Ileana Vargas.12 agosto

Christy Marín, experta en protocolo, abrió su corazón y reveló que los primeros meses como mamá fueron muy difíciles.

La rubia es muy conocida porque frecuentemente la invitan a programas de televisión para que dé bolados sobre etiqueta y protocolo.

“La Niña Christy”, como es conocida en el medio de la farándula nacional, en mamá de una hermosa niña desde hace un año y un mes.

Con motivo de la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que se efectuó del 1 al 7 de agosto, ella escribió un revelador mensaje en su cuenta de Instagram.

“Ahora, un año y un mes después, veo hacia atrás y creo que no lo lograba por el estrés tan terrible que tenía, la depresión posparto y el susto en general de ser mamá primeriza”, fue parte del mensaje que escribió Marín.

La publicación la acompañó con una imagen en la que aparece amamantando a su pequeña, Emma.

Al leer el mensaje, en La Teja decidimos conversar con Christy para que nos ampliara los detalles de lo que escribió y de este trastorno que afecta a tantas mujeres en el mundo.

Christy Marín reveló lo duro que fue para ella los primeros meses de la maternidad. Fotos: Albert Marín.
Christy Marín reveló lo duro que fue para ella los primeros meses de la maternidad. Fotos: Albert Marín.

–¿Usted estaba consciente del mensaje tan fuerte y realista que compartió en redes sociales?

Sí, porque después de ser mamá tengo fundamentos para hablar sobre lo que uno sufre. Durante el embarazo muchas personas le preguntan a uno si va a ser parto natural o por cesárea. Incluso me preguntaban mucho sobre mi edad porque quedé embarazada de Emma a los 40 años y esas cosas, pero no se le pone la atención al tema de la lactancia ni de la posibilidad de sufrir depresión posparto, ya que en realidad eso es muy complicado.

–¿En qué momento reconoció que tenía depresión posparto?

En el parto me fue muy bien, mejor que a una de 20 años (risas). Yo estaba muy bien en el hospital porque ahí estaban las enfermeras, los doctores y la atención era perfecta, pero el asunto se complicó cuando me dieron de alta.

–¿Qué pasó cuando le dieron la salida?

Cuando me dijeron que nos darían la salida comencé a preguntarme: ¿Qué voy a hacer con esta bebé tan frágil yo sola en la casa? Entonces me encerré en el baño del hospital a llorar y a pegar gritos. Como en los hospitales las puertas de los baños no tienen seguro por aquello de alguna emergencia, las enfermeras, el papá de Emma y todo el mundo intentaba abrir la puerta mientras yo estaba tirada en el piso, forcejeando con los pies para mantener cerrada la puerta.

Christy Marín y su hija Emma, durante los primeros días de nacida de la pequeña. Albert Marín
Christy Marín y su hija Emma, durante los primeros días de nacida de la pequeña. Albert Marín

–¿Cómo lo resolvió en ese momento?

El papá de Emma, Fernando Boza, quien me sacó del baño, al ver lo que estaba pasando llamó a mi ginecóloga y ella de inmediato me recetó unos antidepresivos, salí del hospital medicada.

–¿Y se tomó los medicamentos?

Sí claro, por supuesto. Yo sabía que no era normal como me sentía a pesar de que sabía que tenía mil razones para estar feliz, ya que Emma estaba perfetamente bien y que era muy afortunada por todo lo que estaba viviendo, pero me sentía agobiada. Mi mamá y el papá de Emma me hacían fijo para que vigilar que me tomara las pastillas porque ellos saben que no soy de tomar medicamentos, solo lo hago cuando es realmente necesario.

–¿Cómo fueron esos primeros días en la casa junto a Emma?

Yo no dormí en toda la primera semana y me acostaba con todas las luces encendidas para vigilar que Emma estuviera bien. Yo lloraba todo el día y me preguntaba: ¿Si todo está bien por qué estoy llorando? Y la situación empeoró porque Emma no agarraba el pecho. No había forma de que tomara leche materna, entonces sentí mucha presión porque todo mundo opina y critica.

