con su equipo. Fotografía José Cordero
La familia morada está feliz con su equipo. Fotografía José Cordero