Franklin Arroyo.18 octubre

Saprissa y San Carlos torturaron este domingo a los televidentes que vieron el juego de reposición de la novena jornada, con un gris y pálido empate a cero goles.

Fue uno de los juegos más malos que hemos visto en el torneo, incluso en el año, con dos cuadros carentes de ideas en un partido en el que las defensas se impusieron por mucho a las delanteras.

San Carlos estuvo en lo suyo, bien parado, con orden, con movimientos tácticos correctos para tapar las subidas de los laterales y un medio campo bien poblado para estorbar el tránsito del balón o para quitarle la pelota a Saprissa.

Las opciones moradas fueron por remate de larga distancia o de bola quieta. Este fue el tiro libre de Mariano que pegó en el poste. Fotografía José Cordero
Las opciones moradas fueron por remate de larga distancia o de bola quieta. Este fue el tiro libre de Mariano que pegó en el poste. Fotografía José Cordero

Con la bola en los pies, se asoció en algunas ocasiones, con Wilmer Azofeifa como eje en el medio campo, con el complemento de José Mora y Jorman Aguilar adelante, tratando de sorprender, de incomodar. En 45 minutos, salvo las aproximaciones normales de un partido de fútbol como uno que otro centro, no inquietaron en nada a Aarón Cruz.

Saprissa también estuvo en lo suyo, pero con la obligación de ser el campeón, de ser el local, de ser el favorito, sin embargo, el equipo parece no notar la responsabilidad de llevar la morada puesta.

Pésimos 45 minutos

Cierto que hubo intención, pero ante un equipo tan ordenado, que cierra espacios, con hombres de buen pie deben poner algo más. Es Saprissa... el campeón.

Esos 45 minutos dieron pereza, sueño y ganas de no volver a ver fútbol nuca más. Y la culpa no fue de los Toros del Norte, ellos hicieron su trabajo, se muestran como un equipo con oficio, que de visitante sabe hacer las cosas y en pleno crecimiento. El Monstruo... ni fu ni fa.

En la libreta de apuntes no había nada escrito hasta el minuto 30 cuando un tiro libre de Marvin Angulo obligó a Kevin Chamorro a volar para desviar la pecosa al tiro de esquina.

En la jugada siguiente, en el córner, Angulo cobró en corto para Colindres, quien sacó un centro con curva hacia adentro y la cazó en el área Alexander Robinson y el balón salió desviado.

Después de eso, los morados volvieron a arrimarse al gol, con otro tiro libre, esta vez de Mariano Torres, que le dio con chanfle por encima de la barrera al palo desprotegido por el arquero y el balón pegó caprichosamente en el palo de mano izquierda de Chamorro y luego pasó frente a la línea de gol y se salió.

Ahí nos dimos cuenta que esta mejenga terminaría sin goles.

En emociones, fue todo lo que ocurrió en 45 minutos realmente para el olvido.

Esteban Rodríguez y Erick Cabalceta disputaron con garra la pecosa. Fotografía José Cordero
Esteban Rodríguez y Erick Cabalceta disputaron con garra la pecosa. Fotografía José Cordero
Horror

El complemento cambió un poco... fue peor.

A los sesenta minutos, David Guzmán se acordó que la bola estaba mojada y cuando le quedó un espacio remató con furia. Salió una raya desviada, pero fue el primer intento medio peligroso en esa etapa.

Dos minutos después la sacó del estadio cuando se encontró un rebote de la defensa de los Toros.

“Todas las ligas menores las he jugado detrás del nueve”, Mariano Torres, Saprissa.

Con Michael Barrantes en el terreno, los morados ganaron en remate de media distancia y apenas tuvo el espacio sacó un trallazo que pasó rozando el vertical de mano izquierda de Chamorro y que medio alegró el juego, al minuto 75.

Y ante la incapacidad morada de penetrar la defensa norteña, Guzmán volvió a intentarlo de media distancia, al 79, pasó muy cerca sobre el vertical de mano derecha del marco defendido por Chamorro.

Otro remate de tiro libre, quizás el más claro por la posición y la distancia, a cuatro minutos del final, se antojaba como la oportunidad de Saprissa de abrir el marcador, pero Torres tiró mal.

Los morados apretaron sobre el final, Chamorro le achicó a Venegas en la única opción que tuvieron en jugada y con remates y ataques por los costados lo intentaron. No pasó nada.

Saprissa siguió mostrando su falta de profundidad y calidad para superar a una defensa bien plantada.

Al Cachetón no le dieron chance de nada. Fotografía José Cordero
Al Cachetón no le dieron chance de nada. Fotografía José Cordero