Paolo Montoya dio el primer golpe de autoridad en La Ruta de los Conquistadores 2026. El experimentado pedalista nacional se impuso este jueves en la temida etapa reina, ratificando por qué es uno de los máximos referentes en la historia del evento de ciclismo de montaña más duro del país.
La primera etapa constó de 103 kilómetros entre Punta Leona, en Garabito, y El Rodeo, en Ciudad Colón. El banderazo de salida fue a las 5:30 a. m., con un ascenso acumulado de 3.900 metros, la subida más dura de los tres días de competencia.
Montoya detuvo el cronómetro en 4:57:59 para convertirse en el primer líder, seguido por Keiron Solís con un tiempo de 5:01:48 y Carlos Herrera en la tercera casilla con 5:14:22.
El tico, uno de los multicampeones del evento, demostró una vez más su jerarquía al aguantar el demoledor trayecto y consolidarse como el rival a vencer.
La exigencia para los ciclistas inició desde el kilómetro seis, con el primer ascenso de Quebrada Ganado a Bijagual. El recorrido continuó hacia el sector de Carara y atravesó las comunidades de San Francisco, San Pedro y San Pablo de Turrubares, antes de llegar a Escobal.
Uno de los tramos de mayor exigencia técnica fue el paso por la antigua línea del ferrocarril. Desde ese punto, los ciclistas llegaron por Picagres y Piedras Negras hasta alcanzar la meta de la primera etapa.
“Fue una etapa muy dura, especialmente en Carara, donde Carlos Herrera marcó la diferencia en los sectores técnicos. Logré alcanzarlo en la línea del tren y desde ahí mantuve un ritmo constante, cuidando la alimentación y la hidratación, con dos jornadas exigentes todavía por delante.
“Estoy muy contento con la victoria y agradecido con el equipo y mi compañero Pablo Mudarra. Este triunfo se lo dedico a mi familia, en memoria de un tío que falleció hace un mes”, expresó Paolo Montoya.
Se vienen más retos
La segunda etapa se realizará este viernes con un recorrido que conectará Momentum Pinares en Curridabat, con Casa Turire, con un total de 85 kilómetros y 2.760 metros de ascenso acumulado.
La ruta cerrará el sábado 31 de octubre, con un circuito de 80 kilómetros y 2.700 metros de ascenso acumulado, con salida y meta en Casa Turire en Turrialba.

