Sergio Alvarado.27 julio
Ver a este backhoe tirando las graderías del estuche impresionó a Gerardo Zamora. Foto: Cortesía Gerardo Zamora.
Ver a este backhoe tirando las graderías del estuche impresionó a Gerardo Zamora. Foto: Cortesía Gerardo Zamora.

El jueves pasado el periodista Gerardo Zamora, recordado por su paso en Telenoticias, salió de su casa en Heredia rumbo a una clínica en el centro de la provincia, ubicada a escasos 50 metros del estadio Rosabal Cordero y al pasar frente al estuche a su corazón rojiamarillo lo invadió la nostalgia.

Zamora vio a los backhoe y las vagonetas derribando las graderías para edificar lo que será la nueva casa de don Eladio a partir del año 2021, un proyecto que ya no tiene marcha atrás.

Ver toda esa maquinaria al periodista lo metió de golpe a la realidad, es una escena que por varias décadas reconoció desconfió ver, algo que creyó si acaso sus hijos lo conseguirían.

“Cuando venía para la casa pasé al frente y oí la maquinaria, ahí caí en cuenta que era verdad, me bajé del carro, tomé un par de fotos y observé a pocos metros lo que está pasando.

“Es muy fuerte lo que está pasando, lo que están haciendo es derribar infraestructura, pero al mismo tiempo llevarse un pedacito de la infancia y juventud de muchos, de la lágrimas, de los gritos, de los festejos, es algo que se están llevando de todos nosotros”, explicó.

Gerardo Zamora y su esposa, Ginés Rodríguez son heredianos hasta los huesos. Foto: Cortesía.
Gerardo Zamora y su esposa, Ginés Rodríguez son heredianos hasta los huesos. Foto: Cortesía.

La manera como Zamora se sintió es la que muchos aficionados rojiamarillos han comentado desde el miércoles pasado, cuando iniciaron los trabajos de demolición del viejo estadio.

Poco a poco los aficionados se han ido acercando, algunos se llevan pedazos de muro que caen a la acera o cualquier otro recuerdo que se topen, aunque no fue el caso de Gerardo.

“Todos estamos muy impresionados porque es también derribar un mito de que nunca íbamos a tener un estadio nuevo, uno escuchó hablar a generaciones de generaciones del mismo tema, pensamos que nunca pasaría y se hizo casi una leyenda urbana en la provincia.

“Uno pensaba que es algo que jamás vería, menos con la crisis económica, menos con la sequía de títulos que pasamos hace unos años, uno lo veía largo, ver maquinaria derribando eso, uno dice ‘guau, lo que están viendo mis ojos, esperé casi 40 años para ver esto y finalmente lo estamos haciendo”, dijo.

Recuerdazo
Este pedazo de muro es el que se llevó Sandra Zumbado a su casa. Foto: Cortesía.
Este pedazo de muro es el que se llevó Sandra Zumbado a su casa. Foto: Cortesía.

Sandra Zumbado es otra fiebre rojiamarilla de hueso colorado que se dio la vueltita por el estadio estos días, ella sí se llevó un pedacito del muro que sostenía el letrero con el nombre del estuche.

Ella además fue por el pedido de su hermana Beatriz, quien vive en Panamá y le pidió que por favor le mandara fotos y videos para caer en cuenta de lo que realmente estaba pasando.

“Es el estadio en el que aprendí a amar el fútbol, en el que hice un lazo muy especial con mi papá, Rodrigo Zumbado, (qdDg) con quien iba de la mano a ver jugar a Heredia junto a mi hermana, es algo que compartíamos solo con él

“Para mí fue una mezcla de sentimientos encontrados, mi hermana me decía que estaba muy triste de no poder ir a despedirse y el viernes me organicé y fui a ver, no le niego que hasta solté unas lagrimillas de ver que lo derribaran porque son muchos recuerdos”, contó.

A Zumbado le gustó mucho un detalle que tenían puestas algunas piezas en el suelo para que la gente que pasaba las pudiera tomar y llevárselas de recuerdo.

Sandra Zumbado se llevó un pedazo de muro de esta puerta, estadio al que iba siempre con su papá Rodrigo Zumbado. Foto: Cortesía.
Sandra Zumbado se llevó un pedazo de muro de esta puerta, estadio al que iba siempre con su papá Rodrigo Zumbado. Foto: Cortesía.

“Llegaron como tres personas en el rato que estuve, no se podía entrar a la construcción, pero uno de los trabajadores seguro me vio tan acongojada y llorona que me dio una pieza superlinda, que era más grande y venía el rojo y amarillo juntos, me dejé esa y otras para mi hermana”, relató.

Cambio necesario

Otro que está con la nostalgia a flor de piel, pero muy feliz por lo que se vendrá es el comediante y actor Mario Chacón, quien destacó que el Team tendrá una nueva casa acorde a su grandeza.

“Al ver las fotos de la demolición, uno dice ‘a la pucha, sí era en serio', porque muchas veces se han dicho cosas que tal vez no se han dado, entonces fue una sensación emocionante.

“Ante todo está esa ilusión de ver cómo quedará, es algo que la institución merece, porque muy bonitos los recuerdos y todo, pero el anterior estadio ya estaba bastante desmejoradito, es algo para bien no solo de Heredia sino del fútbol nacional”, detalló el intérprete del personaje Maikol Yordan.

La gradería este, adonde estaba el famoso palco de pie, ya se la volaron del Rosabal. Foto: Cortesía.
La gradería este, adonde estaba el famoso palco de pie, ya se la volaron del Rosabal. Foto: Cortesía.

El actor no escondió la realidad que la casa de don Eladio hace rato había cumplido su ciclo, por eso es que los florenses se sienten tan emocionados porque era una necesidad real y no un capricho.

“Como desde los siete años que voy al estadio con mi papá y creo que sí me voy a impresionar un poquito cuando uno pase por ahí y ya avance la construcción y no esté el estadio”, agregó.

Ver cumplido un viejo anhelo será una de las mejores maneras en las que los rojiamarillos arrancarán otra década que esperan sea igual de gloriosa que la pasada.

En estos lo único que entra y sale del estuche florense es maquinaria de construcción. Foto: Cortesía.
En estos lo único que entra y sale del estuche florense es maquinaria de construcción. Foto: Cortesía.