Desde el puro Paseo de los Turistas, en el Puerto, se pueden escuchar los cañonazos que Carlos Hernández mete en el estadio Lito Pérez, donde se destaca como la gran figura de un aguerrido Puntarenas FC.
El Zorro cumplirá 36 años el próximo lunes y aunque reconoce que está en la recta final de su carrera, su pasó por la Liga de Ascenso le vino bien. Lleva nueve goles, es el capitán de los chuchequeros y el club está en una lucha franca en las primeras posiciones.
Muchas caras conocidas llegaron en este campeonato en la segunda división, aunque no todas responden de la manera en que lo está haciendo Hernández, quien es dirigido por su excompañero en Alajuelense, Luis Diego Arnáez,
Ayuda a los jóvenes.
En un equipo lleno de juventud, Carlos tiene como parte de sus responsabilidades ayudar a muchos de sus compañeros.
“Acá estoy para aportar, ayudarle a Diego en lo que pueda y quemando los últimos cartuchos, ahí estamos disfrutando todavía, lo importante es que las cosas van bien y los objetivos están intactos”, comentó Charlie.
Los chuchequeros están en el tercer lugar del grupo A con 22 puntos en 12 jornadas, a seis puntos del líder, San Carlos.
El domingo tendrán un partido vital ante Jicaral, segundo lugar con 25 unidades.
El vigente torneo bien podría ser el último del jugador, pero si se consiguiera la ilusión de ascender le encantaría quedarse para tener un chance final en la máxima categoría.
“Sería algo muy lindo quemar los últimos cartuchos logrando una hazaña de esas, puede ser que juegue un torneo más, aún me siento bien y después pensaría en lo que es el retiro”, destacó Hernández.
El ritmo de la segunda división siempre golpea más que en primera, porque hay más patadas y se debe meter el cuerpo; sin embargo, con la experiencia el Zorro se la ha ido jugando para salir adelante.
Carlos está viviendo en el centro del Puerto, sin sufrir el calor del lugar y más bien aprovechando un poco de la playa y otros lugares cercanos.
Además de jugar, se metió de comentarista en el programa de televisión “Fútbol TV” en canal 42, con lo que está explorando otra faceta en su carrera.
Vuelta a casa
l lunes anterior, Carlos jugó una vez más en la gramilla del Morera Soto en el amistoso en que Alajuelense y el Puerto empataron a tres y en el cual marcó de cabeza el primer pepino de los naranjas.
Durante la mejenga le quedaron un par de tiros libres que pusieron atentos a los periodistas que veían el partido y al mismo tiempo conversaban.
“Para mí es un halago entrar acá a la que siento como mi casa. Siempre lo he dicho, estoy muy agradecido con esta institución, acá crecí, hice mi carrera futbolística y ojalá y Dios quiera y pueda terminar acá al menos con un último partido”, comentó.
El Zorro no oculta su deseo de que la Liga tenga el detallazo de despedirle para cuando ya cuelgue los tacos de manera definitiva.
En la liga jugó seis años entre el 2001 y 2007.
“No lo he hablado con nadie, pero la verdad que es algo que sí me gustaría, hasta me lo puedo imaginar, no lo veo como algo muy lejano”, expresó Hernández.
Algo que le puede ayudar es que maneja una academia de fútbol en conjunto con el club rojinegro.
Esperando los acontecimientos futuros, el Zorro seguirá con el bloqueador puesto marcando pepinos en la Perla del Pacífico.

