La llegada de Ítalo Marenco a Buen Día, por Canal 7, se vivió con emoción dentro y fuera de cámaras, pero si hubo alguien que se tomó muy en serio hacerlo sentir como en casa, y esa fue Natalia Monge, quien no ocultó la alegría de tenerlo como nuevo compañero y hasta asumió el papel de guía en su primer día.
Ambos fueron parte de Repretel al mismo tiempo y, aunque no trabajaron directamente juntos, sí fueron compañeros durante algunas corridas de Toros del 6.
Precisamente, por esa confianza y cercanía que se tienen es que la también imitadora no pudo ocultar su felicidad de estar ahora en el mismo programa.
“Me encanta (su llegada), sobre todo, porque me siento muy feliz de estar reviviendo lo que viví cuando llegué (julio 2024). Aunque somos personas diferentes y con historias distintas, hay ciertas similitudes que me despiertan una emoción tan linda… y esa emoción, a mí no se me acaba”, contó Natalia con una gran sonrisa.
Natalia recordó que desde que supo que Ítalo llegaría a Buen Día, la noticia le alegró el alma e incluso, desde antes de que se hiciera público, ya celebraba por dentro.
“Ya cuando se anunció públicamente, en los Toros, lo abracé y le dije: ‘bienvenido otra vez’. Hoy le hice el tour por aquí… iba como la mamá gallina”, dijo entre risas.
Como la guía
Ese gesto nació de la empatía, pues para ella, acompañar a alguien en su primer día es devolver un poquito de lo mucho que ella ha recibido desde que llegó a Teletica.
“He tenido la dicha de que en los lugares donde he trabajado me han tratado muy bien. Y aunque uno sea adulto, siempre es bonito vivir esas primeras veces. Siempre se agradece que alguien te tome de la mano y te guíe con detalles, porque eso te hace sentir más en casa”, explicó.
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Monge incluso recordó que desde pequeña aprendió a adaptarse a ambientes nuevos, algo que hoy la hace más consciente de la importancia del acompañamiento.
“Cuando entré al Castella, por ejemplo, es una escuela enorme. Uno llega chiquitico entre los grandes, no hay timbre, tiene que buscar su bus, hacerse su propio horario. Siempre le ponían a uno un tutorcito, como un compañerito. Hoy sentí que yo era esa compañerita para Ítalo”, relató con ternura.
Curiosamente, en este primer día les tocó presentar juntos en las tres intervenciones a solas que tuvieron, algo que fluyó con naturalidad y complicidad.
“Yo soy muy relajada. Le dije: ‘¿Quiere empezar usted o empiezo yo?’. Usamos un ratito mi guion mientras le daban el de él y ahí vamos. La gente cree que esto es solo pararse y hablar, pero hay muchas cosas detrás, instrucciones, estudio… y todo eso se aprende más fácil cuando alguien te apoya”, mencionó.
Ya tiene su lugar
Si hay un lugar simbólico dentro del set para todos los miembros de Buen día es la cocina, pues cuando termina el programa suelen desayunar juntos ahí y ya hasta le hicieron un campo en la refrigeradora a Ítalo para que lleve sus proteínas o huevitos, lo que se quiera comer.
“Yo siempre pensando en las comidas, como buena mamá”, soltó entre risas Monge.
Además, ella le cedió una parte de su escritorio para que su nuevo compañero guardara sus cosas mientras el equipo de Teletica le coloca su propio espacio dentro de la redacción.
