Gian Piero Gasperini revela detalles sobre el partido que jugaron su equipo y el conjunto español

Por: El Mundo, España 31 mayo
Este partido fue el que desató el caos en Italia. Foto: AP.

El 10 de marzo, con la tormenta del coronavirus desatada en Italia desde hace varias semanas y a punto de estallar definitivamente en España, se jugó el partido entre el Valencia y el Atalanta por los octavos de final de la Champions, sin público.

Era un partido que nunca debió haberse disputado. El COVID-19 viajaba ya dentro de algunos de los protagonistas sobre el campo y, también, en el banquillo.

Dos meses y medio después, en una entrevista a La Gazzetta, Gian Piero Gasperini de 62 años y entrenador del Atalanta, ha confesado que la noche previa al duelo, él ya se encontraba enfermo de coronavirus.

62 años tiene el técnico italiano

“El día antes del partido en Valencia me sentía mal. La tarde del partido estaba aún peor. En el banquillo no tenía buena cara. Nunca me hicieron las pruebas, aunque el análisis serológico confirmó que tuve la enfermedad.

“Las dos noches siguientes dormí muy poco. No tenía fiebre, pero estaba hecho un desastre, como si hubiera tenido 40 de fiebre. Cada dos minutos pasaba una ambulancia. Ahí cerca estaba un hospital. Parecía estar en una guerra. Durante la noche pensaba: si entro ahí, ¿qué va a pasarme? No puedo irme ahora, tengo muchas cosas que hacer. Lo decía bromeando, pero lo pensaba de verdad”, reveló en una entrevista..

El técnico, que hoy prepara a sus jugadores para el regreso de la Serie A, contó algunos de sus síntomas.

“Había perdido el gusto, pero no sabía que tenía el virus. Entonces, las pruebas serológicas tomadas lo confirmaron. Tuve el COVID-19”.

Y, tras haber superado la enfermedad, ahora solo piensa en que la pesadilla vaya cicatrizando. Para eso, la vuelta del fútbol también le ayudará.

Gasperini es de los que piensa que es mejor que regrese el fútbol para empezar a superar este mal sueño.

“Algunas personas piensan que volver al campo es inmoral después de lo que ha sucedido y ante el riesgo de que vuelva a suceder. Pero es la única manera de volver a la normalidad. El dolor sufrido por Bérgamo permitirá al Atalanta ayudar a la ciudad, respetando el dolor de todos. No me gustan dos cosas sobre el reinicio: jugar sin fans y las cinco sustituciones”, concluye.

Gasperini la pasó mal el día que jugaran el Atalanta y el Valencia. Foto. AP.
Atalanta vs Valencia: Bomba biolólogica

El partido de vuelta, con la curva de contagios ya en ascenso imparable en Italia y en España, nunca debió disputarse, pero la “bomba biológica” fue el encuentro en San Siro.

Esa fue la expresión que utilizaron tanto el alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori, como el jefe de Neumología del hospital de la ciudad italiana, Fabiano di Marco, para describir el masivo contagio que pudo producirse entre los 40.000 espectadores italianos que acudieron al estadio y se abrazaron, besaron y festejaron un marcador de 4-1 que, por primera vez, les colocaba casi en los cuartos de final de la competición.

En ese partido ya circulaba el virus en jugadores del Atalanta sin que se tomara ninguna precaución.

Aquel 19 de febrero en Italia solo se habían diagnosticado tres casos activos de coronavirus y aunque el equipo español apenas salió del hotel, hubo saludos y contacto físico con los futbolistas bergamecos y el virus acabó por instalarse en el vestuario.

Cuando el conjunto Italiano viajó a Mestalla el 10 de marzo para el duelo de vuelta, la cifra de contagios en su país se había disparado y en España se acercaba a los 3.000. Cinco días después se confirmaron los primeros positivos del Valencia, que llegó a tener el 35% de su plantilla y cuerpo técnico con COVID-19.