Alajuelense sumó un fiasco más en el Clausura 2026 al firmar un empate 1-1 en casa contra Guadalupe, un resultado terrible que, incluso, lo podría sacar del cuarto lugar este lunes, dependiendo del resultado entre Liberia y San Carlos.
Lo de la Liga este torneo ha sido una pelea absoluta con la constancia y la regularidad; le cuesta horrores mantener el ritmo y nunca ha sido capaz de sostenerse arriba.
Partidos como este ante Guadalupe no deberían pasar si la idea era hacer “una vuelta perfecta” para meterse en la clasificación. Otra vez pareciera que estamos viendo al equipo de la primera vuelta, al que todo le costaba horrores.
Si la idea es clasificar, no se puede empatar en casa ante el colero, un club al que muchos hace rato lo desahuciaron de la primera división, aunque sigue peleando de manera valiente, aferrándose con las uñas, pese a que las victorias no llegan.
En la motivación, es un resultadazo para Guada; en la realidad de la tabla, sumar de uno en uno no es algo que le convenga mucho, pero del ahogado, el sombrero...
A la Liga le falló la ambición, darse por servido con un 1-0 apenas al inicio del segundo tiempo, un patrón que se sigue repitiendo a lo largo de todo el año en el León.
¿Tan urgidos estaban en Alajuelense de ser campeones que lo lograron y a veces da la impresión de que con eso ya se conformaron? Al Alajuelense de las mejores épocas, darle un título era abrirle la puerta para tratar de montarse por varios años.
Hambre, eso es lo que muchos reclaman, y quedó retratado en este juego. Por lo visto, hay que darle mérito al arquero guadalupano Rodinei Leal, quien se jugó un partidazo, pero también no es menos cierto que lo del campeón dejó mucho que desear.
En los primeros diez minutos fabricó cuatro opciones que podían terminar en gol, bien, bien, pero Leal fue la figura con tapadas a Anthony Hernández, Celso Borges y Ronaldo Cisneros, a quien le tapó, en gran forma, un bombazo al primer palo.
Otro como Joel Campbell se hizo un jugadón, se quitó hasta el portero y cuando disparó frente a marco, al remate le faltó mucho picante y se lo rechazaron.
A esas alturas del encuentro, la Liga mostraba ganas y actitud de ir por el marcador. Ronaldo volvió a probar a Leal a los 20 minutos; era una tras otra, hasta que el gol llegó por un despiste feo.
Ronald Matarrita cobró un tiro libre a área, la zaga guadalupana se distrajo y dejó solo a Fernando Piñar, quien de cabeza puso el 1-0 a los 25.
El tanto era muy merecido por lo que, en ese lapso, mostraban los erizos ante un rival que no se veía mucho; apenas un par de remates lejanos en el primer tiempo y pare de contar.
Otro equipo. Al segundo tiempo, la Liga cambió drásticamente; se conformó, jugó a nada, como deseando que pasara el tiempo. A la postre, ya estaba ganando y no apostó a más hasta que le dieron un golpe que lo descolocó, cuando Tristan Demetrius les marcó el empate.
El muchacho haitiano, propiedad de Alajuelense a préstamo en Guada, metió la primera que le quedó con un remate de derecha que Washington Ortega no pudo contener.
El mismo chamaco que el Machillo metía siempre de cambio y que tuvieron que sacar del equipo para traer a Malcolm Pilone, el argentino que jugó un mes, se voló un cruzado y quedó fuera del campeonato. Qué mal le salió todo eso al León.
Luego la Liga quiso ganarlo, ahora sí, pero no le dio chance; mientras tanto, con este tipo de resultados, cada día agota sus opciones de clasificar a la siguiente ronda.
