Una de las grandes sorpresas en el Clausura 2026 de la Liga de Ascenso, son los Pitbulls de Santa Bárbara, club que ascendió el año pasado de Linafa y en solo seis meses está luchando para ganar el pase a la primera división.
El equipo barbareño clasificó a los cuartos de final y este lunes enfrentará el duelo de ida ante Inter San Carlos, serie que contará con una figura singular en los banquillos, como lo es Rafael Soto, asistente técnico del cuadro barbareño.
Rafa es el primer periodista que dejó los micrófonos, los programas de televisión y las conferencias de prensa para pasarse al otro lado de la acera, sacó su licencia de entrenador clase A y actualmente está de lleno con el equipo.
La Teja habló con Soto sobre este inusual cambio, en el que siente grandes expectativas por pelear con su club y de paso nos contó su historia.
“Es un reto importante y un regalo bonito también, premio al esfuerzo de todos los compañeros del cuerpo técnico, institución y jugadores, la verdad que uno siempre espera lo mejor, pero no es normal que en tan poco tiempo uno puede estar a tan solo ocho partidos de la primera división”, comentó.
Una carrera en medios antes del salto al banquillo
Antes de llegar a los banquillos, Rafa pasó por diversos medios y oportunidades, estuvo en Radio Alajuela, Extra, tuvo por muchos años un programa junto a Gustavo López, periodista de Teletica a quien ve como un hermano, entre otras cosas.
Además algunos lo recordarán como el anunciador durante bastante tiempo de las peleas de Yokasta Valle, de quien fue su encargado de comunicación por varios años, hasta que en la pandemia, las cosas dieron un giro cuando era jefe de prensa de Carmelita.
“Don Edgar Artavia, que en su momento era mi jefe en Carmelita, vio algunas condiciones en mi persona para empezar lo que fue el proyecto de fútbol femenino del club, proyecto que lamentablemente recién acaba de desaparecer.
“Él me dio la posibilidad de montar lo que fue esta franquicia y montar el equipo y ahí empecé como debe ser, contratando al entrenador y contratamos a los mejores del centroamérica como era don Carlos Avedissian, iniciamos el proceso. Don Carlos me solicitó que por favor fuera su asistente técnico, a pesar de que no teníamos una relación de amistad, él también vio algo en mí y a partir de ahí empezamos esta transición, llegó la pandemia y en ella me capacité, saqué las licencias y acá estamos”, explicó.
Formación, táctica y obsesión por aprender
Rafa estudió en la Asociación de Entrenadores de la Federación Uruguaya de Fútbol y a nivel tico tiene licencia A, lo que significa que podría dirigir hasta en la primera división y por esas vueltas del fútbol acabó en el club florense.
“Le agradezco demasiado a Bryan Sánchez que también confió en mi persona para estar en el primer equipo como uno de sus asistentesy pues entrenador de categorías élite (U-15 y U-17).
“Es curioso porque yo siempre he visto el fútbol un poquito más profundo, recuerdo que yo leía libros de táctica, tenía cuadernos y apuntes de las selecciones de Costa Rica, de algunos equipos internacionales y siempre, siempre me ha fijado en la parte táctica.
“En conferencias siempre le preguntaba de esto a Óscar Ramírez, a Jorge Luis Pinto, a don Guillerme Fariña le preguntaba cosas de fútbol y siempre me llamó mucho la atención el aspecto táctico”, comentó.
El reto de ganarse un lugar en el fútbol
Un situación curiosa que Soto cuenta que sucedió cuando se pasó de acera, fue un cierto recelo del mismo ambiente de ver a un periodista “meterse” en un campo que no es el suyo, por lo que ha tenido que trabajar mucho para construir su credibilidad como entrenador.
“No es fácil que a uno le den la apertura en un equipo profesional, porque al ver que uno es periodista como que se asustan un poquito, eso es muy curioso, como que nos tienen cierto recelo, y en varios equipos incluso he tenido que quitar partes de mi currículum para ser tomando en cuenta, pero mi idea es seguir aportando con Pitbull para llegar a primera división en un corto plazo”.
Un sueño claro: llegar a la primera división
El DT quiere ir quemando etapas, ciclos, ir poco a poco, pero no esconde que a futuro naturalmente le gustaría estar en un banquillo de primera división.
“Yo creo y a algunas personas les puede caer mal, pero yo siempre he creído en lo que sea, como periodista, gestor deportivo o entrenador, uno tiene que apuntar muy alto, porque si usted apunta alto, va a llegar alto, sino las tiene se quedará en la norma.
“Claro que aspiro a llegar a primera división y, por qué no, más allá. Me preparo para eso todos los días, analizo, leo todos los días, aprendo de personas que saben más que uno. El que está metido en este ámbito, el que no diga que aspira a dirigir en primera o más allá, o es una persona con mentalidad perdedora o no está siendo honesto consigo”.
Rafa le dará tiempo al tiempo, cuando lleguen las cosas las enfrentará cómo vengan, está aprendiendo muy bien cómo defenderse en la cancha, porque afuera de ellas en los micrófonos o las conferencias de prensa, sabe cómo esquivar los balazos.




