Franklin Arroyo.19 septiembre, 2020

El exdelantero costarricense Paulo Wanchope fue testigo de lujo de una de las venganzas más rudas del fútbol y que involucró una terrible patada en el derby de Mánchester.

Se trata de una famosa jugada entre el irlandés Roy Keane y el noruego Alf-Inge Haaland, quien es el papá de la naciente estrella del Borussia Dortmund, Erling Haaland.

Chope fue testigo de la brutal patada que Keane le dio a Haaland. Foto: Archivo.
Chope fue testigo de la brutal patada que Keane le dio a Haaland. Foto: Archivo.

En un documental que estaban dando sobre Erling vimos una toma donde se aprecia en primer plano a Alf-Inge y en un segundo plano a nuestro compatriota Chope, por lo que buscamos a Paulo para que nos contara alguna situación especial que haya ocurrido con don Alf-Inge y nos contó que fue testigo de lujo de la venganza de Roy Keane.

La famosa patada traía cola, por eso se trataba de venganza. Primero, en 1997 en un juego entre Leeds United y Manchester United, Alf-Inge jugaba con el Leeds y evitó un avance limpiamente de Keane, al anticipar una jugada.

Al verse superado, Keane intentó hacerle una zancadilla al noruego, pero tuvo la mala fortuna de que su rodilla quedó pegada y al otro día se confirmaron los peores diagnósticos, rotura de ligamentos.

Pero en la acción, Alf-Inge fue a decirle a Keane de forma burlona que no fingiera, que siguiera jugando. Ese fue su peor error.

Keane se perdió toda la temporada y si el noruego no le hubiera dicho nada, todo hubiera quedado allí, pero el irlandés nunca le perdonaría esa burla al noruego.

El día que Roy Keane retiró a un jugador del Manchester City

“Roy Keane me arruinó la vida. Después de esa patada, mi carrera como futbolista acabó”. El irlandés esperó 4 años para vengarse de Alf-Inge Haaland. Un conflicto del pasado entre ambos molestó a Keane, que apenas tuvo de frente a su rival hizo la agresión más brutal de toda su vida para cortarle la carrera. El ex mediocampista del United era un jugador detestable como pocos y se iba a los puños con cualquiera. Este día le destruyó la vida a su oponente. Años más tarde, Roy aceptó que todo fue una venganza planificada. Síguenos en nuestro canal de YouTube: http://bit.ly/yt-cracks

Posted by Cracks on Monday, August 19, 2019

Cuatro años después se dio la venganza en un clásico entre Manchester United y Manchester City, cuando ya Haaland defendía los colores de los celestes y era compañero de Chope.

Keane aprovechó la primera ocasión que tuvo para realizar una de las entradas más feas que se han visto en la historia del fútbol.

El irlandés se lanzó con los tacos de frente a la rodilla derecha del capitán de aquel entonces del City y lo agarró en el aire. Una entrada violenta que le valió una sanción de apenas tres partidos de suspensión y una sanción económica.

Alf Inge Haaland, George Weah, Paulo Wanchope, Steve Howey y Joe Royle, cuando jugaban con el City. Foto:Archivo
Alf Inge Haaland, George Weah, Paulo Wanchope, Steve Howey y Joe Royle, cuando jugaban con el City. Foto:Archivo

“Había esperado mucho tiempo. Le golpeé jodidamente duro. El balón estaba allí, creo: ‘Toma esta, bastardo. Y no vuelvas a mirarme burlándote de falsas lesiones”, dijo Keane después.

“Y que no se pare nunca más sobre mí con desprecio hablando de lesiones falsas. Incluso en el vestuario después, yo no tenía remordimientos. Mi actitud fue, ‘a la mierda con él. Lo que va, vuelve. Se puso su recompensa sólo. Él me pegó a mí una y mi actitud es ojo por ojo”, añadió el irlandés.

A cinco metros

Wanchope estaba a cinco metros de esa acción. Fue testigo de lujo por la cercanía y contó lo que recordaba a La Teja.

“Sí recuerdo a Alf-Inge, fue protagonista de una patada muy famosa que hubo en Inglaterra que le dio Roy Keane. Él se desquitó con Haaland”, contó Chope.

“Keane le pegó una patada a Alf-Inge porque dos años antes (eran cuatro) en un partido de Leeds contra Manchester United forcejearon y Keane cayó y el noruego le dijo un poco de cosas cuando estaba en el suelo. Keane se rompió el cruzado y yo jugué ese partido cuando le dio la patada”, añadió.

“Estaba muy cerca, a cinco metros, todo fue obvio. Tanto que no hubo reclamos de nada. Keane le dijo unas cuantas cositas en el suelo, luego lo apartaron, se quitó la cinta de capitán y se fue. Nos acercamos todos, nadie reclamó, nadie dijo nada”.

Después de eso, Haaland jugó un partido más con la selección y otro con el club, pero no pudo recuperarse y se retiró prematuramente del fútbol.

“Era un tipo serio, callado, muy profesional. Nos llevábamos bien, pero hasta allí, como compañeros”.

De Erwing dijo que quizás lo pudo haber visto, pero en ese entonces era un bebito.

Hoy en día, la enemistad sigue viva. Roy nunca se ha disculpado con Haaland y este incluso lo demandó, pero perdió el juicio.

“Él nunca ha pedido disculpas y si él no quiere pedirlas. No espero que diga ‘lo siento’. No es exactamente Nelson Mandela. Parece que esta es la forma en que él quiere que quede todo. No puedo tener mi carrera de nuevo”, dijo Haaland.