El Novelón

Joven fue dado por muerto, hasta le pusieron la sábana, pero una misteriosa voz lo resucitó

En el 2006 William Gayle sufrió un accidente de tránsito que lo hizo perder la movilidad de sus piernas, pero no sus ganas de salir adelante

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William Gayle, joven que sobrevivió a trágico accidente de tránsito cuando tenía tan solo 15 años. Foto cortesía William Gayle.
William dijo que su familia ha sido el principal apoyo para nunca darse por vencido. Foto cortesía William Gayle.

Cuando le pusieron una sábana blanca encima, luego de que el carro en el que viajaba chocó violentamente contra un poste, William Gayle Barrantes pensó que había llegado a su fin, por lo que simplemente cerró los ojos.

Sin embargo, la última palabra no estaba dicha, pues en ese instante sintió una presencia que le devolvió las fuerzas y le permitió sobrevivir a ese terrible accidente. William está seguro que eso fue obra de Dios.

“Yo sentí que algo se me salía del pecho y dije que aquí me muero. Cuando pensé que me iba a morir fue cuando tuve esa sensación que te da cuando estás dormido y sientes que te caes, yo sentí eso mismo.

“Luego vi como una mano blanca sobre mí, sentí como un abrazo, y cuando quise ver la cara de esa persona no pude, y luego escuché una voz fuerte y bien grave que me dijo ‘tranquilo, todo va a estar bien’. Esa frase quedó grabada en mi mente”, contó.

Gayle recuerda ese incidente como si hubiera ocurrido ayer, pero sucedió hace 17 años, cuando él era tan solo un quinceañero. Ese hecho cambió para siempre su vida, pues ese día perdió la movilidad de sus piernas.

Pese a esa difícil situación, William no se echó a morir y con el apoyo de su familia y sus seres queridos ha logrado salir adelante, actualmente está casado, tiene un trabajo estable y además inició un negocito junto a su esposa, Daniela Galo.

“La mayor discapacidad es el miedo, que por miedo no hago esto o lo otro, entonces al final una silla de ruedas, una limitación visual o de otro tipo, no define quien eres y no puede detenerte para lograr lo que quieres en la vida”, dijo.

“Ese era como el vicio mío, la velocidad, y uno a esa edad tal vez no razona del todo y no piensa las consecuencias que puede traer”,

—   dijo William Gayle.

Pique le cambió la vida

William Gayle, joven que sobrevivió a trágico accidente de tránsito cuando tenía tan solo 15 años. Foto cortesía William Gayle.
William (rojo) amaba la velocidad y con tan solo 15 años no se preocupaba mucho por su futuro. Foto cortesía William Gayle.

Con tan solo 15 años, William no pensaba mucho en el futuro, simplemente vivía un día a la vez. Una de las cosas que lo apasionaban era la alta velocidad y participar en piques callejeros, lo curioso es que nunca manejó un carro, siempre iba de copiloto.

Su vida cambió para siempre la noche del martes 22 de marzo del 2006, cuando viajaba del centro de Cartago hacia Taras en un Honda Civic junto a su primo. William dijo que esa noche no pensaban competir, de hecho iban a hacer un mandado, pero estando en un semáforo otro conductor los retó a un pique y ellos aceptaron.

“Íbamos a muy alta velocidad y de pronto nos salió un carro contravía, luego de eso recuerdo ver hacia el frente y ya para ese momento tenía el poste encima”, recordó.

Por el violento impacto, William quedó prensado dentro del carro, estaba cubierto de pedazos de vidrio y prácticamente inconsciente, pero en su mente está muy clara la imagen de cuando unos paramédicos le pusieron la sábana blanca encima, pensando que ya había fallecido.

Fue en ese momento cuando sintió un abrazo y escuchó la frase que marcaría para siempre su vida.

