Saprissa venció una verdadera prueba de paciencia este domingo para golear 4-0 a Pérez Zeledón en un encuentro que pudo liquidar hasta los 85 minutos y seguir en la lucha por el liderato con Herediano y Cartaginés.
Fue un partido loco, hasta que cayó el gol de Mariano Torres que terminó con una sufrida tremenda porque la anotación no caía y en los últimos diez minutos echó cuatro, curioso es el fútbol.
El guion del partido se leía facilito, el Monstruo atacaba, proponía, entraba por todo lado y los sureños llegaron a aguantar, a defenderse, con un punto en la mente.
La mejenga era de una sola cara, la duda era cuánto aguantarían los visitantes con esa postura, con un rival que movía la bola de lado a lado, pero que por diversos motivos no entraba, lo que poquito a poquito frustraba a los locales.
Ganas había, efectividad para echarla o batir a Bryan Segura no. Fue lo que tanto costó durante casi todo el partido,
De feria, la dinámica hacía que Bryan se agrandara con buenos tapadones, como el que le sacó Jefferson a los 39 minutos.
No era solo la falta de definición, había que manejar la frustración en otros aspectos, como ver a los jugadores generaleños caerse cada dos o tres minutos, se perdía tiempo a gusto, lo que se combatía con reclamos poco efectivos al árbitro Bryan Cruz.
Las malas decisiones en algunas jugadas como en la que Tomás se metió al área, se quitó dos jugadores de gran forma con dos gambetas, si tiraba le salía un golazo, pero se la puso a Mariano que no esperaba el pase.
En el segundo tiempo la dinámica no cambiaba, pero el meta generaleño se sentía figura, tapaba una y otra.
A los 50 Mariano lo volvió a probar con otro tiro afuera del área que el meta rechazó muy bien y un minuto después Brenes lo volvió a intentar, ahora le hizo un tapadón a mano cambiada al diez morado, pero esta dolió más por otro detalle, el rebote le quedó a la derecha a Bancy, su perfil fuerte, pero no pudo darle de manera correcta y la mandó a volar, generando los lamentos de todo el estadio en la que era la más clara del partido.
En un juego que se estaba cerrando tanto, perder esas duelen mucho y la frustración cada vez se sentía más. A los 65 minutos Saprissa llevaba 20 remates, diez a marco,
Todo eso generaba que cada vez el equipo se bloqueara más, tirando centros a la nada, era un fallo tras otro y los cambios tampoco hicieron mucha diferencia.
Orlando Sinclair y Ariel Rodríguez entraron a fallar jugadas frente al marco, una más clara que la otra, de esas que generan agarrarse la cabeza.
La que falló Sinclair a los 79 minutos solo frente a marco, tras una gran asistencia de Ariel es de indignarse. No se puede fallar eso y un minuto después fue Ariel el que falló un cabezazo, parecía que no había cómo.
Hasta que al fin apareció Mariano y una cuota de suerte, el remate a los 85 entró gracias a un desvió, la única manera de vencer a Segura y hacer explotar a la Cueva. ¡Al fin!
Luego Jefferson se lució con un pepino desde fuera del área, un derechazo con empeine imposible para Segura a los 88
En reposición echaron dos más, uno de Gerson Torres a los 93 y otro de Rachid Chirino a los 96 tras un bomberazo de Segura y llevar la justicia a lo que decían las estadísticas.
