Yenci Aguilar Arroyo.6 enero
Fabricio Alemán debutó el 30 de julio del 2019 ante San Carlos. Cortesía.
Fabricio Alemán debutó el 30 de julio del 2019 ante San Carlos. Cortesía.

“Hijo de tigre sale pintado” y los exfutbolistas Allan Alemán, Atim Roper, Douglas Sequeria, y Luis José Herra dan fe de ello. En los 90 minutos por la vida, del domingo, sus hijos tocaron la pecosa defendiendo el morado, el color por el que sus tatas se partieron el pecho.

Fabricio es hijo de Allan, es delantero, tiene 17 años y debutó en primera el 20 de julio del 2019, en un juego de la “S” contra San Carlos; mientras que Atim es un lateral derecho, de 19 años, que se estrenó con el Monstruo en un partido contra Jicaral, el 30 de setiembre del año pasado.

Aunque el domingo también se mostraron los jóvenes Douglas Sequeira y Víctor Herra, conversamos con Marco Herrera, asistente técnico de Saprissa, solo sobre Alemán y Roper.

“En él está esforzarse, el apellido no juega, estoy seguro de que “Paté” no va a poner alguien por el apellido, pone a alguien que juegue. Nunca he influido en absolutamente nada para que juegue”. Atim Roper, exjugador

“Cuando llegan los chiquillos a ligas menores no se les pregunta si son hijos de equis o ye jugador. Nosotros lo que vemos son las cualidades que pueden trabajar.

“Para ellos, el reto de ser hijos de exfutbolistas es mucho mayor, porque en un momento se les comparará con sus papás y se les va a juzgar más duramente”, dijo.

Según Herrera, los chamacos aportan lo mismo que cualquier jugador del equipo, la única diferencia en ellos es que son hijos de muy buenos exfutbolistas.

“En este momento tenemos 17 muchachos de divisiones menores con los que podemos contar en el torneo y detrás de ellos hay otros 13 muchachos esperando cupo. A todos les llegará la oportunidad cuando demuestren su rendimiento, no por el apellido que llevan”, dijo.

Fabricio quiere dejar un legado y hacer historia con su papá. Cortesía.
Fabricio quiere dejar un legado y hacer historia con su papá. Cortesía.
Quiere dejar un legado

Fabricio destacó en los torneos sub-17 del 2019, en el que se proclamó goleador. De enero a julio metió 9 goles y de julio a diciembre hizo 16 tantos.

“Yo estoy empezando, sé que aún me faltan muchas cosas, tengo un proceso que llevar y debo ganar peso, experiencia y roce. Para mejorar entreno extra con el fin de hacer un buen papel”, manifestó el güila.

Fabricio comentó que vio jugar poco a su papá, pero espera jugar bien y continuar con el legado de la familia.

“Sé que mi papá jugó bien en Saprissa, pero lo mío es punto y aparte. Espero tener más minutos para hacer historia”, afirmó.

Sobre la sensación de jugar con el primer equipo, el joven manifestó que está agradecido con Saprissa por dejarlo ser parte del cambio generacional y confesó que siente muchas ansias por jugar.

“Como uno es joven es muy ansioso y quiero jugar mucho, pero sé que es un proceso y tengo compañeros de los cuales aprender y que me han acuerpado”, afirmó.

“Para ellos, el reto de ser hijos de exfutbolistas es mucho mayor, porque en un momento se les comparará con sus papás y se les va a juzgar más duramente”. Marco Herrera, asistente Saprissa.

Su tata, el exdelantero Allan Alemán, destacó las cualidades de su muchacho, quien tiene diez años de jugar en las divisiones menores de los tibaseños.

“Lo importante es que se ha formado en Saprissa, conoce los valores del equipo, la exigencia de ponerse esa camisa. Es un joven alto, mide 1,78, es un muchacho tranquilo y tiene bastante goles en divisiones menores”, expresó.

Allan reconoció que para su primogénito será inevitable que no lo comparen con él.

“Habrá gente que lo critique, que lo cuestionen por ser mi hijo, pero es un niño, acaba de cumplir 17 años. De mi parte nunca he tenido comunicación con Wálter ni con nadie de Saprissa para que lo tomen en cuenta, él se lo ha ganado con goles”, afirmó.

Alemán aconseja constantemente a su hijo, para que se mantenga con los pies en la tierra.

“Cuando va a jugar le digo que se divierta, que todos los minutos le van a ayudar a sumar experiencia. Ahorita está estudiando inglés, también está cerca de ser bachiller y estoy orgulloso de él, porque es una buena persona. Yo espero que el sea 100 mil veces mejor que yo”, dijo.

Atim está a poco de convertirse en ingeniero civil. Cortesía.
Atim está a poco de convertirse en ingeniero civil. Cortesía.
“Por mérito propio”

Al exjugador Atim Roper se le infla el pecho cuando habla de su hijo, quien a sus 19 años ya tuvo la oportunidad de jugar con el primer equipo del Monstruo y está a un año de graduarse como ingeniero civil.

“Tuvimos bendición en tiempos de pandemia de que debutara contra Jicaral. Él tuvo varios minutos el año pasado y fue algo gratificante para la familia, porque está siguiendo mis pasos, los de mi papá y los de su hermana Samira, quien juega en Alajuelense”, expresó.

Roper agregó que aunque su retoño es defensa, su posición es mas ofensiva.

“Atim está en Saprissa desde los doce años. Es muy rápido, tiene buena técnica, ha mejorado en la marca, tiene un buen físico (mide 1,78 metros de estatura). Es un muchacho que sabe escuchar consejos”, destacó.

El exjugador de Saprissa y Herediano comentó que desde que sus hijos juegan dejó de disfrutar los partidos.

19 años tiene Atim hijo.

“Ahora uno sufre, uno quiere que el equipo gane, la presión es más difícil de manejar. Yo le dijo que debe ver el fútbol nacional, analizar a sus rivales, que vea los movimientos de los otros muchachos y que disfrute cada juego”, manifestó.

Con respecto al apellido, Atim fue claro al reconocer que las gente siempre va a hablar.

“Yo jugué 14 años y siempre hablaban por ser el hijo de Howard Roper y así le va a pasar a él, porque es común que suceda entre los hijos de exfutbolistas.

“En él está esforzarse, el apellido no juega, estoy seguro de que “Paté” no va a poner alguien por el apellido, pone a alguien que juegue. Nunca he influido en absolutamente nada para que juegue, mi papá nunca lo hizo, así que me mantengo al margen, lo que ha logrado mi hijo es por mérito propio”, comentó.

Atim es un orgulloso papá de sus hijos, Atim y Samira. Cortesía.
Atim es un orgulloso papá de sus hijos, Atim y Samira. Cortesía.