Redacción , El Clarín.com.15 julio
Según Carlos Villagrán, Chespirito estaba celoso de la popularidad que estaba teniendo su personaje. Archivo
Según Carlos Villagrán, Chespirito estaba celoso de la popularidad que estaba teniendo su personaje. Archivo

El actor mexicano Carlos Villagrán, famoso por su personaje de Quico en “El Chavo del 8”, estuvo de visita en Argentina, donde participó en el espacio “La Peña de Morfi”, que se transmite los domingos.

En el programa, dirigido por Gerardo Rozín, el actor mexicano contó toda su verdad sobre sus históricas diferencias con Roberto Gómez Bolaños (fallecido en el 2014), creador y protagonista de la serie, y del por qué lo sacaron su personaje de la vecindad en 1978.

“Sucede que hacíamos muchas giras, visitábamos países y en las conferencias de prensa... un 70% de las preguntas eran para Quico, porque estaba de moda. Eso empezó a despertar la envidia, el egoísmo y el celo profesional. Poco a poco Quico fue trepando en popularidad al mismo El Chavo... y me sacaron del programa”, contó Villagrán.

“Don Ramón (interpretado por Ramón Valdés) por solidaridad se salió a las dos semanas que me fui yo. Se fue Quico y Don Ramón y se acabó el programa. Doña Florinda no tenía al hijo ni a quien pegarle. La Bruja del 71 no tenía motivo para ir al patio. La Chilindrina queda huérfana”, siguió el actor mientras desestimó cualquier otra versión sobre su pelea con Bolaños.

El actor mexicano contó que al salirse del programa le cambió su nombre a su personaje por Kiko en vez de Quico para no tener más problemas con su creador. Archivo
El actor mexicano contó que al salirse del programa le cambió su nombre a su personaje por Kiko en vez de Quico para no tener más problemas con su creador. Archivo

“El Chavo fue concebido para que el televidente lo protegiera. Sin papá, sin mamá, sin comida, sin nombre, porque cada vez que iba a decir su nombre lo cortaban. Y Quico era el villano. Pero (Gómez Bolaños) no calculó que Quico se podía convertir en el villano simpático. Malcriado, pero no villano. Era un niño, colorido... Y El Chavo era más quieto”, contó.