El último adiós a José María “Milo” Junco Muñoz, uno de los referentes más importantes de la cultura costarricense, ya tiene fecha y lugar.
El reconocido historiador del arte, maquillista, escenógrafo y comentarista de televisión falleció la noche de este domingo 28 de junio, a los 86 años, dejando un amplio legado en el mundo artístico y cultural del país.
Milo Junco será despedido en la Funeraria del Recuerdo, ubicada en Los Yoses, donde su cuerpo permanecerá a partir de este martes 30 de junio, a las 2 de la tarde.
Mientras que su funeral se realizará el miércoles 1.° de julio a las 10 de la mañana en la Iglesia de Fátima, también en Los Yoses, donde se llevará a cabo la ceremonia religiosa antes de su despedida final.
Figura de la televisión nacional
Junco fue internado el pasado viernes 26 de junio en el Hospital Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, muy cerca de su residencia en barrio Aranjuez, debido a una afección renal que provocó un trastorno electrolítico. Aunque recibió atención médica, su estado se complicó y falleció dos días después.
En 2022 ya había enfrentado una hospitalización por insuficiencia renal, situación que había encendido las alertas sobre su salud.
Milo Junco fue una figura muy respetada en el ámbito cultural costarricense. A lo largo de su vida se destacó como historiador del arte, experto en temas eclesiásticos y como un recordado comentarista de televisión, además de ser conocido por su conocimiento en carrozas y montajes escénicos.
Durante muchos años trabajó como jefe maquillista en Repretel, diseñó vestuarios para reinas de belleza y participó en importantes producciones artísticas, dejando huella en múltiples generaciones del medio.
También fue muchas veces invitado por Teletica para sus transmisiones de Semana Santa para que hablara de las historias bíblicas.
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Junco estudió en Rusia gracias a una beca otorgada por el historiador Alberto Cañas Escalante, donde se formó en diseño de vestuario y escenografía, consolidando así una carrera marcada por el arte y la creatividad.
Su legado también incluye una valiosa colección de arte e imaginería religiosa, además de su particular forma de comunicar, que lo convirtió en una figura querida y respetada dentro del medio cultural costarricense.
Fue uno de los fundadores de la Compañía Lírica Nacional y dejó una profunda huella en la Compañía Nacional de Teatro. Además, era ampliamente reconocido por su conocimiento sobre arte sacro, moda y casas reales, temas sobre los que ofrecía conferencias y análisis. También trabajó como maquillista de figuras internacionales, entre ellas la actriz María Félix.
Su muerte ha generado pesar entre quienes lo conocieron, especialmente en el mundo del arte y la televisión, donde dejó una huella imborrable.