–¿Durante cuánto tiempo tuvo problemas para amamantarla?

Casi un mes.

–¿Por cuánto tiempo estuvo con depresión posparto?

Como seis meses y tomando las pastillas como tres meses. Se me juntó todo, era la angustia y la desesperación por no darle leche materna. Sentía presión porque el tema de la lactancia se lo muestran a uno como un momento mágico, feliz y todo divino, pero para mí era un momento tenso, ya que la chiquita lloraba desesperada del hambre y no podía alimentarse, entonces tenía que darle fórmula porque no la iba a dejar que se muriera de hambre. Es en ese momento cuando la gente es muy injusta y critica sin saber.

–¿Qué le criticaba la gente?

Que le diera fórmula en lugar de leche materna, ya que todo mundo me hablaba del calastro, que era muy importante, que se lo tenía que dar y a mí no me salía nada, así que el estrés era peor.

Estoy segura que el día en que lo deje de hacer (amamantarla) voy a llorar mucho y lo extrañaré", Christy Marín.

–¿En algún momento llevó terapia sicológica?

Ahora que lo pienso, nunca lo consideré.

En julio pasado Emma cumplió su primer añito. Facebook
En julio pasado Emma cumplió su primer añito. Facebook

–¿Qué era lo que la asustaba en ese momento?

Muchas cosas me asustaban. El tema era ver lo frágil que era la bebé y que estaba bajo mi responsabilidad. Creo que tenía mucho que ver que yo era muy independiente y ahora era diferente. Incluso era un tema de preocupación por el asunto económico, ya que me decía: ¡No voy a poder volver a trabajar! ¡Emma depende de mi al cien por ciento! ¿Ahora de qué voy a vivir? Yo trabajo por servicios profesionales y cuando la gente contrata el servicio quiere ver a Christy Marín, no puedo mandar a nadie más.

–¿Como logró que Emma tomará leche materna directamente del pecho?

Probé con todo. Fui donde tres asesoras de lactancia y nada, fui a un hospital público, me recomendaron tomar fresco de cas, de mora, mandé a traer un té a Estados Unidos, me pegaba al sacaleches y nada. Todo el día ordeñándome con el sacaleches y nada. Vicky (Fuentes) la de la radio, me recomendó tomar Maxi Malta y yo ni sabía que todavía existía (risas), así que mandé a comprar un six pack y nada. Un par de amigos enfermeros, maravillosos y llenos de amor vinieron a mi casa sin cobrar nada y me hicieron masajes, pero nada funcionaba.

–¿Y entonces qué hizo?

Después de sufrir y llorar mucho se me ocurrió que mientras le daba el chupón me pondría las pezoneras plásticas, así que cuando agarró el chupón se lo saqué casi de inmediato y le puse el pecho y lo agarró perfectamente. Ahí desapareció el problema.

–¿Qué consejo les da a las mamás que están pasando algo parecido?

Que tengan paciencia, porque todo pasa. Cuando me veía así me decía: ¿Cuándo va a pasar todo? Y sí pasa, uno puede ir saliendo. Es complicado, pero sí se sale. Con el tema de la lactancia que prueben, que intenten todo el tiempo, que no tiren la toalla tan rápido porque la leche es la mejor protección para el bebé. Emma casi no se me ha enfermado en este tiempo y también es un asunto económico porque sale caro estar comprando fórmula.

–¿Consideraría volver a tener otro hijo?

ener otro hijo?

En este momento le digo que no., porque todo es demasiado reciente. ¡Qué susto! Apenas estoy sintiéndome mejor, acomodándome a todas las nuevas rutinas.

Ojo a las señales
Un estudio del Centro de Investigación de Maternidad en el Centro Médico de Huntler y del Instituto de Salud Mental de Padres e Hijos, ambos de Australia, indicaron que entre el 10% y el 20% de las madres sufre de depresión posparto. Ellas tienden a estar decaídas, irritables, con tristeza, con desórdenes alimenticios y con problemas para dormir. Si experimenta algún síntoma de depresión posparto lo primero que debe hacer es consultar a un médico.