El comediante Alex Costa revivió uno de los episodios más duros de su adolescencia al contar cómo, con apenas 13 años, quedó viviendo solo luego de que su mamá se fuera de la casa.
Dicha historia de vida la repasó en el espacio “Casual con Tavo López”, un programa de entrevistas que tiene el periodista deportivo Gustavo López Cárcamo en TDMás.
Durante el espacio, el creador del personaje JuanKa Galindo recordó que crecer no fue sencillo y que desde pequeño vivió situaciones que lo marcaron profundamente, tanto por carencias emocionales como por experiencias difíciles dentro de su entorno familiar.
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Como el momento que le cambió la vida para siempre, tras ver cómo su mamá empacaba sus cosas y se marchaba junto a sus hermanos menores y lo dejaba solo en la casa.
“¿Pero cómo te quedaste solo?“, le pregunta el periodista de Teletica.
“Ella me pidió a mí que yo no me fuera. Me hizo jurarle que yo no me iba, porque mi hermano mayor se acababa de ir. Él se fue porque no aguantaba la vida que estábamos teniendo ahí”, mencionó.
“¿Te quedaste con tu papá?“, volvió a preguntar Tavo.
“No. Ella y mi papá se habían divorciado, se habían separado. Mi mamá se fue, se llevó a mis dos hermanos menores. Yo me quedé solo. Y me quedé con una casa, con una mesa y una cama... fue más doloroso que difícil. Fue más doloroso por la promesa: “No te vas a ir’”, recordó el humorista.
Una herida por años
Alex contó que esa despedida fue una herida que cargó durante muchos años, no solo por la ausencia, sino porque sintió que, en medio de todo, le tocó aprender a sobrevivir solo siendo apenas un adolescente.
Con el paso del tiempo entendió que aquella decisión de su madre estuvo motivada por la búsqueda de un mejor futuro para sus hermanos, lo que le permitió transformar el dolor en comprensión.
El comediante también reconoció que esa experiencia influyó en muchas de sus relaciones personales, pues durante años desarrolló un mecanismo de defensa que lo llevaba a alejarse antes de sentirse abandonado.
Hoy, ya con otra perspectiva y tras la muerte de su madre, asegura que no guarda resentimientos y que, más bien, ha encontrado paz al entender su historia.
Alex afirma que todo ese proceso lo ayudó a romper ciclos y a construir una versión distinta de sí mismo, especialmente en su rol como padre, donde ha procurado dar a sus hijos lo que él sintió que le faltó.
Además, destacó que el humor ha sido su mejor herramienta para sanar y convertir el dolor en fortaleza.


