La herida de no ver a Costa Rica en el Mundial de Norteamérica 2026 para muchos aún no sana y salta la pregunta ¿Qué faltó para estar allí junto a los mejores del mundo?, como se había vuelto casi que una costumbre en este siglo.
En el ambiente se señala mucho la falta de compromiso, la indisciplina, la fiesta en la que viven muchos jugadores jóvenes y no tan jóvenes, que no se dan cuenta de que no solo dañan sus carreras, sino el nivel del fútbol costarricense en general.
Cardiólogo analiza una de las grandes deudas del fútbol costarricense
La Teja se sentó a hablar con el cardiólogo Carlos Brenes, director de la Clínica Vivit, a la que diversos atletas de alto rendimiento llegan a tratarse, por lo que conoce muy bien cuál es la realidad del deportista y qué debe hacer para dar un verdadero salto de calidad.
En la charla que tuvimos, lamentó cómo, entre algunos jugadores de fútbol y grupos, se normalizó la fiesta, el consumo de licor, el trasnochar y en muchos casos llegar a hasta a entrenar de “goma”, condiciones que no son óptimas para un buen rendimiento.
“Para un deportista el licor es un veneno”
Brenes afirma que si se quiere triunfar en el fútbol, el consumo de licor, la fiesta y la falta de disciplina no tienen cabida. Es muy tajante en su concepto, si se quiere triunfar y ser top, mantenerse lejos del guaro es vital, pues para un deportista, es un veneno.
“La respuesta de tu físico, de tu corazón, sistema nervioso, en un partido no será igual, no te van a dar las capacidades, porque no estás en las mejores condiciones, en condiciones óptimas.
“El sentido común nos permite entenderlo, pero en la práctica hemos normalizado que no pasa nada porque un día te vayas de fiesta o que un día te excedas en el alcohol, pero es que para un atleta en competencia sí, definitivamente, genera cambios, alteraciones y el rendimiento por supuesto cambia.
“Yo sé que hay muchos ejemplos aquí e incluso históricos, de jugadores que decían que ayer se fueron de fiesta, pero hoy vinieron y metieron tres goles y cumplieron su objetivo, pero lo que habría que preguntarse es cuántos resultados hubiese tenido si no se hubiera ido de fiesta, porque definitivamente no hubiera metido tres, hubiera metido cuatro, cinco, seis, hubiera rendido todavía muchísimo más”, explicó.
Neymar y Lamine Yamal: el talento no alcanza por sí solo
El doctor puso el ejemplo de Neymar, muy admirado a nivel mundial por su gran calidad y talento y hasta un “ejemplo” para muchos jugadores, pues es famoso por pasar en una pura fiesta y a pesar de eso ha sido una superestrella; pero también le ha pasado factura con las lesiones.
“Esto al final es una mezcla entre talento y la capacidad de ser funcional, tener la condición física. Los aspectos de tipo físico, o sea, sos talentoso, pero además sos un deportista, entonces, no todo el mundo tiene el talento de Neymar o el talento de Lamine Yamal, esos son talentos excepcionales y hay que entenderlo.
“Si al talento excepcional le agregas un acondicionamiento físico excepcional que involucra no solo aspectos de entrenamiento, sino de estilos de vida saludable, definitivamente obtienes los mejores resultados”.
“En el caso de Neymar él tiene además las capacidades de poder contar con elementos científicos de recuperación como una cámara hiperbárica, sueros, cosas que lo pudieran recuperar en casos y toda una serie de elementos muy avanzados, pero hasta él, ¿a dónde estaría Neymar si sus estilos de vida fueran los más óptimos?”, se cuestionó.
La ausencia de Costa Rica en el Mundial deja lecciones
Brenes es clarísimo que en el alto rendimiento dar ventajas se paga muy caro, por lo que por más talento que se tenga, este no es suficiente para conseguir buenos resultados o trascender y se verá en perderse eventos como mundiales.
“Definitivamente, yo lo que creo es que las cosas hay que juzgarlas o analizarlas a partir de los resultados, entonces, si nosotros queremos tener resultados distintos, no podemos seguir haciendo lo mismo, esto ya fue dicho por grandes pensadores hace mucho tiempo, entonces nosotros tenemos que entender que cada detalle cuenta”, dijo.
La pregunta que puede cambiar la carrera de un futbolista
Hay una pregunta que el doctor afirma que el jugador tiene que hacerse. ¿Quiero la fiesta o quiero realmente ser profesional y ver hasta dónde podría llegar? Esa pregunta definitivamente es la que les podría cambiar la vida.
“Aquí es el balance donde el jugador tiene que tomar una decisión, ¿quiero ser fiestero?, o sea, me gusta la fiesta y esto me gusta más que lo que hago, o ¿quiero ser realmente profesional para lograr los máximos resultados?
“Definitivamente hoy en día, y el fútbol ejemplo tras ejemplo lo ha demostrado, el talento no es suficiente, debe ser talentoso, y entre más talentoso el jugador, más exitoso va a ser, pero también debe ser un atleta muy responsable con su cuerpo para no someterse a condiciones de riesgo, sino que además sacarle el mayor provecho al funcionamiento cardiovascular y musculoesquelético”, destacó.


