Sentarse a charlar con un bicampeón de la NBA, una leyenda del deporte latinoamericano como lo es el venezolano Carl Herrera, es un lujo que nos dimos en La Teja este jueves.
La icónica figura de los Houston Rockets, con quien conquistó dos anillos de monarca en las temporadas 1993-1994 y 1994-1995, está en Costa Rica para apoyar el Juego de las Estrellas de la Liga Superior de Baloncesto nacional este sábado en el Gimnasio Nacional.
En medio de una ocupada agenda, El Amigo, como le apodaron mientras jugaba en la NBA, recordó con nosotros vivencias y contó un poco de su historia en una entrevista que podrá ver pronto completa en nuestras redes sociales
Herrera le hizo justicia a su sobrenombre de gran forma; pese a lo alcanzado, vino al país con la intención genuina de compartir sus conocimientos y contó, de una manera muy calmada sus vivencias con íconos como Michael Jordan y Hakeem Olajuwon.
“No había tenido la oportunidad de venir a Costa Rica. Me han contado maravillas del país, de su gente y mucha referencia de sus playas, pero sobre todo de los ticos. Tengo un muy buen amigo en Houston (Adrián Chavarría) que por él hicimos el enlace y por él estoy aquí”, nos contó de entrada.
-¿Cómo se dio la oportunidad de venir y cuál es el motivo de su visita?
El motivo es, más que todo, la parte deportiva. Ser un enlace, compartir conocimientos, la parte de la NBA y todas esas experiencias que pude obtener, además representando a la selección de mi país, Venezuela. En la NBA tuve la oportunidad de estar ocho años.
Lo más grande y lo mejor que le puede pasar a un atleta es representar a su país. Yo lo hice en una olimpiada (en Barcelona 92); hay mucho por contar y muchas historias para compartir, y eso me interesó para venir acá.
En la previa a esas olimpiadas, que fueron un nivel altísimo, tuvo la oportunidad de enfrentar al Dream Team de la NBA con todas sus estrellas, ¿Cómo recuerda eso?
La oportunidad se empezó a formar yendo a un Mundial primero; fuimos undécimos en el mundo y luego ganamos el Sudamericano en Venezuela. De ahí fuimos al Preolímpico en Portland, le ganamos a Brasil la semifinal y pudimos ir a la Olimpiada.
Jugamos contra el Dream Team luego, con todas sus figuras. Los referentes que tenían eran muy pesados; estamos hablando del maestro Jordan, Karl Malone, Patrick Ewing... muchos jugadores que uno vio crecer como atleta y añoraba ser como ellos. Dios me permitió ver la historia para que la siguiese y buscara la forma de estar ahí.
-Usted tuvo la oportunidad de jugar con muchas estrellas, pero pudo hacerlo ante Michael Jordan, para muchos el mejor atleta de la historia. ¿Cómo fue enfrentar a un ícono de ese tamaño?
En los partidos, por un tema de posición, tuve poca oportunidad de marcarlo, pero sí te puedo decir que antes de llegar a la NBA estuve un año en el Real Madrid. El Juego de Estrellas se hizo en Barcelona y Michael fue invitado por la liga española para participar.
Ahí tuve la oportunidad de jugar un tiempo con él y la otra en su contra. Fue la primera vez que lo pude marcar y que jugué con él; fue una experiencia muy grata. Ya luego en la NBA no me tocaba marcarlo porque yo era 3, 4 o 5, pero por cambios tenía que marcarlo en algún momento y es otra cosa.
Una cosa es verlo en la televisión y otra estar ahí presente con él.
— ¿Qué significó ese bicampeonato de la NBA y el hito que marcó para Latinoamérica?
Todavía no me lo creo, todavía me sorprendo mucho. No es solamente ganar dos; el primero fue una sorpresa. Ya el solo hecho de entrar en la NBA para mí era algo increíble y sorprendente para mi país. Después de ganar dos campeonatos, han pasado 32 años y todavía se sigue hablando de esa hazaña.
— Uno lee los comentarios de los venezolanos sobre usted y es demasiada admiración; lo hizo una leyenda allá. ¿Qué significa esto para usted?
El mismo respeto que me tienen ellos lo tengo yo para ellos; ha sido un orgullo escribir la historia de esta manera. Por ahí me preguntaron qué fue más importante para mí entre los logros de mi carrera y les digo que llegar a una Olimpiada y representar a mi país está por encima de ganar dos anillos. Mucha gente hace referencia a ellos, pero llegar a unas Olimpiadas era casi imposible y lo hicimos. Además, ganar un campeonato es lo máximo que pude hacer por todos; eso quedará en el tiempo.
— ¿Le gusta la NBA de hoy? ¿Lo que ve lo satisface o es muy diferente a lo de antes?
Es muy diferente ahora. Todas las zonas y herramientas están producidas para que todo funcione a la perfección. Los tiempos cambian. La gente hace referencia a los jugadores cuando los ve lanzando mucho de tres y todo mundo los quiere imitar, o cuando meten muchas clavadas también, y eso depende mucho de lo que la liga necesite.
¿Qué jugadores tenemos como referentes ahorita? ¿Cuál es su fortaleza? Cambiamos un poquito las reglas para que ese jugador brille y le damos más audiencia a la liga. Eso lo toman muchos atletas y muchachos que están comenzando. Quieren ser, por ejemplo, como Stephen Curry. Todos quieren lanzar triples como Curry, pero nadie lanza 200 tiros diarios. Hay muchas cosas que pasan; es información real que hay que llevársela a los muchachos.




