Sergio Alvarado.Hace 6 días
La cara de Walter lo dijo todo este miércoles. Fotografía José Cordero
La cara de Walter lo dijo todo este miércoles. Fotografía José Cordero

Perder la final del Clausura 2019 ante San Carlos fue como una patada al hígado para el saprissismo y dejó muy mal parado al técnico Walter Centeno.

Paté parecía incuestionable para un gran sector de la afición morada cuando asumió el puesto, a inicios de febrero, en lugar de Vladimir Quesada.

Había saprissistas como locos, pero ahora, con el discurso desinflado, pasaron de la euforia a la rabia.

A Walter no solo le cobran el perder el título ante los norteños, sino también sus formas a la hora de la hora, que lo dejaron el miércoles por la noche como un mal perdedor.

“Ganaron, llamémoslo, no bien. La verdad que nosotros no anotamos las opciones. Creo que hicimos un gran cierre. Yo tenía tiempo de no ver a un perdedor que juegue mejor que el campeón, tenía tiempos”, dijo el miércoles al final de la mejenga.

Esas palabras no cayeron bien en los rivales e incluso en algunos morados, a quienes les pareció una falta de humildad del entrenador.

Como reflejo a los reclamos de su técnico, los jugadores morados salieron buscando culpables al perder el título del Clausura. Fotografía José Cordero
Como reflejo a los reclamos de su técnico, los jugadores morados salieron buscando culpables al perder el título del Clausura. Fotografía José Cordero

“Y vale más que dijo que ya había cambiado y que era más humilde y bla bla bla. Este señor está sangrando por la herida, le hirieron el ego y obviamente no le gustó, pero me alegro que eso le pasara para que vea que ya Saprissa no es el mismo y que la humildad y carisma de Luis Marín lo hicieron llegar donde está”, opinó la aficionada Ana Monge Calderón en el perfil de Facebook de La Teja.

Walter incluso terminó discutiendo con Álvaro Saborío al final del partido.

Sabo dijo –con razón– que si Paté se enojaba era problema de él y que tenía que asumir la derrota como correspondía.

Cedió a la presión

Centeno dijo una y otra vez durante el torneo que él tenía un estilo de juego que no cambiaría por nada porque estaba en un proceso para cambiar al fútbol nacional y que los cuestionamientos no lo moverían.

A pesar de repetir eso como todo un credo cedió a la presión para hacer lo que le decían en momentos importantes, como en el partido ante el Herediano en el Rosabal Cordero, cuando cambió su estilo de juego y cayó 2-0.

Con el pasar de los partidos, el Paté fue perdiendo hasta su elegancia al vestir, por la que al principio se distinguió. Fotografía José Cordero
Con el pasar de los partidos, el Paté fue perdiendo hasta su elegancia al vestir, por la que al principio se distinguió. Fotografía José Cordero

Aquella vez dijo: “No salgo contento porque hice lo que ustedes (prensa) querían, yo practico otra cosa, jugar bien al fútbol, abrir bien la cancha y no tuvimos eso, de ahí que Herediano aprovechó".

La última de las “concesiones” de Walter fue este miércoles en el duelo definitivo contra San Carlos, cuando puso como titular a Rubilio Castillo, quien fue suplente durante casi todo el torneo.

La afición y la prensa le habían cuestionado que tuviera a Rubi sentado cuando parecía que el equipo lo necesitaba.

Centeno podrá culpar a la prensa, a San Carlos o a quien quiera de no ser campeón en el Clausura 2019, pero ojo que este torneo ya gastó un poco del crédito del que al principio parecía bastante. Ojo que cada vez es menos.