Hernán Medford levantó este miércoles su primer título en su segunda etapa como entrenador de Saprissa tras proclamarse campeones del Torneo de Copa de la temporada 2025-2026 derrotando 3-1 a Sporting en la final jugada en Liberia.
Al certamen copero muchos podrán ponerle los apodos que quieran, hacerle el feo, quejarse y renegar de él, pero a la hora de levantar una copa nadie hace mala cara nunca.
Para el proyecto del Pelícano, poder alzar un trofeo en los primeros meses viene bien, especialmente por la confianza y credibilidad que gana en esta nueva etapa.
El domingo, el Monstruo visitará el Morera Soto para disputar un clásico más y llegará a la Catedral estrenando un título que si bien no se lo ganó directamente al León, logró cortar el reinado de dos años de los manudos.
La Copa tiene sus propias reglas, por lo que en la Ciudad Blanca los equipos debían echar mano de al menos cuatro jóvenes para cumplir los 360 minutos que exigen jugar para los sub-21 en este certamen.
Por ese motivo el Pelícano echó mano de cuatro juveniles: Julián González, Albert Barahona, Matías Elizondo y Matías Cordero y dejó a caras importantes en Tibás.
Abraham Madriz, Pablo Arboine, Bancy Hernández, Jorkaeff Azofeifa, Ricardo Blanco, Jefferson Brenes, Deyver Vega y David Guzmán no hicieron el viaje a Liberia.
Durante el juego siempre dio la impresión de que Saprissa manejó el encuentro, fue el que tuvo más opciones, llevó la iniciativa, aunque no como partidos anteriores con cualquier cantidad de opciones, sí estuvo un poco mejor en algunas jugadas en definición.
Por ejemplo, el gol de Fidel Escobar, a los 41 minutos, sorprendió por el tipo de acción para un jugador de sus características y en un momento particularmente importante para él.
Thomas Christiansen, técnico de la selección de Panamá, fue enfático en una entrevista con el periodista Yashin Quesada que para ir al mundial, Fidel debe jugar, por lo que este miércoles salió de inicio en una noche en que no se vio mal. De hecho fue nombrado el jugador del partido.
Fidel aprovechó una bola que despejó mal el arquero Johnny Álvarez al centro y le dio de seguida con derecha en un bonito remate para abrir el marcador.
Al segundo tiempo, apenas a los 51, Luis Paradela puso el 2-0 y daba la impresión de que se encaminaba rápido y sin problemas al título.
Fue un golazo, tanto por el pase largo de Rachid Chirino, algo que no había hecho desde que estaba en Saprissa y luego, por la definición del cubano, que la corrió muy bien, tomó la pecosa y de un derechazo, la cambió de palo.
La cosa no sería tan fácil luego de que Jossimar Méndez pusiera el 2-1, a los 72, con un acrobático tras pararla de pecho. Un pepino.
Saprissa tuvo la oportunidad de cerrar tranquilo, pero lo dejó ir cuando Ariel Rodríguez falló un penal a los 79, un remate muy deficiente que fue al vertical derecho de Álvarez y luego en el rebote no la pudo echar, igualmente estaba en fuera de juego.
El tercero cayó en el momento más emotivo de la noche, el gol de Tomás Rodríguez, quien se desahogó en grande tras poner el 3-1 a los 94, un buen tanto en el que se sacó al portero y definió para armar la fiesta morada y celebrar una copa más que confirma que a la S no se le ha olvidado cómo ganar.
