Rafael Ramos.11 junio

La compasión puede definirse de muchas formas, pero una de las definiciones que más me gusta es: “la compasión es mover nuestro comportamiento, nuestra forma de pensar y sentir a comprender a profundidad el sufrimiento de los demás y a contribuir a su bienestar”.

La compasión debe ser vista hacia nuestro interior con el objetivo de comprender desde una visión más sana el bienestar emocional, dice el experto.
La compasión debe ser vista hacia nuestro interior con el objetivo de comprender desde una visión más sana el bienestar emocional, dice el experto.

Ahora, la compasión no solo debe ser vista hacia afuera de nosotros, sino también hacia nuestro interior, con el objetivo de comprender desde una visión más sana el bienestar emocional de sentirnos en paz.

¿Qué beneficios trae la compasión?

1. Nos ayuda a desarrollar empatía, es decir, hacer un esfuerzo por ponernos en una posición amorosa, donde no juzgamos sino que tratamos de entender por qué una persona actúa de determinada manera.

2. Es la antítesis del egoísmo, así que la compasión es una visión de vida que nos permite vivir conscientemente alejándonos de la indiferencia y la antipatía.

3. La compasión es un proceso activo en el que nos permitimos estar cerca de los demás con una escucha cálida, una mirada comprensiva y una actitud abierta y dispuesta.

Cuando la compasión se transforma en autocompasión somos capaces de comprendernos y no juzgarnos. Apoyarnos y no autolesionarnos, motivarnos para reorganizar la vida en lugar de estancarnos en la contradicción.

La compasión es un camino de crecimiento emocional. Cuando comprendemos nuestras circunstancias nos damos cuenta que simplemente, en determinado momento de la vida, actuamos según ese capítulo de la historia. A veces olvidamos que en esa circunstancia o en este momento, nuestro corazón quizá estaba abrumado. Por tanto, no teníamos toda la claridad necesaria. Ahora, en el presente no cabe juzgarnos con severidad. El presente no es la norma para comprender el pasado, este ya pasó.

En fin, ciertamente después del evento podemos juzgarnos, evaluarnos, criticarnos y encasillarnos con severidad. Hay que entender qué nos pasó, aprender la lección y avanzar.

Envíe sus consultas al correo ramosdeapoyo@lateja.cr
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