La Selección de Costa Rica, al menos, no se fue con la goleada que muchos esperaban en el estadio El Campín de Bogotá, amistoso en el que no lució tan mal como muchos imaginaban pese a perder 3-1 ante Colombia, en un fogueo que fue un lujo para los ticos.
El antecedente de los seis goles que le clavó Brasil a Panamá hacía que el ambiente pesimista, que se siente en el país desde hace meses, intensificara aún más los malos presagios que tanto se daban; los más optimistas no bajaban de un 4-0 la paliza.
Cuando en 23 minutos la Sele perdía 2-0 con los tantos de Davinson Sánchez y Luis Díaz, el panorama pintaba horrible; parecía que seríamos el pato de la fiesta colombiana, en la que la afición cafetera despedía a su equipo de cara al Mundial de Norteamérica 2026.
Colombia fue superior
Si por la víspera se sacaba el día, los pronósticos se estaban cumpliendo al pie de la letra, pues los despistes en la zaga eran groseros para que nos los perdonaran los locales.
El marcador se abrió con un tiro de esquina desde la izquierda. Fue al segundo palo, en el que Sánchez se movió a placer y dejó botado a Jeyland Mitchell, quien le perdió la pista en la marca; con un cabezazo que pegó primero en el vertical, la pelota se fue al fondo al minuto 16.
A los cracks no se les puede dar ventajas ni regalar espacios, porque cuando el talento sí aparece, se aprovecha cualquier despiste como el que tuvo Fernán Faerron a los 23.
El zaguero, que todavía tiene por definir su futuro, regaló una bola en salida; al barrerse no la recuperó y la dejó servida para el “Cucho” Hernández, quien se la puso a Luis Díaz rápidamente y allí la estrella del Liverpool demostró su calidad.
Lucho dejó que Aaron Salazar siguiera recto en una barrida y, con una paz que solo tienen los grandes frente al área, fusiló a Patrick Sequeira, quien apenas le hizo vista a la bola.
Allí la Tricolor al menos evitó que se viniera un bochorno o un rosario de goles como le pasó a los panas, para contener el asunto ante una selección local que, salvo por un remate de Manfred Ugalde a los 14 minutos, no había mostrado mucho peligro hasta entonces.
Los ticos algo se vieron por la valentía y las ganas de Manfred, quien, ante la falta de generación ofensiva, bajaba a la media para buscar el balón e incomodar a la zaga cafetera.
Casi empatamos
A los 32 minutos a la nacional al menos le salió una; armó su mejor jugada y descontó en una acción de tres tiempos. Centro de Orlando Galo al palo largo, pivoteó Josimar Alcócer con un pase hacia atrás y cerró la pinza de cabeza Andrey Soto.
Al medio tiempo Colombia hizo cambios, bajó un poco las revoluciones y el ritmo; no le interesó golear, sino administrar el partido. Ingresó James Rodríguez para que lo viera la afición y llevársela tranquilos.
Ojo que por andar en esas casi se lo empatan con un remate de Galo que le sacaron de la línea, en otra bola que puso Alcócer.
A James le alcanzó para, en un chispazo, poner un pase de maestro para Luis Javier Suárez, quien a pura fuerza dejó tirado a Salazar, quien se vio muy mal corriendo y definió el 3-1 al minuto 81.
El decir que al menos no nos golearon habla de lo bajo que está el listón en esta Sele; con esto nos conformamos por acá, mientras que otros jugarán la Copa del Mundo.


