Perder siempre duele, pero la manera en cómo lo hizo Alajuelense ante Los Ángeles FC, en la Copa de Campeones de Concacaf, es de esas que pegan el alma.
Un balazo al minuto 92 de David Martínez, desde afuera del área, liquidó a los manudos en una bola simplemente imposible, un remate que no te lo ataja Washington Ortega ni ningún arquero en el planeta, para triunfar por 2-1.
La Liga peleó, se ilusionó, compitió hasta las últimas consecuencias y dejó su boleto en el último suspiró, hizo una serie “casi perfecta”, pero cometió dos errores que le costaron dos goles y con eso le cobraron muy duro.
Martínez delivers a stunning winner for LAFC! 🔥 pic.twitter.com/67yqCQR4S5
— Concacaf Champions Cup (@TheChampions) March 18, 2026
Quedará conformarse con competir, con el “casi, casi”, con que se hizo una serie muy digna, pero lamentablemente para los manudos, la historia se repite, afuera ante el primer rival que se topó en esta ocasión.
Los manudos se adelantaron con el tanto de Santiago van der Putten apenas a los cuatro minutos, un cabezazo que pescó de gran manera tras un rechazo de los angelinos.
Fue una jugada que hizo estallar al Morera Soto muy rápido, que puso la serie 2-1 en el marcador global, luego del 1-1 con el que terminó el juego de ida en territorio angelino.
Un tiro de esquina fue a la olla, Aarón Salazar la pegó de cabeza, la bola le quedó a Celso Borges, quien metió la derecha y probó los grandes reflejos del francés Hugo Lloris, quien rechazó el balón y le quedó a Santi para clavarla de cabeza.
Era un inicio de ensueño para la Liga, para poder acomodar el partido como quería, de la manera como tanto le gustan a Óscar Ramírez los partidos e hizo encender la ilusión a todos los manudos del país en jalarse la gran torta ante el poderoso cuadro gringo.
Todo iba más que feliz hasta los 13 minutos, cuando vieron caer a Alexis Gamboa en el área manuda, una jugada rara, el defensor se tocó la parte trasera del muslo, como cuando suceden las lesiones musculares, se tiró al suelo y pidió cambio.
El roble manudo salió muy adolorido, según se veía en su expresión, en ESPN indicaron que el problema sería en la rodilla. Guillermo Villalobos entró en su lugar y más adelante muchos manudos recordarían este cambio.
El juego fue muy similar a la ida, con los angelinos llevando la posesión sel balón, pero sin mucha profundidad o entradas clarísimas que se sintiera el peligro.
La Liga por su parte, jugaba a lo que le servía, conteniendo al rival y saliendo en alguna contra cuando podía o tocando la bola, lo que desperaba un poco a los gringos.
Para el inicio del segundo tiempo, el León sufrió un baldazo de agua fría tras recibir el empate a uno en una jugada muy desafortunada.
A los 49 minutos, un descuido en la zaga, en un juego que defensivamente había sido perfecto, les abrió el chance a los estadounidenses para igualar.
Memo Villalobos realizó un rechace de cabeza que quedó muy corto y en los pies de Mark Delgado, este se la sirvió al salvadoreño Nathan Ordáz, quien fusiló a Washington Ortega sin que este pudiera realizar mucho.
No hubo mayor peligro salvo un remate que Bouanga pegó al palo, todo pintaba a tiempos extras, hasta que Bran regaló una bola en media cancha al 92′, el Bambino Pons, narrador de ESPN, advirtió que esas son muy peligrosas y así fue.
En un zapatazo liquidaron a la Liga, una muestra que para clasificar no alcanza con ser casi perfecto.
