Sergio Alvarado.8 marzo, 2018
Jafet Soto y José Francisco Porras la pasaron de lo lindo en la mejenga en Pavas. Foto: José Cordero.
Jafet Soto y José Francisco Porras la pasaron de lo lindo en la mejenga en Pavas. Foto: José Cordero.

Con dos conos como cancha, en jeans y zapatos de vestir, bajo un solazo y el puro entusiasmo de mejenguear en media calle, fue como Jafet Soto y José Francisco Porras revivieron sus años mozos en el fútbol.

Los exjugadores se la pasaron de lo lindo junto a 70 niños de la comunidad de Bribrí, en Pavas, en una actividad organizada por la Fuerza Pública.

Las risas, compartir pases y hasta consejos fue parte del legado que estas figuras dejaron a los más pequeños de una comunidad golpeada por la violencia y la pobreza, a la cual la Policía trata de rescatar mediante el deporte y el fortalecimiento de los valores.

Este jueves en la tarde, los vecinos no se preocuparon por asaltos, allanamientos o detenciones, esta vez los policías llegaron con una sonrisa y cargados de palomitas de maíz y algodón de azúcar para también meterse a la mejenga.

Porritas fue de los más solicitados para fotos. Foto: José Cordero.
Porritas fue de los más solicitados para fotos. Foto: José Cordero.

Para niños como José Julián Can Alfaro era hasta irreal ver a futbolistas del Herediano mejengueando con él y sus amigos del barrio. Una de las canchitas estaba ubicada apenas a cuatro casas de la vivienda del niño de 12 años.

Este morado disfrutó de una tarde acompañado de jugadores del Team como Diego Estrada, William Quirós, Heyrell Saravia y Rooney Mora, a pesar de que es saprissista hizo paredes y pases con ellos como todo un pro.

"Estuvo todo muy bonito, ver a ellos acá es algo que uno no se imagina, uno queda muy contento", destacó José Julián.

La mejenga se jugó con ganas, porque como en cualquier partido, ninguno quería perder, Foto: José Cordero.
La mejenga se jugó con ganas, porque como en cualquier partido, ninguno quería perder, Foto: José Cordero.
Desde que vi el programa de la actividad, era como devolverse en el tiempo, es como volver a empezar, es lindísimo, porque en la realidad de la calle todos somos iguales", dijo el rojiamarillo Jafet Soto.

La llegada de estas figuras del fútbol fue toda una sorpresa, porque los jovencitos estaban pateando bola junto a unos policías cuando de repente llegaron los florenses y el exportero morado a meterse en el partido como forros, tres de cada lado.

"Yo quería tomarme una foto con Jafet y al final hasta pudimos jugar fútbol y todo", dijo Sebastián Blanco, de 9 años, quien hizo equipo junto a Soto y Porritas en el equipo verde, corriendo con las mismas ganas de todos.

Se sudaron

Aunque en la mejenga se montó el vacilón, sus actores también se sudaron, el sol y una que otra corrida puso a disfrutar a los profesionales, igual o más que los pequeños.

A Soto el instinto de técnico no se le va en ningún momento y estuvo acomodando a los chiquitos en la calle para hacerlo bien.

Heyrell Saravia marcó a su propio técnico en el Herediano, que se sudó bastante en el campo, sin perdonar al rival. Foto: José Cordero.
Heyrell Saravia marcó a su propio técnico en el Herediano, que se sudó bastante en el campo, sin perdonar al rival. Foto: José Cordero.

"Corrí hasta donde me dio el gas, porque tenía una marca personal bien dura, ahí estuve acomodando un poco, hablamos de orden, disciplina y respeto, eso es parte del juego aunque sea mejenga", destacó el entrenador florense.

Jafet recordó que tenía como unos 30 años de no mejenguear en media calle y hasta bromeó con el "reencuentro" que tuvo con el morado Porras en las canchas.

"Porritas empezó en nuestro querido Team, acá están sus raíces. Estoy muy contento con la Fuerza Pública por invitarnos a tan linda actividad a la que vinimos por puro gusto, porque estos niños se lo merecen y ahí estaremos donde nos inviten", dijo.

Los niños de Bribrí hicieron filita mientras esperaban por un algón de azúcar de parte de los policías que les llevaron varias sorpresas. Foto: José Cordero.
Los niños de Bribrí hicieron filita mientras esperaban por un algón de azúcar de parte de los policías que les llevaron varias sorpresas. Foto: José Cordero.

El saprissista tuvo que echar el casete atrás al recordar que tenía por los menos 35 años de no mejenguear en la calle, como cuando lo hacía en su natal barrio Jiménez, en Grecia

"Ahí quedaron en mi cuerpo marcas de la calle, de la cera, cualquier cosa la usábamos como un marco de fútbol. Recuerdo rasponazos de partidos con siete u ocho años, creo que la última vez que jugué con Jafet fue en una selección en un premundial en el 2005, por ahí anda", recordó Porras.

Para nosotros son momentos que también nos ilusionan mucho, porque nos sacan risas genuinas, uno revive épocas muy lindas", José Francisco Porras.

La Fuerza Pública quiere mantener actividades como estas en diversos barrios, primero de la capital y después en otras provincias de Costa Rica. En Chepe ya han jugado unas 20 mejengas en sitios como Pavas. Hatillo y La Carpio.

Quién quita un quite y de este barrio salga la próxima gran estrella del fútbol nacional. Foto: José Cordero.
Quién quita un quite y de este barrio salga la próxima gran estrella del fútbol nacional. Foto: José Cordero.

"La verdadera mejenga de los chiquitos en este barrio es contra la droga, la violencia y la indiferencia, es un partido que juegan todos los días. Queremos generar una acción preventiva y que los niños se apropien de estos espacios y traerles modelos positivos y vean personas exitosas", destacó Juan José Andrade, viceministro de Seguridad Pública, quien también se tiró a mejenguear con todo y uniforme.