Empleo Costa Rica

De su casa a finalista de Guerra de Cócteles: el camino de Gerald Parini, el emprendedor que se reinventó en la pandemia

A los 53 años, Gerald Parini pasó de cocinar en casa durante la pandemia a convertirse en finalista de Guerra de Cócteles, demostrando que reinventarse siempre es posible

EscucharEscuchar
Gerald Parini
Gerald Parini, finalista de Guerra de Cócteles, encontró en la pandemia la oportunidad para reinventarse. (Gerald Parini/Gerald Parini)

La pandemia llegó cargada de incertidumbre, pero también abrió espacio para historias de cambio y reinvención. Una de ellas es la de Gerald Parini Vargas, quien a sus 53 años decidió dar un giro completo a su vida y hoy se posiciona como uno de los nombres más prometedores en el mundo de la coctelería.

Lo que comenzó como un pasatiempo en casa, hoy lo tiene como segundo finalista de Guerra de Cócteles, un reality creado por La Teja.

Gerald, vecino de Granadilla de Curridabat, pasó más de 25 años trabajando como administrador en distintas empresas del sector ferretero.

Aunque contaba con una carrera estable, nunca dejó de lado su verdadera pasión: la cocina. Fue durante la pandemia cuando esa inquietud se convirtió en una decisión firme de cambio.

“Durante la pandemia, como a muchos, me tocó parar. Decidí aprovechar el tiempo para hacer lo que siempre quise: estudiar cocina”, relató Gerald. Así inició un camino que lo llevaría, sin imaginarlo, hasta una competencia nacional de coctelería.

Gerald Parini
A sus 53 años, Gerald pasó de cocinar en casa a competir en uno de los realities de coctelería más exigentes del país. (Gerald Parini/Gerald Parini)

El primer paso fue aprender a hacer masa de pizza. Al inicio, los resultados no eran los esperados, pero la constancia y la práctica lo llevaron a perfeccionar la técnica.

Comenzó a vender pizzas entre personas cercanas y pronto descubrió que aquello le generaba una satisfacción especial. Ese entusiasmo lo impulsó a incursionar también en la panadería y la repostería.

Con el tiempo, Gerald decidió ampliar aún más su formación y tomó cursos de pedagogía, lo que le permitió compartir su conocimiento mediante talleres personalizados. Su emprendimiento fue creciendo y, casi de manera natural, dio el salto hacia la coctelería.

Gerald Parini
La pasión por la gastronomía llevó a Gerald Parini a cambiar de carrera y llegar a la final de Guerra de Cócteles. (Gerald Parini/Gerald Parini)
Gerald Parini
El emprendimiento Blue Moon nació en casa y hoy acompaña a Gerald en su camino como finalista del reality. (Gerald Parini/Gerald Parini)
Gerald Parini
Gerald Parini durante uno de los retos de Guerra de Cócteles, donde la técnica y la creatividad fueron claves. (Gerald Parini)

“Hace un par de meses empecé con la mixología. Decidí estudiarla formalmente y me atrapó desde el primer momento”, comentó.

Ese gusto por la coctelería fue el que lo llevó a inscribirse en Guerra de Cócteles, un reto que asumió como una oportunidad para poner a prueba todo lo aprendido durante su proceso de reinvención.

Gracias a su talento, disciplina y carisma, logró avanzar hasta convertirse en finalista del segundo programa de cuatro episodios.

“El estar en Guerra de Cócteles ha sido una experiencia única. Ha sido exigente, pero muy enriquecedora”, aseguró.

Gerald Parini
Gerald Parini y su lindo tatto. (Gerald Parini/Gerald Parini)
Gerald Parini
Gerald Parini nos contó de su tatuaje. (Gerald Parini)
Gerald Parini
De la pizza a la mixología: el proceso de aprendizaje que llevó a Gerald a destacar en la coctelería. (Gerald Parini)
Gerald Parini
Gerald demuestra que la edad no es un límite cuando la pasión y las ganas de aprender van de la mano. (Gerald Parini)
Gerald Parini
Con disciplina y constancia, Gerald Parini convirtió un hobby en un proyecto de vida. (Gerald Parini)
Gerald Parini
Gerald Parini nos contó de su emprendimiento y su tatuaje. (Gerald Parini)

El segundo programa fue grabado en el restaurante 11:47, en Barrio Aranjuez, un episodio cargado de emoción y retos.

Durante la competencia, los participantes pusieron a prueba sus conocimientos utilizando utensilios de Tips, experimentaron con las sales de Refisal, trabajaron con Ron Centenario y exploraron sabores a partir de frutas frescas de Corporación Quesada. Todo bajo la atenta mirada de los jueces, quienes evaluaron técnica, creatividad y presentación.

Actualmente, Gerald lidera su emprendimiento Blue Moon, con el que ofrece experiencias personalizadas para eventos especiales.

Paralelamente, continúa impartiendo clases de cocina y panadería, transmitiendo no solo técnicas, sino también la experiencia adquirida a lo largo de los años.

“Enseñar es de las cosas que más disfruto. Poder compartir lo que aprendí a través de prueba y error, y ver cómo las personas entienden y se motivan, es muy gratificante”, expresó.

Uno de los mensajes más fuertes de su historia es la importancia de atreverse a cambiar, incluso en etapas donde muchos creen que ya no es posible.

“A los 50 años, muchas personas sienten que ya no tienen espacio en el mercado laboral. Yo quise demostrarme que sí se puede, si hay pasión y ganas de aprender”, afirmó.

Hoy, con 53 años, Gerald encontró en la coctelería no solo una nueva forma de ingreso, sino un propósito renovado.

“Nunca imaginé que algo que empezó como un hobby en mi casa se convertiría en mi vida. Estoy agradecido por todo lo aprendido y por las oportunidades que se han presentado”, señaló.

Su amor por la gastronomía también quedó plasmado de una forma muy personal. Gerald se tatuó un cuchillo y algunos ingredientes representativos de la cocina italiana, una de sus favoritas.

“La cocina italiana demuestra que con pocos ingredientes se pueden lograr cosas increíbles. Ese tatuaje me recuerda todos los días por qué amo lo que hago”, comentó con orgullo.

Gerald no piensa detenerse. Tiene claros nuevos proyectos y metas por alcanzar.

“Siempre hay algo nuevo que aprender. Quiero seguir creciendo y, sobre todo, seguir enseñando. Mi meta es que las personas disfruten lo que hago tanto como yo disfruto hacerlo”, concluyó.

La gran final de Guerra de Cócteles se realizará en Montaña de Fuego, un hotel ubicado en las faldas del volcán Arenal, donde Gerald continuará demostrando su talento.

Su historia, marcada por la reinvención y la perseverancia, es prueba de que nunca es tarde para empezar de nuevo y convertir una pasión en un proyecto de vida.

Fabiola Montoya Salas

Fabiola Montoya Salas

Periodista de Empleo Costa Rica, bachiller en periodismo de la Universidad San Judas Tadeo.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.