Marcel Hernández indiscutiblemente ha hecho historia en el fútbol de Costa Rica. Este sábado llegó a los 156 goles en la primera división, marca que seguramente crecerá mucho más, lo que aviva el debate entre muchos.
Por sus cifras, títulos e impacto ¿es el mejor extranjero en la historia del balompié nacional?
En La Teja llevamos la consulta directamente hasta el protagonista y le pedimos su opinión. Como es lógico, el jugador prefiere no ser él quien lo diga, sino que lo deja a consideración de los demás, pero sí hizo una petición muy clara.
Marcel pide objetividad: “quitarse el color de la camiseta”
Marcel lo que pide es que la discusión se haga tratando de ser objetivos, dejando de lado los colores de la camiseta y analizando los números en frío.
“Yo creo que eso no me toca decirlo a mí; ahí están las estadísticas y les toca valorarlo a ustedes (prensa). Acá han llegado muchos jugadores muy importantes que han estado mucho tiempo, entonces ustedes serán los que determinarán eso.
“Ojalá que se haga quitándose el color de la camiseta, porque acá influye mucho el color de la camiseta, pero los hechos son los que son. Trabajamos con un fin de seguir creciendo como jugador y persona. Entiendo que llegué a un país muy futbolero, en el que el color de la camiseta pesa mucho y en función de eso es que dan criterios", manifestó.
El cubano sabe que tiene mucha competencia. “Sé que han venido muchísimos extranjeros de mucha calidad; no he visto a muchos, son más de cien años de historia y hasta la fecha también los hay”, comentó.
Un palmarés que respalda el debate histórico
Más allá de los goles, en ocho años Marcel suma tres títulos de campeón nacional (dos con Herediano y uno con Cartaginés), un título de la Liga Concacaf con Alajuelense, un torneo de Copa con los brumosos, cuatro títulos de goleador y uno de mejor jugador del torneo. Ha ganado cetros con todos los equipos a los que llegó.
“A mí me enseñaron en la vida a reconocer quién es el mejor o quien está mejor o quien ha hecho más cosas, dar ese reconocimiento que dentro de la humildad de una persona, por eso digo que a mí no me corresponde decirlo, respeto mucho el criterio ajeno y a tantos que han llegado a este país, son otros los que lo determinarán”, indicó.
El reto silencioso: ser cubano en el fútbol tico
Marcel si es directo para decir que en su caso el factor nacionalidad es un elemento que debió combatir, porque que un cubano sea reconocido como un buen futbolista, no fue algo sencillo en su inicio en el país.
Para un argentino, un brasileño u otro de un país futbolero, nunca estarán esas dudas.
“Que llegara un cubano acá era minimizarlo, lo veían por debajo del hombro. Lo viví dentro del camerino de Cartaginés, porque cuando llegué no me veían igual, me decían pelotero y beisbolista.
“Y yo lo entiendo, porque en un país futbolero, en donde han venido jugadores importantes y Cuba a nivel futbolístico no es un país vistoso, un cubano acá jamás en la vida. A partir de ahí, uno sabía a lo que se enfrentaba y tenía que abrirse camino”, indicó a La Teja.
A sus 36 años, Marcel muestra que todavía tiene mucha gasolina en el tanque, por lo que sus números podrán crecer más y hacer este debate cada vez más grande.

