Alajuelense cayó 3-1 este martes ante el Municipal Liberia en el partido de vuelta del Torneo de Copa, certamen del que era bicampeón y del cual se despidió de mala forma, con un marcador que terminó siendo pesado.
Esta competición es de esas que son un arma de doble filo, porque ganarla suma menos de lo que resta perderla, debido a los cuestionamientos que suelen aparecer.
La Copa difícilmente es un trofeo con el que se pueda sacar mucho pecho, pero el caer —más allá de las circunstancias que se den— sí alza alertas que antes no existían, más cuando el global de la serie es un 4-1.
El arranque de la Liga en el semestre no ha sido el mejor; en el Clausura 2026 le ha costado y este tipo de resultados lo que hace es meter más ruido al ambiente sobre qué está sucediendo en el plantel.
Alojarse en excusas como que el plantel no juega con sus principales figuras tampoco debería ser de recibo y al ver la alineación en ambos juegos, si permite interpretar cuál fue el enfoque que usaron los erizos.
¿Renunciaron a la Copa intencionalmente? No podría decirse abiertamente, pero es cierto que la salida del certamen le abre espacio para trabajar las semanas largas que tanto quiere Óscar Ramírez y enfocarse, en marzo, en la Copa de Campeones de la Concacaf.
La Liga dejó en Alajuela a Celso Borges, Anthony Hernández, Jeison Lucumí, Washington Ortega, Ángel Zaldívar, entre las fichas pesadas, para darles descanso.
En Liberia las primeras sensaciones fueron buenas; se supone que, con la nómina utilizada, Alajuelense tenía las armas y el equipo suficiente para remontar el 1-0 de la ida. Además, arrancar ganando con el gol de Kenneth Vargas daba confianza.
Huevito marcó su primer gol como manudo con una buena definición frente al área pequeña, con un buen toquecito ante la salida de Anthony Monreal al 26.
Liberia mostró una vez más algo que ha sido constante ante los equipos grandes: salir a darlo todo. Una vez que se fue a encarar a la Liga, lo hizo con una alineación que incluía a varias de sus fichas estelares en combinación con cuatro jóvenes.
En el parado, decisiones y elección, es claro que para Liberia significa más el torneo que para los erizos, posiblemente conscientes que están más cerca de un título en este certamen que en el nacional.
Además, los aurinegros tienen un incentivo adicional: la final del campeonato se jugará en su casa, el estadio Edgardo Baltodano, por lo que el entorno será un factor clave a su favor.
Cuando cayó el empate a los 36 minutos, el partido se fue del lado local por completo, el club que presionó por ir por más. El goleador mexicano definió de buena forma un mano a mano que tuvo con Byron Mora.
Para la segunda parte, Liberia siempre que llegaba lo hacía con peligro, el León sacó bola de la línea, o los remates se iban cerca hasta que Cristian Reyes puso el 2-1 a los 52, pescando un rebote tras una bola que le quedó en el palo.
La Liga respondió con otra de Huevito y una bola que Alejandro Bran pegó en el horizontal tras un tiro afuera del área, pero más bien serían los coyotes los que darían el otro golpe.
Fernando Lesme entró de cambió y cerró la pinza en una centro que le pusieron a los 77 desde la banda izquierda para poner el 3-1. Un gol que celebró y gritó a lo grande, tal vez hasta más de la cuenta.
Así se despide el León de la Copa tras dos años en la que no perdía, dejó su copa a otro y solo el tiempo dirá si esto es una mala señal verdadera.



