Sporting fue el inesperado defensor del primer lugar del Saprissa este domingo, gracias a una brillante victoria de 2-1 en casa de Alajuelense, que dejó ir un chance de oro para recuperar la cima y meter a su archirrival en más problemas de los que tiene.
Como buen felino, pareciera que al León no le gusta el agua, no se siente cómodo con la lluvia y por segunda mejenga seguida, un aguacero le marcó otro partido para el olvido.
En un baldazo similar en Liberia, la Liga perdió el liderato y en este dejó ir una oportunidad inmejorable de recuperarlo, los rojinegros claramente no tienen ni botas de hule ni tracción para jugar así.
La de este domingo es peor, no solo porque se perdió un chance claro, estaba en casa y aunque la cancha tal vez estaba un poco rápida, sí reunía las condiciones para jugar sin problema.
Llegaban con la claridad y motivación de que un triunfo en la Catedral les devolvía al primer lugar, ante un rival que llegó con seis partidos sin victoria, el equipo “que no le gana a nadie”, en el papel sonaba como la víctima perfecta, pero se jaló un tortón perfecto.
En sus casas Vladimir Quesada, Juan Carlo Rojas y todos en Saprissa se frotaban las manos al ver lo que estaba sucediendo y que les dio una mano tremenda.
No culpemos solo al baldazo, sería muy sencillo achacarle todo a eso porque el aficionado erizo este domingo además de empapado se fue con el clavo de que su equipo volvió a fallar en un momento clave, porque quién sabe si se le volverá a presentar una situación como esta para recuperar el primer lugar, sin depender de ganar el duelo directo que resta en esta vuelta ante el Monstruo.
Presión, mentalidad, ganas, meterle lo que ponen las gallinas, fue posiblemente lo que le faltó a la Liga este domingo, pero lo que sí está claro es que ya se ve un patrón que cuando se ven en dificultades, salvo la excepción del duelo ante Herediano, a este equipo le cuesta.
Sporting se mostró ordenado en defensa, bien paradito atrás, siendo eficaz en ofensiva y con un Adonis Pineda seguro que le sirvió para llevarse los tres puntos en posiblemente su mejor juego del torneo.
Además, tras todas las críticas y cuestionamientos contra Francisco Palencia, una victoria como esta es un tanque de oxígeno para que pueda sacar pecho y demostrar que su idea se empieza a ver y no es solo el humarascal por el que ha sido tan señalado.
Del gol de Steven Cárdenas a los 24 minutos tal vez hay poco que achacar, es una raya que sacó el volante que según mostró FUTV se fue a 90 kilómetros por hora y al que Miguel Ajú no le llegó.
La Liga se desesperó al ver que Pineda se creció al sacar grandes remates a Michael Barrantes, Joel Campbell e Ian Lawrence. Otro exjugador que se luce cuando regresa al Morera Soto, nada nuevo.
Al 40, cuando cayó el 2-0, otro exmanudo los vacunó. Ariel Soto, en una jugada al que sí hay mucho que achacarle empezando por el mal rechazo de Juan Luis Pérez y luego que nadie salió a marcarlo.
Para el segundo tiempo, a Andrés Carevic no le salió nada de lo que planeó, ningún cambio le cambió la cara y hasta mostró una jugada muy rara en la que tal vez hasta denotó la falta de ideas o desesperación como meter a Alexs Gamboa a jugar de delantero, buscando centros.
La Liga descontó muy tarde, ya casi a los 94, con un cabezazo de Guillermo Villalobos, pero no pasó nada más que eso.
No se le dio a la Liga, perdió sin excusas y al final de la jornada, Mariano Torres tuvo razón, más allá de cualquier cosa el liderato sigue estando en Tibás, le duela a quien le duela.


