AFP .9 julio, 2017
Los jugadores del Flamengo esperaron en el campo mientras los sacaban con seguridad. Foto: Diario Folha
Los jugadores del Flamengo esperaron en el campo mientras los sacaban con seguridad. Foto: Diario Folha

Un aficionado brasileño murió a tiros la noche del sábado en Río de Janeiro durante enfrentamientos con la Policía después del clásico entre el Vasco da Gama y el Flamengo, informaron las autoridades.

Según las autoridades, a la víctima, cuya identidad no fue revelada, la impactó una bala en el tórax fuera del estadio y al llegar al hospital ya había muerto.

De acuerdo al sitio de información G1, la víctima era un aficionado del Vasco, de 26 años, que trabajaba como electricista.

Bronca tras el Clásico Vasco-Flamengo en Rio de Janeiro

A dos aficionados les balearon las piernas, mientras que otro sufrió algunas cortadas porque le cayeron unos vidrios rotos.

Las autoridades no informaron de quién procedían los disparos e indicaron que la unidad especializada en homicidios había abierto una investigación.

En declaraciones al diario O Globo, varios testigos señalaron, sin embargo, que un policía habría disparado hacia los aficionados.

Este partido de alto riesgo entre dos de los equipos más populares de Rio, por la fecha doce del campeonato brasileño de primera división, se disputó en el estadio Sao Januario, del Vasco da Gama.

Bronca tras el Clásico Vasco-Flamengo en Rio de Janeiro 2

Al pitazo final, muchos hinchas locales reaccionaron airadamente a la derrota 1-0 de su equipo arrojando objetos sobre el campo de juego, incluidas bombas artesanales.

La Policía intentó dispersarlos lanzando gases lacrimógenos y granadas ensordecedoras a las tribunas desencadenando escenas de pánico, mientras numerosos niños estaban todavía en el estadio.

Los jugadores de ambos equipos esperaron 20 minutos antes de volver a los vestuarios bajo protección policial.

Los disturbios continuaron fuera del estadio, donde la Policía respondió con gases lacrimógenos al lanzamiento de piedras y botellas, según la prensa brasileña.

No los frenaron

En febrero, las autoridades ya habían encendido las alarmas después de que un hombre, de 28 años, falleciera durante los disturbios entre barras que precedieron a otro de los derbis cariocas, el que enfrentó al Flamengo y al Botafogo.

La Justicia prohibió entonces que los clásicos de la ciudad siguieran disputándose con la presencia de aficionados de los dos equipos, pero una apelación presentada por la Federación de Fútbol de Río acabó tumbando la decisión.

Brasil es uno de los países que registra más casos de violencia dentro de los estadios. Según las cifras del periódico Folha de Sao Paulo, 113 personas fallecieron en estos enfrentamientos entre enero del 2010 y abril del 2016.