Tragarse la mala noticia

Gayle fue llevado al hospital Max Peralta de Cartago, pero debido a la gravedad de sus heridas lo pasaron al hospital Calderón Guardia, donde si acaso le daban 24 horas de vida, afortunadamente venció el pronóstico.

Luego de pasar tres días en coma, William despertó solo para recibir la noticia más dura de su vida, pues un médico le dijo que se había lastimado tres cervicales y la médula espinal, por lo que no volvería a caminar.

“Yo estaba con mangueras y hasta una traqueotomía (un tubito en la garganta para respirar), no podía ni hablar, y cuando me dieron la noticia tuve que tragarme todo eso, no pude expresar lo que sentía, ni siquiera pude llorar. Tuve que hacerme al fuerte, porque si yo decaía también lo iba a hacer mi familia”.

William estuvo un mes internado en el hospital, tiempo en el que a su corta edad trató de asimilar lo que estaba viviendo, luego de eso pasaron al Hospital del Trauma y al Centro de Rehabilitación Nacional.

William Gayle, joven que sobrevivió a trágico accidente de tránsito cuando tenía tan solo 15 años. Foto cortesía William Gayle.
El deseo de estar presente en el nacimiento de su hijo, también de nombre William, le dio fuerzas a Gayle cuando más las necesitaba. Foto cortesía William Gayle.

“Me preguntaba por qué aún estaba vivo y por qué a mí, pero una noche dejé de preguntarme eso y empecé a preguntarme ¿Para qué a mi?, fue ahí cuando cambié el chip, porque yo veía personas a las que les faltaba un pie o que habían perdido sus piernas, entonces comencé a darle gracias a Dios de que yo podía verme entero, porque aunque estaba mal, gracias a Dios todavía estaba vivo”.

Promesa lo sostuvo

Además de la gracia de Dios, William contó que hubo otra situación que hizo que no tirara la toalla cuando estaba prensado en ese carro, se trataba de una promesa que estaba dispuesto a cumplir.

“En ese entonces, quien era mi novia estaba embarazada, tenía seis mese de embarazo, y yo le había prometido a ella que iba a estar en el parto, entonces creo que parte importante fue que yo pensé en mi hijo en ese momento, en la promesa que yo había hecho, eso me mantuvo, el poder ver nacer a mi hijo”, recordó.

Gayle cumplió la promesa, pero no de la forma que quería, pues no pudo estar presente en el parto, pero conoció a su hijo cuando estaba internado en el INS.

“Antes no era tan creyente, pero uno se va dando cuenta que hay un ser superior que es Dios, que estuvo ahí cuidándome en el proceso”,

—  dijo William Gayle.

No se rindió

Lo más duro para William vino luego de que salió del hospital, pues debía afrontar una nueva vida, afortunadamente siempre tuvo a su lado a su familia, especialmente a su mamá, doña Flor, quien nunca dejó que se diera por vencido.

Un sacerdote le regaló una silla eléctrica a Gayle y esta fue de gran ayuda para que iniciara con la terapia, pues su deseo era ser independiente y poder ayudar a su familia con los gastos del hogar.

“Yo hacía rifas para comprar mis cosillas, porque a veces mi mamá no me podía, también trabajaba con unos primos en una verdulería”.

William Gayle, joven que sobrevivió a trágico accidente de tránsito cuando tenía tan solo 15 años. Foto cortesía William Gayle.
William perdió a su mamá, doña Flor Barrantes, en diciembre del año pasado, pero ella siempre fue su apoyo incondicional. Foto cortesía William Gayle.

Por cuestiones de la vida, William había abandonado sus estudios, dejó el cole cuando estaba en octavo y no tenía pensado retomarlo, pero eso cambió luego de que un amigo le dijo que se metieran a estudiar juntos.

“Acepté más que todo para no estar metido en la casa. Al principio lo agarré como un vacilón, pero con el apoyo de los profesores me fui interesando por el estudio y logré sacar todo el colegio, luego me metí a la universidad y ahora estoy llevando Administración en Banca y Finanzas”.

