Alajuelense sigue sin ver la luz, sin un norte, ahora cayó 2-0 ante Puntarenas FC, en una noche en la que naufragó en el Puerto y cada vez tiene más lejos la clasificación.
Lo de Liga en el Lito Pérez es indefendible, habría que ser muy fanático o ciego para salir a decir lo contrario, alojarse en excusas o la falta de autocrítica es solo hacerse un daño y no reconocer que este equipo, así como se ve, va para un despeñadero.
En este momento el León está a seis puntos de San Carlos y Saprissa, tercero y cuarto, que si ganan este domingo le sacarían nueve puntos, mientras que el PFC ya le sacó cinco en el quinto puesto.
A este punto, en la jornada nueve, ¿vale todavía seguir hablando de cargas físicas? ¿A dónde están las ganas, el hambre, la motivación que tenía este equipo hace tres meses? ¿También eso sigue de vacaciones?
Muchos se ciñeron hablando de arbitraje esta semana, como si el gran problema manudo fuera ese, que no ganó en Tibás por un árbitro, pero los nueve puntos en la tabla los tienen por lo que han dejado de hacer ellos y no los réferis.
Basta ver el primer tiempo en el Puerto, en el que los chuchequeros fueron amos y señores, mandaron en cada uno de los aspectos del juego, lo que queda claro al ver las estadísticas.
Los locales tuvieron ocho remates en total, tres a marco, dos de ellos goles, 69% de posesión, cuatro tiros de esquina, mientras que la Liga se dedicó a caminar sin remates de ningún tipo, 31% de posesión y apenas una cona.
Lo más cerca que estuvo del marco fue una de Anthony Hernández, que se cayó en el área pulseando el penal, pero nada más.
La forma en que el Puerto movió la bola en el primer gol, dejó a los manudos viéndose entre ellos sin acatar defensa alguna, una jugada que arrancó Randy Taylor, a quienes nunca supieron como frenarlo.
El lateral porteño se quitó dos marcas desde el lado izquierdo, llegó a línea de fondo, puso el centro, Doryan Rodríguez se la sirvió atrás a Ulises Segura, quien remató, Guillermo Villalobos la desvió y se la dejó en bandeja de plata a Kliver Gómez frente a marco, para matar apenas a los 13 minutos.
La Liga nunca reaccionó a eso y acabando el primer tiempo cayó el 2-0 tras un centro que Taylor, entre la cabeza y espalda, la mandó al fondo, en un duelo áereo que le ganó a Fernando Piñar.
Para el segundo tiempo, Machillo Ramírez sacó a Memo y a Ronaldo Cisneros, por Joel Campbell y Ángel Zaldívar, pero no pasó nada, no hubo mayor cambió. Fue inoperante en ataque en todo aspecto.
En el complemento los manudos tuvieron más el balón, pero sin objetivo alguno. Salvo por una jugada que Adonis Pineda le tapó a Creichel Pérez y luego a Joel a los 68′, no hubo nada y, de feria, Alexis Gamboa se fue expulsado por acumulación de amarillas.
Liga hoy está más cerca del último lugar que de la clasificación, esa es la fría realidad.



