Sergio Alvarado.18 mayo
Marco Fernández Badilla tiene clarísimo que no vendería su nave por más ofertas que le lleguen. foto Alonso Tenorio
Marco Fernández Badilla tiene clarísimo que no vendería su nave por más ofertas que le lleguen. foto Alonso Tenorio

En San Josecito de Alajuelita, en el taller Meca Motor de don Marco Fernández, tienen una nave que les saca las babas a todos los que llegan a ese lugar porque lo tienen como un ajito, digno de una colección.

Este mécanico josefino sabe que le toca sacar tiempo extra cuando le llegan clientes porque no solo tiene que explicarles las reparaciones que tienen que hacerles a sus carros, sino también respondiendo las preguntas que le hacen al ver su Chevrolet Apache, modelo 1955.

La nave está supercuidada, al punto que apareció en un desfile que se transmitió en un programa gringo de televisión por cable llamado “Locos por los autos”.

Por si fuera poco, la cabina de la nave es bastante cómoda. foto Alonso Tenorio
Por si fuera poco, la cabina de la nave es bastante cómoda. foto Alonso Tenorio

Durante los últimos cuatro años, este fiebrazo de los autos antiguos le ha metido alma, vida y corazón a esta nave junto a su hermano, Víctor. Ellos han pedido casi todas sus piezas a Estados Unidos para darle forma a un proyecto que todavía no termina, porque todavía tiene algunas cositas que meterle al chuzo.

–¿Cómo llegó el carro a sus manos?

Tengo más de 20 años de tenerlo y cuando lo adquirí lo tuve durante algunos años guardado, pero poco a poco lo puse a caminar hasta tenerlo como está ahora, ya que le empecé a meter mano en serio hace cuatro años.

–¿Porqué lo tuvo guardado tanto tiempo?

Un amigo, Giovanni Fallas me llevó a un club de autos antiguos y vi que la cosa se ponía bonita, así que pensé que había que sacarlo y exhibirlo, uno se da cuenta de lo que anda en la calle y valora todavía más lo que tiene.

El tablero es como devolverse a 1955 en aquellas épocas de los carros de las películas. foto Alonso Tenorio
El tablero es como devolverse a 1955 en aquellas épocas de los carros de las películas. foto Alonso Tenorio

–¿Tuvieron que empezar a trabajar el carro desde cero?

Sí, el parabrisas es nuevo, le metimos el motor y las escobillas, también todos los empaques de las puertas y ventanas con los vidrios, que los traje nuevos para que se vea más bonito. También se le pusieron los bumpers cromados y se le hicieron todos los frenos. El carro es 100% original, solo los aros no.

–¿Qué motor tiene? ¿Es muy gastoncillo?

Es Chevrolet 3.100 de seis cilindros y es gastón en la medida de lo normal como todo carro viejo, aunque yo lo uso poco.

El motor de la nave está bien afinadito y sin bronca alguna. foto Alonso Tenorio
El motor de la nave está bien afinadito y sin bronca alguna. foto Alonso Tenorio

–¿Cómo apareció en el programa gringo?

Al país llegó la gente de “Locos por los autos” y ellos pedían fotos para elegir los carros que iban a salir en un desfile que organizaron. Yo las envíe sin mucha fe, pensando que eran un poco juega vivos y al ratito me llamaron para que desfilara los dos días que tuvieron la exhibición. Eso fue en Puntarenas y me dieron una postal conmemorativa.

–¿A qué lugares más ha salido?

En algunos carnavales y el año pasado estuve en el Desfile de las Luces de Alajuelita.

Como un ajito en el que se refleja cualquiera, así está este chuzo de pura vida. foto Alonso Tenorio
Como un ajito en el que se refleja cualquiera, así está este chuzo de pura vida. foto Alonso Tenorio

–¿Qué le dice la gente cuando ve el carro?

Que está muy lindo, me felicitan por mantenerlo original y que vale la pena tenerlo así. Allá en Puntarenas llegó una persona y me ofreció ¢11 millones por el carro, pero le dije que no, porque para mí estos carros no tiene valor monetario, para uno no hay precio que valga. Este tipo de carros son de esos que la gente piropea en cualquier lugar.

–¿No lo vendería entonces?

Jamás, porque este carro es mi brete de fines de semana, por las noches o cuando uno tiene tiempo libre se lo dedica al carro. Cuando uno lo va viendo tan bonito le agarra el gusto.

Todo en esta nave, hasta las escobillas se mandaron a pedir a un taller especializado de Chrevrolet en California, Estados Unidos. foto Alonso Tenorio
Todo en esta nave, hasta las escobillas se mandaron a pedir a un taller especializado de Chrevrolet en California, Estados Unidos. foto Alonso Tenorio
¿Cuando un cinturón de seguridad retráctil ‘aprieta’, ¿es síntoma de que está en mal estado? ¿Cómo se sabe cuándo un cinturón de seguridad se debe cambiar?
Los cinturones se deben cambiar después de que hayan sido sometidos a una tensión máxima, como es el caso de un accidente. Por lo demás, mientras sus mecanismos traben correctamente, es porque todo va en orden. El estado de las cintas es clave en el sentido de que no estén deshilachadas ni hayan perdido fibras o se hayan contaminado con gasolina, líquido de frenos o algo similar.