Karol Espinoza.16 julio
Cantillo nada desde los 5 años. Cortesía Diego Cantillo.
Cantillo nada desde los 5 años. Cortesía Diego Cantillo.

Diego Cantillo, un ingeniero en computación de 33 años, buscará convertirse este miércoles en el segundo tico que nade 46 kilómetros en Manhattan, Nueva York.

El reto lleva el nombre de “Twenty bridges" (veinte puentes) y el brumoso intentará completar el recorrido que incluye pasar por debajo de puentes tan emblemáticos como Brooklyn, Manhattan, Queensboro, entre otros.

"Es darle la vuelta a Manhattan. Rocío Mora es una tica que nadó el sábado los 46 kilómetros con 15 personas más, somos los primeros costarricenses en hacerlo.

“No es una competencia como tal, es un reto y en mi caso me tocará nadar solo con otro participante; es un reto personal”, indicó el nadador.

33 años tiene Diego Cantillo.

En nuestro país, Cantillo hace aguas abiertas y ha nadado, por ejemplo, en el golfo Dulce.

Asegura que su mamá todavía lo regaña por meterse tan adentro en el mar.

Mora y Cantillo son entrenados por Kurt Niehaus (izquierda). Cortesía Diego Cantillo.
Mora y Cantillo son entrenados por Kurt Niehaus (izquierda). Cortesía Diego Cantillo.

El reto es organizado por “New York Open Water”, quienes realizan varios eventos al año.

Tanto él como Rocío se entrenaron en nuestro país con Kurt Niehaus desde inicio de año, trabajaban en piscina de lunes a viernes, entre dos o tres horas por día, y en algún momento hicieron fondos en el lago Arenal y el golfo Dulce.

Para dicha de Cantillo, él tiene una idea de lo que le espera, porque el año anterior nadó, con la misma organización, un reto de 32 kilómetros, solo que en otra zona de Nueva York.

Cantillo espera cumplir el reto máximo en 8 horas. Cortesía Diego Cantillo.
Cantillo espera cumplir el reto máximo en 8 horas. Cortesía Diego Cantillo.

“La idea es nadar los 46 kilómetros en 7 u 8 horas, solo puedo alimentarme con lo que me pase el kayakista que me acompaña. Cuando él me pasa las barras o los líquidos, no puedo tocar el kayak, debo quedarme flotando”, explicó Cantillo.

La nadada arranca a las 8:40 de la mañana, hora de Estados Unidos, en Costa Rica serán las 6:40 a.m.

El tico aterrizó en la Gran Manzana el lunes y estará allá hasta el 22 de julio, para este martes tenía pensando comer pasta y y salmón para cuidar la dieta.

“A los que quiere nadar en el mar les digo que empiecen en piscina y que tengan un entrenador que les pueda dar consejos. Es importante tener calma y disfrutar el contacto con la naturaleza”, Diego Cantillo, nadador.
Rocío Mora fue la primera tica en hacer el reto, lo hizo el sábado pasado. Cortesía Diego Cantillo.
Rocío Mora fue la primera tica en hacer el reto, lo hizo el sábado pasado. Cortesía Diego Cantillo.

Además de eso, debe hidratarse y comer bien, mantener la alimentación de los últimos días y no hacer cambios locos.

Consultado sobre si no le preocupa la suciedad de los ríos de una ciudad como Nueva York, Diego contestó que supuestamente están más limpios, pero igual debe revisarse cuando termine el recorrido para evitar el contagio con alguna bacteria.

“La gente que hace esto no se ha muerto”, dijo muerto de risa el fiebre, quien usará una pantaloneta normal para nadar porque se trata de vivir una aventura.

Diego viajó con sus amigas Rocío y Carolina Mora (ella nadó 38,6 kilómetros en Tampa Bay Marathon Swim) y no lo acompañó ningún familiar porque la idea es hacerlo en un plan tranquilo, sin presión.

Cantillo reveló que una de las grandes motivaciones para hacer esto es que él y sus dos amigas lanzaron una campaña para ayudar al tiburón martillo por medio de una organización no gubernamental llamada “Misión Tiburón”.

De hecho, entre ellos se pusieron la meta de nadar 130,4 kilómetros entre los tres, por lo que si él termina el recorrido este miércoles, lo habrán cumplido.

En su Instagram, Diego tiene la frase “quiero abrazar a un tiburón”, nos explicó que siempre le han llamado la atención estos animales porque no le tienen miedo a nada, son los dueños del mar, pese a no ser los más grandes que habitan esas profundidades.