Ricardo Blanco tiene una gran historia de superación tras todo el sufrimiento por una lesión en su talón de Aquiles que lo dejó más de dos años fuera de las canchas, hasta regresar en el 2025 para acabar su carrera como futbolista en mayo anterior con la camisa de Saprissa.
Luego de colgar los tacos, el exjugador ahora es el entrenador del club morado femenino y habló con La Teja para relatar su sentir en esta nueva etapa y ese cierre de una carrera llena de retos, pero de muchos éxitos y lecciones de vida.
“La vida es de desafíos; con mi lesión aprendí mucho a estar preparado mentalmente para muchas situaciones y si Dios me tiene aquí es por algo. Esto me lo tomo muy positivo y con ganas de trabajar, enseñar y aprender; pese a ser un exjugador, tengo mucho que aprender como entrenador, son pruebas muy lindas, no me lo esperaba, pero lo asumo con mucha responsabilidad, estoy muy feliz”, afirmó Blanco sobre su nueva etapa.
Ricardo contó que él quería seguir jugando, pero está muy agradecido con Dios por cumplir lo que él tanto le pidió y ahora por su nueva fase en los banquillos.
“Todo fue muy rápido, fue hace una semana, no podría hablar de fechas, pero Dios me enseñó y me dio la dicha de retirarme jugando fútbol. Hace dos años me decían que no iba a poder jugar fútbol, pero yo pedía retirarme jugando y Dios me cumplió ese sueño y quizás yo quería seguir, pero Dios me decía que hasta aquí; uno no lo entiende, pero le agradezco a Dios cumplirme el sueño”, relató, quien además añadió que estudió Educación Física y se preparó sacando la licencia para dirigir.
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El exlateral habló sobre un momento muy especial que le marcó con la afición tibaseña en el cierre de su carrera.
“En mi lesión, cuando se decía que no iba a volver a jugar y que mi pie estaba en peligro, Dios me fue preparando para ese momento y me regaló poder jugar una final, 90 minutos, con uno de los mejores partidos que jugué y cuando salí, la gente me aplaudía; yo no entendía que era mi retiro y hoy día me detengo a ver que Dios me dejó retirarme saliendo ovacionado y que pude hacerlo jugando fútbol”, dijo emocionado.
El ahora timonel de la femenina de Saprissa está muy agradecido con la institución por todo lo que le ha dado y por volverle a abrir las puertas.
“Yo en el partido de la final, jugando con un hombre menos, me sentí muy bien y le decía a Dios que quería retirarme bien y Dios me lo dio. A veces uno quiere más de la cuenta, pero uno debe entender que Saprissa tiene sus prioridades; me han ayudado montones, me abrieron la puerta en otro trabajo y yo lo tomé porque Dios me preparó para este momento”, agregó.
Tiempo de aprendizaje
Ricardo tuvo la prueba de pasar mucho tiempo lesionado, algo que no todos logran suprerar.
“Fueron dos años y nueve meses, con ocho operaciones, fue por el tendón de Aquiles y terminé con una bacteria; de ese tiempo me dio más que todo lo vivido 28 años atrás. Me enseñaron a poner los pies en la tierra y Dios me preparó para que cuando me retirara no estuviera triste; mi familia fue muy fuerte y me apoyó y eso me enseñó quiénes eran mis verdaderos amigos y quiénes eran amigos del futbolista y no de la persona.
“Yo jugué toda la eliminatoria para Qatar 2022 y arrastraba la lesión para ir al Mundial y no pude; antes de ir, se dieron cuenta de que tenía una ruptura parcial del tendón de Aquiles, quedé fuera y quedé devastado y sin ganas de volver a jugar, pero uno se queja de muchas cosas y hay personas que la pasan muy mal y ahí Dios me enseñó. Empecé a tener retrocesos, operaciones, bacterias y ahí hablé con personas que me enseñaron mucho.
“Yo podría estar enojado con Saprissa por no renovarme, pero más bien les agradezco por apoyarme y me pude retirar jugando al fútbol”, mencionó.
Blanco comentó la gran importancia de su familia para tener esa fuerza mental ante tanta adversidad, no solo por su lesión, sino también por críticas externas.
“Mi esposa, mi hija, la familia, el fútbol es muy mediático, hay noticias y hay personas que hacen comentarios sin importar que hay una persona detrás y eso Dios me lo enseñó, que a veces hay que respirar y que Él tiene los momentos adecuados y ante cualquier comentario tenía el apoyo de mis familiares.
“A veces hablaban más de la cuenta, sentía que quería explotar, pero ese es el trabajo de un periodista; nunca se me habían acercado para una pregunta humana. Muchos pensaron que yo iba a ser un pésimo jugador por una lesión de tantos años, pero Dios me enseñó a no desgastarme”, afirmó.
Ricardo hizo una confesión acerca de su hija, a la cual no le gusta el fútbol por las muchas veces que vio cómo decían cosas en contra de su papá.
“A mi hija no le gusta el fútbol, tuvo que vivir momentos en el estadio oyendo comentarios feos, comentarios de periodistas, entonces no le gusta el fútbol, pero yo le inculco que le guste el deporte, pero no el fútbol”, confesó Blanco.

