Alejandra Portuguez Morales.18 octubre
María José Obando Carrillo fue asesinada de 15 años. Foto: Cortesía de la Familia
María José Obando Carrillo fue asesinada de 15 años. Foto: Cortesía de la Familia

María José Obando Carrillo y su prima Andreína Torres eran muy unidas, vivían juntas y casi todo lo compartían.

Solo hubo algo que María José nunca le compartió a Andreína y fue contarle lo que la atormentaba, lo que le provocaba llorar en las noches; Andreína asegura que siempre trató de saber qué era para ayudarle, pero al ver como su prima evitaba el tema, ella le dijo: “cuando quieras gritar, nadie la escuchará”.

Esas palabras siguen retumbando en Andreína, porque cuando su prima gritó desesperada en una plantación de palma aceitera en la zona sur, nadie la escuchó. Allí le quitaron la vida.

María José tenía 15 años cuando la asesinaron. En noviembre se cumplirán 11 años de su muerte y aún no se ha hecho justicia, ya que las autoridades no dieron con el o los responsables del crimen.

El cuerpo de la adolescente apareció desnudo, tirado en una zanja de la plantación en Caimito de Corredores.

"Solo Dios sabe el miedo, la desesperación y la impotencia que María pudo sentir, gritar y no ser escuchada, solo Él sabe cuánto sufrió, porque lamentablemente nadie llegó a tiempo para salvarla.

“Después de su cruel muerte recuerdo lo último que le dije, pero jamás creí que se fuera a convertir en realidad, hubiese deseado escucharla y salvarla o por lo menos buscar ayuda”, reflexionó Andreína.

Este homicidio sin resolver ocurrió el sábado 21 de noviembre del 2009, ese mismo día en la mañana, Luis Obando, el hermano mayor de María José, habló con ella por teléfono.

“No teníamos celular, mi hermana usaba mucho los teléfonos públicos, ella y yo fuimos criados por nuestros abuelos y tías paternas, para esa fecha me fui a Limón y ella me llamó para preguntarme cuándo regresaba”, recordó el joven de 28 años.

Nunca más volvieron hablar y desde entonces la ha visto en sueños, además en el cuarto y el celular tiene docenas de fotos de ella, que le mantienen el recuerdo de la persona más especial en su vida.

Emocionada por ver al papá
María José Obando Carrillo junto a su hermano Luis Obando. Foto: Cortesía Luis Obado
María José Obando Carrillo junto a su hermano Luis Obando. Foto: Cortesía Luis Obado

Ese día la quinceañera estaba emocionada porque vería al papá, don José Luis Obando, quien para ese entonces trabajaba como trailero, por lo que pasaba viajando.

Andreína, la prima de María José, recuerda que ella se levantó muy temprano se bañó y agarró la bicicleta para ir a casa de los abuelos que está a un kilómetro de donde vivían.

A María José no le gustaba viajar por la calle principal, sino que agarraba un atajo por medio de la plantación de palma, los familiares le advirtieron que no viajara por esa zona porque es muy solitaria.

“Esta zona era muy tranquila, quizás por eso mi prima se confió”, dijo Andreína.

María José llegó bien a casa de los abuelos, estuvo con ellos y a la 1 de la tarde decidió devolverse a su casa para cambiarse y encontrarse con su papá en Paso Canoas, zona limítrofe con Panamá; en ese momento comenzó la pesadilla para ella y la familia.

Andreína, la mamá de ella (tía de María José) y demás parientes asumieron que María José estaba en casa de los abuelos, estos últimos creían que llegó a casa y estaba con el papá, mientras que el papá se preocupaba por no verla, situación que le extrañaba porque quedó en hacer algunas compras con su hija.

Atacada en plantación
María José Obando Carrillo junto a sus amigos y hermano (al lado de la izquierda). Foto: Luis Obando
María José Obando Carrillo junto a sus amigos y hermano (al lado de la izquierda). Foto: Luis Obando

Eran cerca de las 5 de la tarde cuando los familiares se comunicaron para preguntar por María José y se percataron de la desaparición, oscurecía y las probabilidades de encontrarla empezaban a complicarse.

Esperaron las 48 horas para denunciar, mientras tanto estuvieron buscándola, pasaron en vela, el domingo siguiente se dividieron para rastrear más zonas, tampoco hubo respuestas, ni la bici aparecía.

“Fue un día duro, cansado y difícil, hubo gente sin escrúpulos que llamaba para especular sobre el paradero de ella, nos confundían porque no sabíamos si era cierto lo que nos decían, la familia y los vecinos ese día buscamos por todas las fincas de palma y banano”, recordó la prima.

Llegó el lunes y en la tarde los gritos estremecieron a los familiares que se habían dividido y estaban en lugares cercanos.

"Muchos de nosotros teníamos la esperanza de encontrarla con vida, pero un testigo cercano a la familia nos dijo que vio a un sujeto el sábado en la noche salir de la palma con la bici que mi prima, desde ese momento las esperanzas de encontrarla viva se fueron desvaneciendo.

“Hasta que un grito desgarrador salió de adentro de las palmas; mis tías, primas y vecinos gritaban, mi corazón se aceleró, empezamos a correr para llegar al lugar donde la habían encontrado, ahí estaba ella en un zanjo con hojas de palma encima, su cuerpo casi desnudo, frío y golpeado en la cara”, recordó la prima, quien asegura que no la pudo ver más de cinco segundos.

Los que encontraron el cuerpo fueron el papá, don José Luis, y un tío de la joven.

Archivaron el caso

La familia afirma que debajo de las uñas de la joven quedaron evidencias, porque así se los dijo el OIJ.

Además, le encontraron un vello púbico que no era propio, debajo de ella estaba la ropa que andaba ese día.

Familiares de María José Obando Carrillo guardan esta ropa de ella con mucho cariño. Foto: Cortesía de la familia
Familiares de María José Obando Carrillo guardan esta ropa de ella con mucho cariño. Foto: Cortesía de la familia

Pero con el pasar de los años el caso no avanzó, el agente judicial que llevaba la investigación se murió y con él también se apagaron las esperanzas de la familia.

La bicicleta fue encontrada en casa de un lugareño, quien aseguró que se la había encontrado cerca de la casa donde vivía.

Ante una consulta de La Teja, en la Fiscalía Adjunta de Corredores aseguraron que investigaron al sujeto que encontró la bicicleta por el delito de homicidio calificado, pero no lograron vincularlo con la muerte de la joven.

“La causa se tramitó contra ignorado y se encuentra en archivo fiscal desde el 24 de febrero 2010, pues no fue posible individualizar a una persona sospechosa de los hechos”, afirmaron en el Ministerio Público.

Esta triste muerte sigue doliendo, pero como en muchos casos fue olvidada, menos por la familia de la joven que en actualidad tendría 26 años.

“Sé que los responsables eran cercanos a la familia, pero todo lo hemos dejado en manos de Dios, solo Él hará justicia, esto marcó a mi familia y a toda una comunidad que no olvida a María José”, manifestó su prima Andreína.

Once años se cumplirán de la muerte de María José Obando Carrillo y por ella nunca hubo justicia. Foto: Luis Obando
Once años se cumplirán de la muerte de María José Obando Carrillo y por ella nunca hubo justicia. Foto: Luis Obando