Rafael Ramos.13 octubre

“Soy una persona muy estresada, perfeccionista y siempre quiero tenerlo todo controlado. El problema es que cuando las cosas no salen como yo quiero, me enojo mucho, termino teniendo discusiones con mi familia o con los compañeros de trabajo. Normalmente me siento muy estresada y no me gusta la forma en que trato a las personas, ¿qué puedo hacer?”.

Pretender tener el control de todo es poco realista. Foto: i24web.com
Pretender tener el control de todo es poco realista. Foto: i24web.com

1. Cuando a nivel personal tenemos parámetros de muchísima exigencia, buscando la perfección y pretendiendo el control, es muy posible que en el mundo de nuestras relaciones interpersonales tengamos múltiples problemas, lo cual crea ciclos de mucha tensión.

2. Pretender tener el control de todo no es un marco realista, pues la realidad está llena de múltiples variables sobre las cuales no tenemos el control y que nos tienen que mover a adaptarnos, para saber comprender, negociar y aceptar las formas de ser de las otras personas.

3. Detrás de un proceso como el suyo, pueden haber múltiples causas que lo expliquen, desde un patrón de inseguridades que le han hecho creer que el control es la clave para resolverlo todo, hasta una posición intransigente, caprichosa, que en nada ayuda a mantener relaciones sanas.

4. Si esta necesidad de control excede su capacidad de autorregularse, le genera estrés, irritabilidad y crea múltiples problemas emocionales, quizá sea momento de revisarlo a fondo y buscar ayuda psicológica, primero para comprender el porqué de lo que le pasa y, en segundo término, desarrollar las habilidades y destrezas para aprender a interactuar con el mundo desde la paciencia, la tolerancia y la comprensión, y de esta forma evitar esos fuertes niveles de estrés que le provocan múltiples conflictos con los demás.

Si tiene alguna consulta escriba a ramosdeapoyo@lateja.cr
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