AFP .31 marzo

Toni Kroos, jugador alemán del Real Madrid, criticó las condiciones de trabajo y la represión de los homosexuales en Catar, sede del Mundial de fútbol de 2022.

“Por varios motivos, no me parece que darle un Mundial a Catar fuera algo bueno”, afirmó el campeón del mundo de 2014 en la edición de su podcast del 30 de marzo, que realiza con su hermano Felix.

Kroos fue campeón del mundo en Brasil 2014. AFP
Kroos fue campeón del mundo en Brasil 2014. AFP

“En primer lugar, las condiciones de los trabajadores. Luego el hecho de que la homosexualidad esté penalizada, castigada. Y también que no es un país de fútbol”, explicó el jugador de 31 años.

En Catar, según la legislación, la sodomía puede ser castigada con tres años de prisión, pero los procesos judiciales son raros.

“Muchos trabajadores trabajan sin pausa, bajo temperaturas que pueden alcanzar los 50 grados, a veces no tienen suficiente comida o agua potable, algo de locos con esas temperaturas, no tienen seguro médico, y se ejerce contra ellos una cierta violencia, son puntos naturalmente inaceptables”, dijo Toni Kroos.

Un responsable del gobierno catarí respondió a Kroos.

“Catar apoya el derecho de los futbolistas a utilizar sus plataformas para promover los derechos humanos, pero esas críticas están fuera de lugar”, dijo.

Según ese responsable: “Catar ha realizado progresos tangibles sobre la reforma del trabajo y se ha comprometido a continuar ese proceso con sus socios internacionales y sigue decidido a hacer que una reforma completa del trabajo sea una parte importante del legado del Mundial 2022”.

Kroos, sin embargo, se muestra contrario a boicotear el torneo, ya que considera que “la visibilidad del Mundial puede atraer la atención sobre esos problemas”.

“A fin de cuentas, un boicot no cambiaría seguramente en nada las condiciones de esos trabajadores”, comentó.

El alemán criticó las condiciones en las que viven los constructores de los estadios.
El alemán criticó las condiciones en las que viven los constructores de los estadios.

Durante los últimos días, las selecciones nacionales de Bélgica, Holanda, Noruega, Dinamarca y Alemania han llevado a cabo protestas durante los partidos de clasificación para el Mundial, como llevar camisetas con mensajes sobre los derechos humanos. Sin embargo, aunque no se hacía ninguna mención explícita a Catar, varios jugadores afirmaron de viva voz que iban dirigidos al país sede de la próxima Copa del Mundo.

Catar es el foco de críticas por parte de las organizaciones de defensa de los derechos humanos por el trato que da a los trabajadores migrantes, muchos de ellos desarrollan su actividad explotados y en condiciones peligrosas en obras relacionadas con la Copa del Mundo 2022, afirman estas organizaciones.

El emirato asegura, por su parte, ser el país de la región que más hizo para mejorar las condiciones de los trabajadores.