Saprissa hizo los deberes con autoridad y sin problemas para ganar 3-1 en San Carlos, retomar el camino del triunfo y poniéndose muy cerca del liderato.
En el Carlos Ugalde, el Monstruo tenía una gran oportunidad para regresar al segundo lugar de la tabla y prácticamente neutralizar los efectos de la derrota en Cartago.
En el Clausura 2026, por la manera cómo está la tabla, casi todos los partidos están amarrados con un hilo, por lo que pasa en un lado, incide directamente en otro.
El cierre de la jornada trece dejó a los tibaseños apenas a un puntico del liderato del Herediano y, como hemos visto, acá cualquiera pisa una baldosa y se resbala para darle campo a otro, por lo que no se puede dar nada por sentado.
¿Quién diría que la victoria de la S le terminó hasta jugando a favor a Alajuelense, porque si los norteños hubieran ganado, se metían de nuevo a zona de clasificación, sacando al León.
En fin, en este torneo nadie sabe para quién trabaja, eso lo vuelve el más impredecible de los últimos tiempos y en términos de espectáculo eso viene muy bien al show.
Fuera de todos los cálculos que se hagan, hay que decir que Saprissa lo ganó bien, porque tuvo la actitud para salir por el partido y cuando tuvo que aguantar también lo hizo bien ante unos toros que perdieron la bravura de la primera ronda y necesitan pellizcarse.
Hace cinco fechas, tras ganarle a Herediano, se pensaba que el descenso ya no era un tema para ellos, pero luego sumó dos de los últimos doce puntos, tres derrotas al hilo y Guadalupe ya está a siete puntos con quince por jugarse, ojo con algún susto.
El Monstruo supo capitalizar, jugar con las dudas del rival y desde el primer tiempo acosó más al marco contrario, llevando el balón al área, pero no conseguía echarla.
San Carlos daba la impresión que se podía jalar una torta, especialmente con la inseguridad que a ratos da el arquero Abraham Madriz, el muchacho te hace un tapadón y luego una salida terrible, a ratos se desconcentra y eso pone en peligro.
A los 40 minutos finalmente llegó el gol morado, un tanto que Kendall Waston marcó como si fuera un nueve, cerrando una jugada al segundo palo de un toquecito.
Jorkaeff Azofefia se la puso a Paradela por la izquierda, este metió el centro al área, hubo un rechazo, le quedó a Jefferson Brenes, este la pegó muy mal, mordida y se fue al segundo palo, donde estaba atendo Kendall para matar.
A la Torre le anularon otro al 45′, en una jugada rarísima, que primero anularon, luego dieron gol, luego lo anularon de nuevo por posición prohibida, para irse así a los vestuarios.
En el segundo tiempo el partido pareció caer en un letargo. San Carlos se acercó a un par, pero al 76′ Jefferson Brenes liquidó el partido.
Orlando Sinclair dio un remate de media vuelta, un norteño la desvió y se la dejó al diez morado solo en el área para definir sin problema alguno de derecha.
El 3-0 ya fue grosería, para demostrar que sin matarse mucho goleó, cuando Luis Paradela marcó al 83′.
Jorkaeff metió un centro precioso desde la derecha, justo para que el cubano entrara al segudo palo tras ganarle a toda la defensa y definir de derecha.
Al 94′, Brian Martínez descontó de cabeza en una bola que le llegó al área pequeña y de martillazo mató.



