Guadalupe ganó, eso es noticia; tras diez fechas sin lograrlo, finalmente pudo celebrar al derrotar este domingo 2-1 a Puntarenas y sentir un desahogo y la esperanza de que aún tiene vida para mantenerse en la primera división.
Lo de Guada este domingo fue un intento muy digno, con mucho orgullo y ganas, para tratar de repuntar en el sótano, pese a que el tiempo parece jugar en su contra.
La pulseó por todo lado, fue al frente, tuvo la iniciativa y manejó el partido, pero no logró echarla hasta que, en tiempo de reposición, el VAR le mandó un salvavidas al 96.
Un agarronazo de Farbod Samadian sobre Joao Malek dictó la sentencia; Adrián Chinchilla la revisó en el monitor y pitó la pena máxima que Marvin Angulo anotó.
Le recortó tres puntos a San Carlos; ahora está a ocho, con 18 por jugarse; sin embargo, al quedar tan poco tiempo, no se puede conformar con esto y debe seguir así para pensar en algo más.
Puede ser que ya sea demasiado tarde para los josefinos; Pérez Zeledón está a diez puntos, Sporting a once, da la impresión de que solo un milagro podría hacer que mantenga la categoría y que se dé el desplome de algún rival.
Lo que tal vez puedan hacer los josefinos es lo que hizo este domingo, quitarle puntos a otros que les duelen mucho, como es el caso del Puerto, cuya derrota es un pésimo negocio en su pulseada por meterse a semifinales.
La derrota dejó a los chuchequeros en el sétimo puesto con 15 puntos, a tres del cuarto lugar, Alajuelense, con lo que perdió una gran ocasión de igualar a los erizos en esa plaza.
El partido calentó hasta los minutos finales; el 0-0 se estaba haciendo gigante hasta que Pablo Álvarez abrió el marcador para el Puerto a los 82, con un remate desde fuera del área muy bien colocado.
Dos minutos después, Kenneth Guzmán puso el 1-1 con un golazo de cabeza, hasta que en tiempo de reposición Angulo anotó el penal para conseguir la victoria y sentir que aún le queda oxígeno a Guadalupe.

