En un partido realizado en el Yankee Stadium el pasado miércoles, el equipo neoyorquino vivió momentos de angustia luego de que una bola golpeara a una niña que se encontraba entre los aficionados y tuvo que ser trasladada al hospital.
Todd Frazier fue el encargado de pegarle a la pelota que salió hacia la gradería en la que se encontraba la niña junto a sus abuelos.
Los beisbolistas se mostraron muy afectados por lo ocurrido, sin embargo terminaron ganando el partido 11 a 3 sobre los Minnesota Twins.