Marcelo Poltronieri.12 octubre

El Team agrandó la crisis de un Saprissa que va como el cangrejo.

Herediano masacró 3-0 al Monstruo en el Eladio Rosabal Cordero, lo mandó al cuarto lugar y ellos se treparon al segundo.

Lo de los tibaseños ya es preocupante. Sumaron su tercera derrota consecutiva tras perder 1-0 contra Guadalupe y 5-2 contra la Liga. Además alcanzaron su cuarto partido sin conocer la victoria, pues antes de esas dos mejengas habían empatado con el Santos (2-2) en la Cueva.

Keyner Brown se comió una solito solito. Fotografía: John Durán
Keyner Brown se comió una solito solito. Fotografía: John Durán

Y como los males nunca vienen solos, uno de los puestos más criticados de este Monstruo, la portería, volvió a dejar mucho que desear la noche de este sábado.

Wálter “Paté” Centeno desempolvó a Alejandro Gómez, pero el Chavo desaprovechó la oportunidad porque en los tres goles se vio mal y no descartamos que para el próximo partido, vuelva a la grada para darle chance a Kevin Briceño.

En el primer gol del Team, aunque fue un pepino de tiro libre de Freddy Álvarez, Gómez no se ayudó porque llegó vencido al remate, abriendo el debate de si le pudo llegar o no.

El segundo fue un rebote que agarró mal parado al portero y se lo terminó bañando y el tercero fue un cabezazo al que le metió las manos, pero con mantequilla, y la bola se le escurrió entre los dedos.

Herediano, que no contó con dos seleccionados, hizo fiesta con un Saprissa superdiezmado, que visitó la provincia de las flores con siete bajas entre seleccionados y suspendidos.

Pese a eso, el Monstruo quiso jugar de matón y dominó los primeros 15 minutos. Lapso en el que tuvo dos llegadas claras de gol.

Alejandro Gómez (portero) y remata Brian Rubio (24) / Fotografía: John Durán
Alejandro Gómez (portero) y remata Brian Rubio (24) / Fotografía: John Durán

La primera al 8′ en un tiro libre de Marvin Angulo que pegó en el palo; la segunda en el mismo minuto tras un centro de Manfred Ugalde que Alexander Robinson no pudo dirigir a marco.

Lo malo para el Sapri es que los partidos duran 90 minutos y los restantes 75 fueron del dueño de casa.

Y eso, que la primera mitad le pudo salir mucho más cara al Monstruo, de no ser porque Rubio se comió un mano a mano contra Gómez al 15; porque Keyner Brown no supo cabecear un balón solo frente al marco al 24 y porque un latigazo de Randall Azofeifa salió chispeando el palo al 33.

Sin embargo, no se pudo ir intacto al descanso, porque el primero cayó al 43 en el leñazo de Álvarez del que hablamos previamente.

Se le vino la noche

Si la primera mitad era mala para el Monstruo, espérense a que lean la segunda.

Solo en 45 minutos Saprissa recibió tres goles más, volvió a desconfiar de un portero, le expulsaron a un jugador, cometió un penal y le terminaron cantando el ole en las gradas.

El Team, lejos de ser su mejor versión hizo ver muy mal a los morados en el complemento.

Al 66 a Ariel Soto, que se había ido al ataque, le pegó un rebote en la espalda, la bola se elevó y Gómez, que estaba muy salido, no le pudo llegar. Era el 2-0.

Freddy Álvarez celebra el golazo que metió. Fotografía: John Durán
Freddy Álvarez celebra el golazo que metió. Fotografía: John Durán

Al 73 Orlando Galo metió un centro por derecha y el mexicano Brian Rubio le robó la espalda a un Robinson que se vio muy mal.

El azteca se elevó y metió un cabezazo que no parecía tan potente, pero parece que para Gómez sí.

Saprissa trató de reaccionar con el 3-0 encima, pero fue como ver patadas de ahogado.

Al 70 Jaylon Hadden pegó un susto con un buen remate de larga distancia que salió apenas desviado y al 78 le anularon un gol a Cristian Bolaños.

Pero eso lo que hizo fue enojar más al Team.

Alajenadro Gómez se vio mal casi que en todos los goles (menos en el de penal). Fotografía: John Durán
Alajenadro Gómez se vio mal casi que en todos los goles (menos en el de penal). Fotografía: John Durán

Al 91 Nextalí Rodríguez ingresó al área y Luis José Hernández, con tal de que no se le fuera se jaló un penal.

Azofeifa agarró la bola y vacunó abajo y rastrero y pese a que Gómez esa sí la vio, tampoco le llegó.

A Saprissa esta vez no lo salvó ningún aguacero con rayería como en Jicaral. El único baldazo que vio fue de goles y quizás sí topó con la mala suerte de que un tráfico no lo dejara llegar a Heredia por las placas del bus.