Andrés Solano no quiere una nave moderna, él está feliz de la vida con su Corolla DX Lip Back

Por: Andrés Mora 15 diciembre, 2018

¿Quién dice que a los jóvenes no les gustan los chuzos viejitos? Una clara muestra de que las cosas viejitas todavía encantan a los muchachos es Andrés Solano Seravalli, quien quedó enamorado de un Toyota, Corolla tipo DX Lip Back, modelo 1980.

Este chuzo un Toyota Corolla 80 está como un ajito. Fotografia: Graciela Solis

Los nuevos modelos de carros no le hacen ni cosquillas a este joven chofer, quien no cede ante la petición de su madre (Zully) de que se compre uno más moderno.

“En realidad no sé exactamente por qué me gusta este tipo de carro, siempre me han llamado la atención los autos antiguos”, dijo Andrés.

¿Cómo afecta al motor del vehículo no cambiar el aceite a tiempo?
“Si no  se le cambia el aceite en el tiempo recomendado este se contamina con residuos y va perdiendo las propiedades que protegen el motor provocando un desgaste mayor. También se pueden formar lodos a lo interno del motor que después cuesta mucho eliminar y que causará daños. Por eso es importante cambiarlo a tiempo recordando que el cambio de aceite no solo se mide en kilómetros, sino también por horas de encendido, como por ejemplo, cuando estamos en una presa el aceite y el motor siguen trabajando aunque el vehículo no se mueva”, explicó Bryan Guido, mecánico automotriz (teléfono: 8603-5135).

“Esto del gusto por los carros como que ya uno lo trae, ya que tengo carros a escala porque siempre me han llamado la atención. Ahora son todos iguales, no importa la marca, porque lo único que cambia es el emblema, mientras que antes eran diferentes diseños y uno podía determinar qué marca era con solo verlos desde largo usted”; agregó.

Andrés no se cambia por nada del mundo cada vez que saca su carro. Fotografía: Graciela Solis

Este chuzo japonés trae caja quinta, algo que es raro de ver en esos modelos y tiene motor 1.300 cc de gasolina.

Ya son cuatro años los que tiene Solano de estar detrás del volante de esta nave.

“Lo vacilón del carro es que yo soy el segundo dueño, porque se lo compré a la persona que lo compró en la agencia. Era una señora mayor que murió hace como un año. Recuerdo que iba con mi papá y que él me dijo: ‘Vea ese carro que viene atrás que vacilón, tiene como un rótulo’, por lo que me asomé y tenía un cartoncillo pequeño. Le dije a mi papá: ‘Es como un número de teléfono voy a apuntarlo’, así que lo apunté rapidísimo y horas después llamamos y fuimos a verlo a Plaza del Sol”, recordó Andrés.

Ese día se cerró el trato, pero el joven no recuerda bien cuánta platica soltó por el chuzo, aunque reconoce que le salió barato.

Por dentro el carro está como recién sacado de agencia, pero en el 80. Fotografía: Graciela Solis

Andrés lo tuvo que negociar con el yerno de la dueña, porque la señora, debido a su avanzada edad no podía estar mostrando el carro a la gente. Además, el yerno era el encargado de sacarlo para que no se herrumbrara y se empolvara en la cochera.

A pesar de ser tan viejo, Andrés tiene el manual y las herramientas originales. Además, siempre lo tiene listo para apuntarse a todos los eventos de autos Toyota.

“Yo lo uso bastante, mínimo tres veces por semana y nunca me he quedado varado. En general el carro estaba en buen estado, le he hecho cosas en el radiador, pero la tapicería es la misma, no se ha pintado y el motor no se ha tocado. También se le han hecho trabajos en el clutch, pero cosas mayores nada de nada”, señaló.

Un tesoro es el mano de este carro que ya ha sobrevivo 38 años. Fotografia: Graciela Solis

“Por el momento he pensado dejarlo así durante el mayor tiempo posible, porque me gustaría mantenerlo original, sin mucho cambio”, indicó.

Solano solo le pega unas revisaditas al agua y aceite antes de salir a darse una vuelta. Fotografía: Graciela Solis