Empleo Costa Rica

Joven de 22 años vende mini pancakes para salir adelante y tiene una meta que quiere cumplir con cada venta

Samuel Rodríguez es de Santa Bárbara, está buscando trabajo para combinarlo con su emprendimiento y sueña con comprar una moto que le permita llevar sus productos a más lugares

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Cada porción de mini pancakes tiene un precio de ₡2.000. (captura/captura)

Samuel Rodríguez Calero tiene 22 años, vive en Setillal de Santa Bárbara y actualmente divide sus días entre preparar mini pancakes y buscar una oportunidad laboral que pueda combinar con su emprendimiento.

Este joven nos contó que hace aproximadamente dos meses comenzó a vender estos pequeños pancakes, una idea que nació mientras veía en redes sociales diferentes negocios y notó que el producto comenzaba a ganar popularidad.

“Vi que el tema de los mini pancakes o mini donuts se volvió un poquito más viral y eso me dio la sensación de querer hacerlo”, contó Samuel.

Para comenzar, utilizó parte del dinero que recibió tras dejar su último trabajo y poco a poco compró los materiales que necesitaba. Ahora busca generar ingresos con su emprendimiento mientras continúa con otros proyectos personales.

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Samuel Rodríguez tiene 22 años y desde hace dos meses vende mini pancakes en Santa Bárbara. (captura/captura)
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Los mini pancakes de Samuel llevan frutas, leche condensada, dulce de leche y otros ingredientes. (captura/captura)

Samuel decidió comenzar de manera sencilla y concentrarse en un solo producto para conocer la reacción de sus clientes.

Sus mini pancakes llevan fresas y uvas, además de ingredientes como leche condensada, dulce de leche y galleta Oreo molida. También ha probado combinaciones con chispas de chocolate, chocolate blanco y otros ingredientes, por un precio de 2 mil colones.

Por ahora procura llevar pocas unidades durante sus recorridos, pues todavía está probando cuál es la cantidad que puede vender y qué combinaciones tienen mayor aceptación.

Como Samuel vive en Setillal, normalmente comienza su recorrido en Santa Bárbara centro, alrededor de las 9 a. m. y si no logra vender todo lo que lleva, continúa hacia San Joaquín.

Uno de los lugares donde asegura haber recibido mayor apoyo es en los alrededores de la placita de San Joaquín, frente a la escuela Estados Unidos.

Actualmente se moviliza en bus, por lo que las personas deben recoger los pedidos en los puntos donde se encuentre. Precisamente, uno de sus principales objetivos es comprar una motocicleta.

El dinero que obtiene con los mini pancakes tiene un destino claro: ahorrar para adquirir una moto.

Samuel considera que contar con su propio medio de transporte le permitiría movilizarse con mayor facilidad, comprar ingredientes, ampliar sus recorridos y, eventualmente, realizar entregas a domicilio.

“Si tuviera una moto o algo así, podría hacer los pedidos, ir y entregarlos con un pequeño costo”, explicó.

También quiere aprovechar las redes sociales para conocer dónde hay personas interesadas en comprarle y, a partir de esa información, organizar nuevas rutas de venta.

El emprendimiento no es el único proyecto que Samuel tiene entre manos. Actualmente está sacando el bachillerato por madurez y asegura que le faltan tres materias para terminarlo.

A futuro, quiere estudiar algo relacionado con la tecnología y la inteligencia artificial y desarrollar una agencia que ayude a otros emprendimientos a automatizar procesos y analizar información como ventas, costos y métricas.

Incluso quiere utilizar esas herramientas en su propio negocio para conocer mejor el comportamiento de sus clientes y tomar decisiones.

Para Samuel, uno de los mayores retos de emprender ha sido vencer el miedo al rechazo y al qué dirán.

“Lo más difícil realmente es el miedo. Para mí, en lo personal, dejar ese miedo al rechazo, dejar ese miedo al qué dirán”, contó.

El joven reconoce que habrá personas que quieran comprarle y otras que simplemente estén ocupadas, tengan prisa o no estén interesadas en ese momento. Por eso intenta no tomar el rechazo como algo personal y continuar mejorando.

Además, asegura que las redes sociales le han permitido recibir apoyo y que muchas personas se interesan no solo por el producto, sino por conocer quién está detrás del emprendimiento.

“Les interesa muchísimo más quién está vendiendo que lo que esté vendiendo”, explicó.

Samuel quiere que quienes conozcan Flopping también sean parte de su crecimiento y le ayuden con recomendaciones sobre qué podría mejorar o agregar.

Mientras continúa recorriendo Santa Bárbara y San Joaquín con sus mini pancakes, su meta es que cada venta lo acerque un poco más a la motocicleta que necesita para ampliar su negocio.

Si usted quiere apoyar su emprendimiento, puede buscarlo en TikTok como Floppyn o comunicarse al 8625-1888 para conocer sus productos.

Fabiola Montoya Salas

Fabiola Montoya Salas

Periodista de Empleo Costa Rica, bachiller en periodismo de la Universidad San Judas Tadeo.