Los esfuerzos de William valieron la pena, pues en el 2016 consiguió un empleo en el Ministerio de Planificación (Mideplan), en el área de recepción y servicios generales. A diario viaja desde su casa, en Cartago, hasta su trabajo en San José.

“Tengo una frase que me gusta mucho, ‘Aunque no puedo caminar mis ruedas me han llevado más lejos de lo que mis pies me habrían podido llevar’, ahí me di cuenta que no necesito caminar para lograr las cosas que me he propuesto, porque uno mismo se pone los límites”, dijo Gayle.

El amor de su vida

Otro sueño que William logró cumplir fue encontrar al amor de su vida: su esposa Daniela, con quien tiene siete años de casado. Ella se ha vuelto un pilar en la vida de Gayle.

Lo curioso es que ambos se conocieron desde muy jóvenes, pues estuvieron juntos en el colegio, pero no fue hasta mucho tiempo después que los flechó Cupido, todo gracias a que se hicieron amigos en Facebook.

“El famoso Facebook nos reencontró, entonces comenzamos a hablar y a salir, con el tiempo nos casamos por lo Civil y luego planeamos nuestra boda por la iglesia y ya tenemos siete años de casados. Ella es la que me ha apoyado siempre y ha estado ahí en mis altos y mis bajos”.

William también contó que inició un negocio junto a su esposa, pues ahora son copropietarios de la cafetería en la que ella trabajaba como dependiente, lo que los llena de mucha ilusión.

“Tenemos nuestro propio emprendimiento, una cafetería acá en Cartago que se llama La Canela, ya vamos para dos años con el negocio”.

Mucha admiración

William Gayle, joven que sobrevivió a trágico accidente de tránsito cuando tenía tan solo 15 años. Foto cortesía William Gayle.
El trágico accidente que sufrió no impidió que William cumpliera varios de sus sueños, como casarse con Daniela Galo. Foto cortesía William Gayle.

Daniela Galo contó que además de sentir un gran amor por su esposo también lo admira mucho, pues dijo que William es una persona que inspira a otros con sus testimonio de vida.

“Yo a Will lo veo como una persona muy fuerte, es indispensable en mi vida, muchas personas podrían pensar que él depende mucho de mí por su discapacidad, pero en realidad creo que somos un complemento el uno del otro.

“Aprendimos a amarnos de una manera diferente, apoyarnos y ser un equipo, suena muy trillado porque a uno le dicen que los matrimonios tienen que ser un equipo, un solo yugo, pero muy pocas veces pasa, en el caso de nosotros, en nuestro matrimonio siempre hemos intentado que sea así”, dijo Galo.

Daniela asegura que nada detiene a William y eso se puede ver en su trabajo y en el hogar, donde ayuda limpiando, cocinando y lavando, pero lo más importante es que siempre hace todo con una gran sonrisa.

“Yo lo admiró un montón porque a pesar de todo, él a diario se levanta con una actitud positiva, a veces uno tiene pereza de levantarse, de ir a trabajar, pero él vive cada día con alegría, con agradecimiento a Dios por estar aquí y por tenernos a todos nosotros”.

A sus 32 años, William ya cuenta con una historia de vida impresionante; sin embargo, aseguró que a su historia aún le faltan muchos capítulos.

“Después de que uno abre los ojos todo lo demás es ganancia, no hay que dejarse llevar por comentarios negativos de que no vas a poder, el ‘no puedo’ no debería existir en el diccionario de las personas con discapacidad, porque todo te se puede alcanzar con dedicación, esfuerzo y paciencia”, dijo Gayle.

Adrián Galeano Calvo

Adrián Galeano Calvo

Periodista de Sucesos y Judiciales en el periódico La Teja desde 2017. Cuenta con un bachillerato en Relaciones Públicas de la Universidad Latina y una licenciatura en Comunicación de Mercadeo de la UAM. En el 2022 recibió el premio a periodista del año del periódico La Teja.

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